EDORGAN ¿TABLA DE SALVACIÓN PARA MADURO? Dr. Mario H. Concha Vergara, Ph.D. Director de la Corporación Olof Palme-Chile

0
Dr. Mario H. Concha Vergara Director de la Fundación Olof Palme-Chile

 El Plan de Recuperación Económica, anunciado por Maduro el pasado mes de agosto se basa en  las enormes reservas de petróleo y  riquezas mineras, que tiene Venezuela, que incluyen grandes yacimientos de oro, que permitirían según él  sortear “el veto que se le ha impuesto en los mercados internacionales que operan en dólares” lo cual es una inmensa falacia pues los dirigentes del régimen importan hacia Venezuela millones de dólares en productos suntuarios entre ellos miles de automóviles de procedencia estadounidense. Obviamente, hay muchas empresas que se niegan a venderle a Venezuela pues muchos de los bancos (todos estatales, no honran sus cartas de crédito).

Maduro ha viajado tres veces a Turquía y ha creado una muy buena amistad con el gobierno turco.”Venezuela y Turquía tienen el mismo enemigo, Estados Unidos, que ataca a todo el mundo”, le dijo a Bloomberg Hayri Kucukyavuz, director de la oficina que el gobierno turco abrió este año para fomentar los negocios de las empresas de su país en Venezuela.
La enemistad compartida hacia Estados Unidos ha permitido el acercamiento entre Venezuela y Turquía a los que antes unían pocos lazos y separados además, por una gran distancia geográfica y cultural. Turquía, es aún integrante de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN),  liderado por Washington, y se ha distanciado en los últimos años del que fuera uno de sus principales aliados.
Erdogan reclama que EE.UU. le entregue a Fetullah Gülen, el clérigo residente en Estados Unidos, al que acusa de planear la rebelión militar que intentó derrocarlo en julio de 2016. “Turquía se está alejando del bloque conformado por la OTAN y EE.UU., y se inclina hacia focos alternativos como son China y Rusia. Venezuela tiene un papel que jugar en esa tendencia”, dice a BBC Mundo Basem Tajeldine, analista internacional simpatizante del chavismo. Erdogan ha descrito a Maduro como “un amigo y líder de un nuevo mundo multipolar”.
Por otra parte, Washington ha impuesto algunas sanciones, en especial en contra de dirigentes políticos venezolanos por lavado de dinero, las cuales el gobierno madurista cataloga de sanciones contra Venezuela,  desde 2015, cuando Barack Obama ocupaba la Casa Blanca, y que su sucesor, Donald Trump, ha intensificado.
Estados Unidos, como lo hacen una cincuentena de naciones, entre ellas Chile, acusan al gobierno de Maduro de violaciones de los derechos humanos, de corrupción y de haber acabado con la democracia en Venezuela,
Maduro, en cambio, afirma que las sanciones son fruto de los intentos del “imperialismo yanqui” de destruir a la revolución venezolana, revolución que le ha costado al país casi 4 millones de migrantes, falta de oportunidades en el país para otros 30 millones y la muerte por hambre de centenares de infantes.
Las sanciones según Maduro dificultan las exportaciones y el financiamiento de Venezuela, catalogada, además,  por el Fondo Monetario Internacional  como el país con  “una de las peores crisis económicas de la historia”. Mal puede exportar Venezuela cuando en realidad su único rubro de exportación es el petróleo cuya producción va cada día en caída y el coque, Hay que recordar que antes de Chávez Venezuela producía más de 3 millones de barriles diarios; en la actualidad apenas supera 1,5 millones.
Como la baja producción petrolera y la baja del precio del crudo merman en gran medida que a las arcas públicas entren dólares, la moneda en la que se realizan la mayoría de operaciones financieras en el mundo, Maduro quien es un tipo con muy poca educación, junto a su equipo buscan desesperadamente alternativas para que la economía pueda prosperar; la verdad es que no saben que hacer y este año, solamente, la inflación ha aumentado en un millón por ciento.
Desde que el pasado mes de agosto anunciara su Plan de Recuperación Económica, Maduro insiste en que sus enormes reservas de petróleo y sus riquezas mineras, que incluyen grandes yacimientos de oro, permitirán a Venezuela salir adelante; pero desde agosto no se ven cambios en la economía venezolana la cual sigue en caída libre, no así la corrupción y la gran vida que se da el Presidente y sus adláteres.
Kucukyavuz, el dirigente turco que está a cargo de los acuerdos con Maduro explica que “Venezuela tiene muchos recursos naturales bajo tierra que Turquía no tiene, pero carece de la experiencia de las empresas turcas en la industria manufacturera, industrial, empresarial y de servicios”. En otras palabras, al parecer, los turcos competirán con los chinos e iraníes en el manejo de las riquezas naturales venezolanas.
Ahí existe un inmenso potencial económico y político para la colaboración en la que Maduro y Erdogan profundicen.
“Diplomáticos de Estados Unidos en la ONU han protestado porque sospechan que Venezuela está utilizando a Turquía para hacer llegar minerales estratégicos a Irán, otro país sometido a las sanciones de Estados Unidos, que lo incluye en su lista de países que apoyan el terrorismo.” Algunos congresistas norteamericanos están pidiendo a Trump que incluya a Venezuela entre los países que apoyan al terrorismo, sin que hasta ahora hayan sido oídos. El gobierno de EE.UU. Está preocupado, sin embargo, de la actividad ejercida en el sur de Venezuela por grupos terroristas del Ejército de Liberación Nacional de Colombia, (ELN) cuya guerrilla hace un mes asesinó a una patrulla completa de la Guardia Nacional venezolana sin que el gobierno de Venezuela haya reaccionado. El ELN está controlando las minas de oro, de uranio y otras allí existentes. Además están creando grandes daños ecológicos.
