EL ALBA EN BANCARROTA; MADURO SE VA QUEDANDO SOLO Dr. Mario H. Concha Vergara Centro de Estudios del Magreb Para Las Américas

0
Dr. Mario H. Concha Vergara Director FundacionOlof palme

 Hugo Chávez Frías, entonces presidente de la Rep. Bolivariana en Venezuela y el dictador Fidel Castro, decidieron crear el 14 de diciembre de 2004 la Alianza Bolivariana Para Los Pueblos de Nuestra América, rimbombante nombre para una institución ideada por Chávez en 2001 y que no había tenido la suerte de concretar hasta que lograron convencer a pequeños países de apoyar la idea. Eso, obviamente, le costó miles de millones de dólares a Venezuela pues Chávez usó todos los recursos petroleros de su país en comprar adherentes a sus proyectos.

Es así como logró que en 2004, en la llamada Cumbre de Guayaquil (Ecuador) se creara el Alba sólo con el voto de Cuba, que contaba con  11,5 millones de habitantes y Venezuela con 30,1 millones de habitantes.  Posteriormente se fueron sumando la República de Bolivia, en 2006, dirigida por el presidente Evo Morales, marxista;  Nicaragua, gobernada por el marxista Daniel Ortega, en 2007; Dominica, una pequeña isla del Caribe con  73 mil habitantes, en 2008; Honduras contaba con 8,3 millones de habitantes; Ecuador, en 2009 con 15,2 millones de habitantes y gobernada por el también marxista Rafael Correa, actualmente en el exilio acusado de corrupción; Antigua y Barbuda, otra pequeña isla caribeña con 86 mil habitantes, ingresó en 2009; en 2012 ingresó Surinam con 500 mil habitantes; Santa Lucía, con 174 mil habitantes ingresó en 2013; Granada se asoció en 2014, contando con 110 mil habitantes. De esta manera, la alianza alcanzaba casi con 80 millones de habitantes si consideramos a Haití como país observador.
Honduras, al caer el gobierno del presidente chavista Zelaya se retiró del acuerdo en 2010 y Ecuador se acaba de retirar aduciendo que en Venezuela se está viviendo una gran crisis económica y social y que no se puede ser cómplices de tal situación.
El fundamento para la creación del Alba por parte de Chávez y Castro fue, en principio, 1) la creación de un tratado comercial “entre los pueblos” con el fin de contrarrestar al ALCA liderado por EE.UU., al cual calificaban neo-liberal, expresión puesta en boga por la izquierda para desvirtuar al capitalismo que ha sobrevivido más de 5 siglos; 2) La creación de un Banco del Alba con el fin de dejar de usar al dólar como moneda de intercambio comercial internacional. 3) Se crea un sistema único de compensación regional el cual viene teniendo los mismos intereses e ideas del Banco; es decir, es un organismo bancario paralelo.
Entre otras ideas y principios planteados por el Alba era crear directorios y comisiones para “preservar la autonomía e identidad latinoamericana”, institución que realmente nunca supo que hacer ni cómo hacerlo ni cuando hacerlo. También trataron de abocarse a fomentar la transferencia de tecnología y asistencia técnica lo cual solo benefició a Cuba que no podía obtener la tecnología norteamericana. También tratan de priorizar a empresas nacionales como proveedoras a entes públicos; esto significó el desmantelamiento de casi todo el aparato productivo privado de Venezuela. Finalmente instan a los miembros a “enfrentar el abuso de monopolios y oligopolios que aseguren una sana competencia”, lo cual no deja de ser contradictorio, en especial con los miembros mono productores.
Entre otras cosas plantean la “soberanía alimentaria”, la participación popular en los asuntos públicos, garantía de comercio justo y sustentable, justicia social, soberanía, pluralidad cultural, reconocimiento de la cultura afro descendiente, derecho de autodeterminación de los pueblos indígenas, etcétera.
Demás está decir que desde 2004 hasta la fecha no se cumplió ninguno de los acuerdos. El Banco Alba desde sus inicios en 2008, esta entidad, creada para apoyar la integración socioeconómica de cinco países de la región, ha destinado solamente 334 millones de dólares a proyectos transnacionales de los que no se conocen resultados. Nicolás Maduro fue uno de sus presidentes, el BALBA partió con 7 mil millones de dólares puestos por Venezuela y hasta hoy no se sabe que es de ese dinero. Hasta la actualidad no se conoce ningún estado financiero del Banco. Algunos de los miembros de los antiguos directorio del BALBA huyeron a otros países con grandes sumas de dinero, entre ellos Rafael Isea quien fuera ayudante de Chávez y Gobernador del Estado Aragua de Venezuela. Actualmente está asilado en EE.UU. en donde le han perdonado sus pecados financieros pues está ayudando a los organismos de seguridad de ese país con respecto al tráfico de drogas y lavado de capitales.
Los proyectos del ALBA, finalmente nunca se cumplieron y sólo sirvieron para desangrar a Venezuela país que corrió con todos los gastos para obtener votos en asuntos internacionales con sus doce miembros.
Hasta ahora no se sabe si el ALBA fue un sueño de Chávez y de Fidel Castro, o un muy bien pensado negocio para conseguir apoyo de paísitos que en la OEA, por ejemplo, tienen el mismo derecho a voto que una gran nación; por ejemplo, una isla caribeña con 80 mil habitantes tiene el mismo voto que EE.UU. con 300 millones. El mismo poder tienen estas islas en la Asamblea de la ONU.
En marzo 2018 Maduro citó a una cumbre del ALBA en Caracas y se dio cuenta que lo están dejando solo. “Aquí están los leales”, así se refirió a tres mandatarios que acudieron a Venezuela a la Cumbre para respaldar a la dictadura del país suramericano en un intento por aparentar que Maduro no se está quedando solo.
El grupo adquirió importancia cuando Venezuela podía aportarles económicamente, pero ahora pareciera que los que quedan están ahí para agradecer lo que Chávez hizo por ellos. Se trata de un grupo marginado liderado por comunistas que quieren perpetuarse en el poder. No es más que una organización de “reyes desnudos”.
Pero de doce gobiernos que conforman el ALBA, solo tres presidentes viajaron a Venezuela. Los presidentes de Cuba, Raúl Castro; Bolivia, Evo Morales, y Nicaragua, Daniel Ortega, llegaron a Caracas para participar en el evento con la intención de seguir respaldando a la dictadura venezolana y “presionar” para que Maduro asista a la Cumbre de las Américas en Lima. Pero, les fue mal pues el gobierno de Lima le prohibió la entrada a Perú a Maduro. La cuestión clara es que el Alba nació nonata y seguirá así pues ya no le queda vida.