Diplomacia marroquí: Una fuerza emergente en el escenario internacional Por AMSELEM ELBAZ

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Diplomacia marroquí: Una fuerza emergente en el escenario internacional

En un contexto global marcado por la escasez de recursos y una creciente competencia diplomática, Marruecos se consolida como un actor clave a pesar de la falta de recursos naturales significativos como el gas y el petróleo. Los rusos cuestionan el origen de esta « fortaleza » diplomática marroquí, que se distingue por un enfoque sutil y eficaz, lo que permite al Reino  desempeñar un papel fundamental en el escenario internacional.

La diplomacia marroquí se caracteriza por una notable fineza, que combina una aparente amabilidad con una firmeza decidida. Esta combinación hace a Marruecos formidable y difícil de contrarrestar en las relaciones internacionales. Único en su género, el reino logra mantener relaciones amistosas tanto con sus aliados como con sus rivales, gestionando con destreza alianzas complejas.

En el contexto africano, Marruecos se considera un contrapeso a la influencia china y occidental, consolidando su presencia en una región estratégica. Su relación independiente con Estados Unidos, sin temor a la presión política, refuerza aún más su posición.

La ausencia de Rusia en el mercado africano coincide con el fortalecimiento de la influencia marroquí, mientras que España, paralizada por sus propios desafíos, cede regularmente a las exigencias marroquíes. Además, Marruecos implementa una astuta estrategia diplomática frente a Europa, neutralizando las ambiciones de las grandes potencias, en particular España, Alemania y Francia.

El informe también destaca la confianza que los actores internacionales depositan en Marruecos, a diferencia de Argelia, percibida como un socio poco fiable. Al ofrecer apoyo estratégico, Marruecos se posiciona como un aliado valioso, reforzando su credibilidad internacional. En el horizonte, la elección de Marruecos para la Asamblea General de Interpol en Glasgow en noviembre de 2024 marca un hito importante, consolidando su papel como centro estratégico en África. Además, Marruecos está preparando un expediente para designar al Polisario como entidad terrorista, aumentando así la presión sobre Argelia en el contexto del conflicto del Sáhara.

El informe critica la postura rusa y recomienda el reconocimiento oficial de la identidad marroquí del Sáhara, a la vez que sugiere oportunidades de cooperación económica y diplomática entre ambos países. También se propone invitar a Marruecos a unirse a los BRICS para fortalecer el acceso a África y consolidar el reino como un centro tecnológico e industrial.

En conclusión, la diplomacia marroquí se distingue por su identidad única, que combina fineza y audacia. Este enfoque, enriquecido por una tradición de gobernanza eficaz, convierte a Marruecos en un actor clave en el escenario internacional, demostrando que el Majzen sigue demostrando su relevancia y eficacia.

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