Tajeldine, que trabajó en el sector petrolero estatal venezolano, explica cómo Turquía ayuda a que la Venezuela de Maduro esquive las sanciones a través de mecanismos de trueque. “Las transacciones que Estados Unidos puede controlar son las que se realizan a través de la empresa SWIFT (Sociedad Mundial para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias, por sus siglas en inglés), pero en Turquía hay entidades que funcionan al margen y que reciben los minerales que envía Venezuela. A cambio, le hacen llegar principalmente alimentos”. Esos alimentos al parecer no llegan al pueblo y son desviados a otros países como exportaciones y se dice están controlados por empresas de Diosdado Cabello quien es el segundo al mando de la nomenclatura venezolana.
Venezuela puede exportar, además del crudo, coque, que es un combustible derivado del carbón, por el que obtiene harina de trigo y pastas que el gobierno luego distribuye a través de los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), (pero, esto se está triangulando vía México) que es un sistema de reparto de víveres entre la población sobre el que pesan sospechas de corrupción que apuntan directamente al Presidente venezolano quien está siendo catalogado como cómplice de las dos empresas que en México hacen las exportaciones de las bolsas CLAP hacia Venezuela, y que muchos ven como una práctica clientelar con la que Maduro se asegura la obediencia de los sectores populares. Las empresas exportadoras de estos productos están bajo investigación pero no se sabe que irá a pasar ahora con un nuevo Presidente en la nación Azteca, no debemos olvidar que López Obrador es un gran amigo de Maduro.
Se cree que “las sanciones afectan al pueblo y sin la comida que llega de Turquía se hubiera producido un caos imposible de controlar para el gobierno”. Lo que no parecen entender ciertos analistas es que el caos existe, que Venezuela ya tocó fondo y que Erdogán lo único que está haciendo es tenderle un colchón inflable a su amigo Maduro para que no termine de ahogarse.
El oro venezolano: El gobierno venezolano insiste en que puede vivir sin dólares gracias a él. Pero recientemente el diario británico “Times” publicó que el Banco de Inglaterra se negó a devolver un lote de 14 toneladas de oro allí depositadas que Maduro buscaba repatriar por temor a las sanciones. Y se sabe que si Maduro pierde el control de sus reservas de oro pasará aún peores apuros financieros.  Por otra parte, el ministro de Minas venezolano, Víctor Cano, anunció el pasado julio un acuerdo para enviar a Turquía el oro que antes se refinaba en Suiza, donde es más probable que las sanciones de EE.UU. se hagan efectivas. Cano informó que Venezuela llevaba exportados a Turquía US$789 millones de oro solo en 2018.
Maduro ha visitado Turquía tres veces en este 2018, y los ministros  viajan a Ankara con cada vez mayor frecuencia. Cuanto más aprietan las sanciones de Trump, más se acercan ambos gobiernos.  Los cuales firmaron en 2017 una serie de acuerdos bilaterales cuyos efectos se empiezan a notar pero solamente a favor de Ankara. En este viaje, Erdogan después de su participación en Buenos Aires en la reunión del Grupo de los 20 y Maduro, celebraron más de una veintena de acuerdos entre políticos, comerciales y militares; lamentablemente ninguno ha sido dado a conocer a la luz pública pues todos fueron catalogados de secretos.
El comercio bilateral entre ambas naciones es todavía pequeño pero, se ha incrementado exponencialmente en el último año. Según los datos del Instituto de Estadísticas de Turquía, los casi US$900 millones de intercambios de los primeros cinco meses de 2018 superan a los 803 del total de los últimos cinco años.
Casi todas las compañías aéreas internacionales han suprimido sus rutas hacia y desde Caracas en los últimos años, pero,  Turkish Airlines abrió una que la conecta con Estambul y contempla aumentar su frecuencia pues la cantidad de miembros del gobierno y de las Fuerzas Armadas de Venezuela están viajando por cientos hacia Turquía. 
Maduro ha perdido muchos aliados en América Latina en los últimos años, a medida que los gobiernos de izquierda que predominaron en la región a comienzos de siglo fueron cediendo el paso a otros más a la derecha y a la social democracia en el espectro político.
En los últimos años ha sido objeto de iniciativas diplomáticas procedentes de los países americanos organizados en el Grupo de Lima, como la que hace unos meses pidió a la Corte Penal Internacional de La Haya investigar la posible comisión de crímenes contra la humanidad en Venezuela bajo su mandato. La CPI, lamentablemente, aún no se ha pronunciado en contra de  uno de los asesinos más grandes de Latinoamérica.
Erdogan, es una balsa de flotación, aunque momentánea en la vida de Maduro. Es posible que el Presidente de Turquía esté mal asesorado sobre lo que significa Maduro para América Latina, o que su odio a EE.UU. No le permita ver el bosque.
Mail: conchamh@gmail.com

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here