América LatinaAntes de olvidarCrónicasFeatured

El ANARKISMO: ¿Qué es y sobre todo, qué no es? Por: CRISTIAN GUZMAN Z. Master CS. POLITICAS Y SEGURIDAD DEL ESTADO. ABOGADO

Opinión

Cristian Guzmàn
Abogado

Chile vive por estos días una de las más grandes crisis de su historia por causa de la Corrupción Política e institucional.

El anarkismo no es el origen del problema, ni menos es la cura o solución a ningún problema.

El anarkismo es simplemente el síntoma de un conjunto de problemas al que llamamos corrupción. De modo que la causa del anarkismo, es decir, aquello que provoca la manifestación del síntoma, son todos aquellos males que la sociedad y especialmente aquellos que están en posición de administrar los bienes y servicios públicos han causado.

En consecuencia y como si la sociedad fuera un cuerpo orgánico, el anarkismo es la forma como la misma sociedad, que ha resentido los males que la corrompen, encuentra el camino a la restauración, comenzando por la purga de aquellos que la han corrompido. Cuando el anarkismo se manifiesta, es la señal de que todo aquello que está putrefacto debe ser extirpado, como un cáncer, debe ser eliminado del cuerpo social.

Ya no hay vuelta atrás, en las palabras de Robespierre, el mal de todos lo males sociales, la corrupción, debe ser amputado y no existe ningún mecanismo institucional que pueda hacerlo, ya que se ha llegado a un punto en que todas las instituciones están carcomidas por los parásitos de la corrupción.

Se ha demostrado, está demostrado, es evidente, es indiscutible, sin embargo, mientras este estatus quo continúe, son los mismos agentes de la corrupción los que aparecen como profetas a sueldo dando soluciones al problema. Y eso ni siquiera es una paradoja, porque no es una paradoja que el delincuente de la solución al problema de la delincuencia.

Es simplemente una manifestación de que la corrupción ha permeado tan profundamente en el sistema institucional que son los propios corruptos los que pregonan las soluciones. Es simplemente ridículo y es absurdo pensar o creer que ellos son los portadores de alguna clase de solución, ya que ellos son el problema y deben ser eliminados.

El anarkismo, que es distinto de la anarkia, es simplemente la fiebre, el síntoma que se manifiesta de forma evidente frene a la pús que proviene de la enfermedad institucional que la carcome.

No existe ninguno de los pregoneros que han aparecido en los medios oficiales que sea parte de la solución, TODOS, sin excepción, desde sus lugares de privilegio, han SIDO Y SON PARTE DEL PROBLEMA. Ni uno solo de ellos, sin excepción, puede contribuir en lo más mínimo a la solución de la crisis. Solo intentan ganar tiempo, simulando que que todo se va a solucionar solo, creando la ilusión de que no existe tal problema, que es solo un berrinche de niños mimados como dijo el profeta a sueldo de una “prestigiosa universidad”.

Todos los que están, deben dejar de estarlo y dar paso a quienes deben estar. Ninguno de ellos, de los que son el problema, tiene la legitimación moral para autoproclamarse el mesías de la salvación. Nadie, ninguno.

Solo un par de ejemplos de corrupción institucional.

El acceso a la vivienda, igual que ocurrió en los 20” en USA, en los 80’s en Florida, USA y España en los 2000’s los carteles de narcotrafico se toman el mercado inmobiliario en Chile (por el traslado de capitales del narco) y provocan el alza injustificada de los precios, para lavar dinero a través de sus empresas que incluso le venden al Estado en forma de viviendas “sociales”.

Hoy se hace imposible acceder regularmente a una vivienda “básica” de 35–60 metros cuadrados a un costo de 90.000.000 promedio, (U$130.000, aproximadamente). Una deuda de 30 años para cualquier persona, toda su vida activa laboral. Y el arriendo de edificios completos que tienen un solo propietario, por valores que superan los 400.000 pesos, más gastos comunes, (U$500 aproximadamente. Mensuales)

Ese tipo situaciones genera un profundo malestar en las personas que están fuera del circuito de la corrupción y que son la gran mayoría.

El crimen organizado inmobiliario tiene fuertes lazos políticos en los municipios, que es donde se generan los diseños urbanos para el destino de suelos hacia la vivienda social y de clase media. Los carteles del narco controlan el diseño inmobiliario desde su base por medio de la corrupción política.

Por esa razón, entre otras, es imposible que los políticos actuales tengan la legitimación para dar o implementar soluciones. Incluso ellos se apoyan en aquellos a los que hemos llamado, PROFETAS A SUELDO, que son los pregoneros pagados por los carteles, de la educación, del retail, de la seguridad, del mercado inmobiliario, etc. Para que digan los que se les ordena e intoxiquen el aire de comentarios contrarios a un síntoma que está lejos de ser la causa del problema, desinformando y poniendo énfasis en soluciones falaces que son un engaño a la opinión pública por cuanto ellas no pretenden resolver el problema sino muy por el contrario, mantener a los agentes de la corrupción en sus puestos mientras logran imponer sus métodos para perpetuar el modelo existente.

No quieren en lo absoluto un cambio o una mejora, solo pretenden someter y mantener a la ciudadanía en el mismo estado previo de la crisis.

Como se ha dicho, los que están no solo son parte del problema sino que ellos SON EL PROBLEMA y deben ser extirpados de sus lugares de privilegio ya que es un imperativo matemático y natural que no se puede ser parte del problema y de la solución al mismo tiempo.

Show More

Related Articles

Close
Close