Said Jedidi es periodista y escritor. Director de ingfomarruecos.ma y de conacebntomarroqui.blogspot y embajador de la Paz por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz (Suecia/Francia)
SHARE
Ejemplo entre ejemplos. Ilustración entre otras. Sentido de una moral. Lógica perversa:
Un perro atacó a una niña americana de corta edad en pleno centro de Nueva York.
Exponiendo su propia vida a un peligro de muerte un señor que pasaba por allí acudió a salvar a la pequeña. Y… la salvó a expensas de su propia vida.
Un agente de policía que presenciaba la escena se acercó entonces al hombre y le felicitó por su valentía y su heroísmo.
-Lo contaré a la prensa y mañana toda la prensa de Estados Unidos hablará de Usted como un héroe neoyorkino que se sacrifica para salvar a una pequeña.
-Pero… señor, yo no soy de Nueva York
-No importa. La prensa hablará de un héroe americano que se sacrifica salvando a una pequeña.
-Lo siento señor, pero tampoco soy americano.
-¿Y de donde es Usted?
-Yo… yo… yo…. Ya lo sabe Usted nadie es perfecto: yo soy árabe.
Al día siguiente toda la prensa americana hablaba del suceso en estos términos: “EXTREMISTA MUSULMAN ASESINA A SANGRIA FRIA A UN INDEFENSO PERRO CALLEJERO”.
Doble moral… triple evaluación confesional y una conciencia monolítica con un solo sentido sin posibilidad de ningún pluralismo
Desde entonces los constantes esfuerzos de unos de mantener a otros en un estado vegetativo nos inducen a dudar legítimamente de que todo lo que nos proponen al respecto es un debate después de la emoción, un gusto a la utopía y una percepción aproximativa que en vez de impulsar a los responsables políticos, a representantes religiosos, a los intelectuales y a todos los hombres realmente amantes de la paz y de la justicia, lejos de depresiones ideológicas y de estrategias polvorientas, a una sana reflexión y a una adhesión a valorizar lo que podría ser el inestimable enriquecimiento personal o colectivo que puede traducir el dialogo entre todos, sin idealismos conquistados, y un sincero intercambio inter-civilizacional, exacerba los pluralismos y las diferencias sociales, culturales y religiosas.
El papa tenía razón porque lo que no se conoce o no se quiere admitir es que lo que nos une es infinitamente más de lo que nos separa, aunque algunos lo tergiversan sutil y nefastamente.
Es verdad: la civilización occidental es básicamente greco-romana, pero esto es una verdad a medias porque es también arabo-islámica. La incidencia de la cultura islámica durante la edad media fue tan profunda que quedó incorporada a la cultura universal desde varios aspectos: los musulmanes como vehículos de la ciencia.
El persa musulmán sufí Hallay[1](3) dijo: “He reflexionado sobre las distintas confesiones, haciendo un esfuerzo por comprenderlas a todas y las considero como un Principio Único con numerosas ramificaciones”.
“Bebe de la sabiduría, decía el profeta Mohamed, sin importar el recipiente que contenga». Decía también que “los beneficios de la ciencia (o la sabiduría) son superiores a los beneficios de la devoción”.
Una explícita invitación a una reflexión entre todos los credos y un llamamiento cabal y elocuente a dialogar y a conocerse mutuamente.
No obstante, esto era hace 1432 años. Es decir: hace 14 siglos y 32 años.
David Rothops, experto en la Fundación Carnegie tiene razón: “Cuando la guerra fría había terminado pensábamos que íbamos a asistir a un choque de civilizaciones. En realidad, asistimos a un choque de generaciones”.
De generaciones es, pero también y sobre todo de civilizaciones, gracias a los medios de comunicación todas voces de sus amos y de sus intereses, geopolíticos, estratégicos o económicos cuando no y es lo más grave y lo más lamentable, civilizacionales.
Para percatarse de la caótica dimensión y la trágica envergadura del drama, citemos a Mohamed Chakor, una auténtica autoridad en materia de dialogo de civilizaciones y uno de los incansables francotiradores de la imperiosa necesidad de una nueva estrategia de comunicación, capaz de contribuir a la edificación de puentes y de poner en pie nuevos conceptos de fraternidad, convivencia y coexistencia pacífica entre todas las religiones existentes. Confesional:
“En nuestro mundo injusto, violento y caótico ¿ La paz es una utopía? Hemos sufrido cerca de quince mil guerras que arrojaron el escalofriante balance de 3 640 millones de muertos. El siglo XX ha sido el más mortífero, debido a las atrocidades cometidas por los integrismos laicos: fascismo, nazismo, estalinismo, nacionalismos excluyentes etc.”.
¡Alucínate! Aunque no condenadamente decepcionante porque en ausencia de una verdadera voluntad política para cambiar este vergonzoso curso de los acontecimientos, existe la determinación de tomar conciencia de que “este mundo es de nosotros y no de quien reza de manera diferente” y que “entre el hecho y el dicho no debe haber mucho… Estrecho… de Gibraltar”.
La doble moral de algunos Estados, como diría el propio profesor Chakor, que se jactan de defender los derechos humanos, tiene mucho en común con las mafiocracias. Las superpotencias y su geometría variable, están por encima de la ley internacional.
En efecto, el progreso material contrasta con nuestro retraso moral. Precisamos de una educación que no solo susceptible de proporcionarnos conocimiento, sino también cualidades éticas y una cultura de tolerancia y de distensión.
Era y no fue así, una misión para los medios de comunicación.
Dicho esto, se debe precisar que algunos medios de comunicación tanto occidentales (Fox, CNN, ABC, p BBC entre otros) como en algunos países musulmanes como la cadena qatarí Al Jazeera o la saudita Al Arabia constituyen las más mortíferas de las armas de destrucción masiva.
Pero hay otras armas, no menos destructivas que son la complacencia cuando no los humillantes, injustificados y gratuitos servilismo y servidumbre de la mayoría de los mandatarios árabes a los que, pese a los incontables beneficios, no sienten por ellos más que desprecio y repugnancia a pesar de su servicial apoyo contra, incluso el islam.
No obstante, esta “realidad” no es fruto de la emergencia de ninguna conducta ni de la eclosión de una nueva meta-frasis o metáfora del vocabulario del orden de la bondad o malicia. Se trata de una responsabilidad compartida. También contribuye la ignorancia o la miopía de una autosugestión que a base de petrodólares se ha dejado convencer de que todo está en venta hasta las…conciencias.
[1] Husayn Ibn Mansur Al-Hallay (Iran 857- Bagdad 922).
Sign Up For Daily Newsletter
Be keep up! Get the latest breaking news delivered straight to your inbox.
[mc4wp_form]
By signing up, you agree to our Terms of Use and acknowledge the data practices in our Privacy Policy. You may unsubscribe at any time.