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Economía, política y liderazgo Dr. Mario H. Concha Vergara PhD, Docente-Chile

Liderazgo

 

Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD –Docente-Chile

Sangiago de Chile: infomarruecos.ma/conacentomarroqui.blogspot

Mohamed VI ejerce un gran liderazgo para salvar a su pueblo de la pandemia del Coronavirus, la plaga más grande del siglo XXI

Existe una conexión íntima entre economía y política y, solamente, algunos acuerdos no permiten que las sociedades vivan democráticamente garantizando la libertad individual.

Pero, ¿hasta qué punto la libertad individual ayuda a la democracia colectiva? Estamos aprendiendo con la nueva pandemia[1] que azota a la humanidad que es necesario permitir a las autoridades democráticas que las libertades individuales sean normadas por ley para permitir la sobrevivencia de los seres humanos.

Las sociedades mal llamadas comunistas o socialistas, son en realidad sociedades de Capitalismo de Estado (el Capitalismo de Estado en su nivel conceptual más básico establece que el Estado, por medio de su gobierno y sus instituciones y medios de control dirige la vida económica, comercial y empresarial del país como si este fuera una gran empresa). Estos sistemas los encontramos en China, en donde ha sido exitoso pues ha permitido convivir al Estado con la Propiedad Privada; pero, también existe en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argelia, en donde el manejo de la economía ha sido catastrófico quedando en deuda con las libertades de sus habitantes.

El problema de las libertades económicas no es tan simple como pareciera ser. Adam Smith, por ejemplo, pontificó sobre ellas como el primer economista serio del capitalismo, pero se olvidó de mencionar a los monopolios y oligopolios que terminan por destruir lo que el planteaba: la libre competencia. El decía que “una mano invisible mueve la economía” pero esto, realmente no es así pues varios factores se interponen, a saber la política, el liderazgo, ciertas religiones, y, fundamentalmente, la falta de libertad en las naciones.

El mercado libre ha probado a través de los siglos que no sirve como se ha pretendido en las ideologías llamadas de derecha y no sirve porque el ser humano no siempre actúa racionalmente; de hecho, casi nunca lo hace. Hay que entender que el capitalismo es como la democracia; como dijo Sir Wiston Churchill: “la democracia es el peor sistema diseñado por el hombre pero, con excepción de todos los demás”. Aunque un cínico dijo que la democracia es como “manejar un circo desde la jaula de los simios”.

El capitalismo ha probado no servir y no sirve pues no es un sistema estructurado pero, el comunismo o socialismo tampoco sirve aunque son sistemas estructurados pero no perfectibles pues en ellos no se permite la disidencia. Y, aunque en el capitalismo si se permite la disidencia esta no llega más allá de las protestas populares pues no manejan los medios de producción, ni las FF.AA. ni controlan la prensa, radio, TV ni remotamente  tienen líderes que sobresalgan como conductores de cambios democráticos.

Lo más cerca que ha estado la humanidad de la igualdad de los seres es gracias a la pandemia del Coronavirus pues todos los seres están siendo susceptibles al contagio aunque, en los países latinoamericanos, fueron los más ricos quienes introdujeron la pandemia pues venía de sus fastuosos viajes a Italia y/o España países que superan a China no solo en contagiados por la pandemia sino que en muertes.

Está demás decir que una sociedad para ser verdaderamente democrática debe dar participación descentralizada a seres humanos y organizaciones: en otras palabras se debe crear un sistema en que el Contrato Social permita a los individuos participar en las decisiones de planificación económica. Esto podemos conseguirlo solamente bajo un sistema capitalista democrático pues bajo un sistema de capitalismo de Estado solo impera el pensamiento único y si todos piensan lo mismo nunca, jamás habrá evolución.

Existe una frecuente necesidad tanto en los ciudadanos como en las organizaciones, públicas o privadas para legitimar cambios en las sociedades, esto se produce solamente con la transformación del liderazgo. Los líderes deben ser carismáticos como lo fue Gandhi, como lo es Mohamed VI, y otros quienes logran cambiar las rutas de sus naciones. Gandhi, por ejemplo, es padre de la sociedad más democrática del Asia; Mohamed VI es líder de la sociedad, más democrática del Magreb (aunque podríamos decir la única).

Podemos decir sin temor a equivocarnos que un liderazgo carismático, libertario y democrático como la de los dos líderes nombrados que son persona que se han distinguido y se distinguen  1) por tener importantes valores morales envueltos en su naturaleza; 2) la relación entre sus actuaciones, obras, y metas son claras y no ambiguas; sabe lo que quieren y hacia dónde van; 3) son claros en enfrentar situaciones inestables y difíciles, lo cual Gandhi logró con la creación de Pakistán y Mohamed VI con la democratización de Marruecos e integración del Sahara Marroquí al reinado. 4) Este tipo de líderes requieren usan sus mejores esfuerzos, esfuerzos excepcionales para articular visón de cambios que causan que el pueblo se identifique con ellos y se sientan parte de esa visión.

La pandemia del coronavirus está permitiendo a líderes reales y verdaderos como Mohamed VI, tomar decisiones a las cuales el pueblo marroquí se sienta identificado y confiado de su líder político y religioso, activando a sus seguidores los cuales serán de tres tipos: (en este caso todo el pueblo) a confiar en sus decisiones para derrotar la pandemia. Estos seguidores serán Activos, pasivos, comprometidos. Los pasivos serán aquellos que se creen neutrales o lisa y llanamente no creen en el liderazgo y muchos serán de la casta burócrata que tiene cada nación y que muchas veces no se atreven a seguir los cambios propuestos para la evolución de la sociedad.

El liderazgo positivo de Mohamed VI pone a Marruecos al frente de la modernidad, la tolerancia religiosa y el pluralismo no solo en su región sino que en África, continente que ha sido azotado por dictaduras y atraso económico. El positivo liderazgo del Rey ha permitido dar un continuo seguimiento a la pandemia y ha decretado una cuarentena nacional que no ha permitido un avance mayor de la enfermedad.

e-mail:conchamh@gmail.com

 

[1] El Nuevo Coronavirus (COVID-19) es una cepa de la familia de coronavirus que no se había identificado previamente en humanos. Es el nombre definitivo otorgado por la OMS. Los coronavirus son causantes de enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como Insuficiencia Respiratoria Aguda Grave.

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