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EL COVID 19 PODRÍA SALVAR A LA HUMANIDAD Dr. Mario H. Concha Vergara PhD, Docente, Chile

Anàlisis

La humanidad está frente a una gran tragedia que ha contagiado con una pandemia a todos los países. La Tierra se debatirá entre la desaparición de la cultura occidental, su cambio total,  o la emergencia de una nueva cultura…

El COVID-19 (Coronavirus) está llevando al mundo a una depresión económica, política, social y hasta cultural en forma silenciosa. La humanidad está siendo asolada por una caída en los empleos, en los ingresos, y de alguna manera en la fe de los individuos acerca de los valores impuestos. Se está produciendo un colapso de la comunidad global con muy pocas excepciones.

Todo lo anterior significa, además,  que se está creando un gran deterioro cultural pues cada día que pasa se están creando  gentes sin raíces debido a que la llamada globalización surgió paralelamente con el capitalismo más atroz que ha tenido la humanidad llamado neoliberalismo económico, ideología que quiso apropiarse de las teorías de Adam Smith.

Las teorías neoliberales hicieron que países como el Reino Unido, Francia, España, hayan olvidado que estuvieron en la cima de la protección de la salud pública de sus pueblos hasta la llegada de las nuevas teorías políticas que fueron primero probadas en Chile con Augusto Pinochet, quien impuso el neoliberalismo a sangre y fuego, y luego en el Reino Unido con Margret Tatcher quien durante 12 años impuso estas nuevas teorías privatizando industrias, salud y energía.

Gran Bretaña, el país con el mejor sistema de salud pública en Europa y el mundo, sistema que dependía del National Health Service (NHS) que era controlado no solo por el Parlamento sino que también por la Defensoría del Pueblo (Ombudsman for the NHS), Francia y España también contaban con excelentes sistemas de salud, los cuales comenzaron a perder sus importancia y calidad debido al nuevo sistema económico; finalmente pasó casi lo mismo en el resto de Europa. De allí también se desprende la gran cantidad de pacientes contagiados los cuales no han podido ser atendidos oportunamente.

Podríamos decir que lo mismo sucede en Estados Unidos (EE.UU.) aunque este país nunca tuvo una salud pública de calidad y suficiente para atender a su pueblo y cuyas consecuencias las están viviendo ahora. Brasil, hizo una copia de las teorías del Presidente Trump y también vive el mismo calvario.

El CONAVID-19  apareció en la humanidad en un momento en que esta enfrenta una crisis colectiva, insana, lujuriosa, drogadicta, corrupta, dogmática, logrando hacer recapacitar a millones de personas y a muchos gobernantes, quienes, seguramente, incidirán en sus pares para mejorar la humanidad. Muchos se están dando cuenta de que gracias a la pandemia y al confinamiento están despertando hacia valores salvadores.

Por otra parte, muchos se preguntan ¿merecen las sociedades ser salvadas?  La pregunta clave según Arthur Herman (1997)  “no es si la sociedad  o la civilización occidental pueden salvarse, sino si lo merecen”. Nietzsche planteaba, en su época, que la sociedad europea  era “enferma y decadente”  pues había según él, “un elemento de decadencia en todo aquello que caracteriza al hombre moderno”.

Más tarde Marcuse, plantearía en “El hombre unidimensional”  que en la civilización industrial avanzada prevalecía “la no libertad”, la cual nos presenta la interrogante del futuro que reemplazará a la civilización occidental si esta sobrevive. Después de la pandemia que estamos viviendo, y que no sabemos si sobreviremos, ésta nos podría llevar hacia un nuevo orden con humanos de más virtudes, con menos conflictos mundiales, lo que significaría que las actuales malas noticias serían buenas noticias.

La historia es como un resorte de espiral. Si bien ocurren hechos parecidos  ellos son diferentes en tiempo y espacio. Es por eso que todas las teorías de progreso contienen  mensajes de decadencia y eso es lo que definitivamente y objetivamente está mostrando la inevitable o evitable pandemia del Covid-19 ya que las leyes históricas funcionan en ambos sentidos.

El liberalismo transformado en neoliberalismo económico-cultural, provocó que lo fuertes, los obtusos, los imprudentes y los temerarios gobiernen gran parte del mundo. Las muestras sobran: Trump en Estados Unidos, Bolsonaro en Brasil, Maduro en Venezuela, Kim Jong-Un de Corea del Norte, entre otros, son algunos de los gobernantes que no piensan en nada más que  en ellos mismos. Algún cínico dijo existen imbéciles ilustrados, lo cual nos lleva a una plegaria de Rousseau que dice “Dios Todopoderoso, líbranos del iluminismo y devuélvenos a la ignorancia, la inocencia y la pobreza”.

El problema de la desaparición de la actual civilización occidental nos lleva a pensar en la filosofía árabe-mahometana « ¿Oriente, cuál es tu Occidente? » Esta pregunta formulada por el filósofo libanés René Habachi hace un cuarto de siglo sigue siendo de una actualidad candente cada vez que se evocan las relaciones entre el Oriente arabomusulmán y Occidente. Yo, modestamente agregaría a esta pregunta ¿Occidente, cuál es tu oriente? Considerando que el sistema neoliberal que aquí estamos criticando, logró a través de la globalización que se vayan fundiendo las culturas en especial en el plano económico y militar, lo cual, obviamente nos lleva a repensar cuáles son los cambios necesarios para la humanidad si es que habrá posibilidad de ellos.

Para el doctor de la Universidad Mohamed V de Marruecos  Nour Eddine Affaya cada etapa de la dialéctica histórica de la relación Occidente-Oriente genera su propio tipo de conflicto. El plantea que son muy raros los momentos de calma, de comprensión y de reconocimiento entre occidente y oriente. « Occidente ha sufrido cuatro metamorfosis: el Occidente grecolatino, el Occidente cristiano-feudal, el Occidente de los Estados- nación y de los Imperios de Ultramar, y el Occidente atlántico y tecno económico ». Este autor dice que “Como no hay, a priori, razones raciales detrás del desarrollo de los europeos, también los no europeos, y por tanto los musulmanes, pueden acceder a un nivel elevado de progreso y de civilización. Los musulmanes han descuidado uno de los principales fundamentos del progreso, la ciencia”.

El problema planteado es que los musulmanes, que fueron quienes estudiaron a fondo a los científicos greco-romanos y los introdujeron a la península ibérica, a Francia, Turquía  y otras naciones, durante sus nueve siglos de dominación en Europa fueron los verdaderos artífices y propulsores de las ciencias tales como las conocemos en la actualidad. Estas ciencias musulmanas nos llevan, inmediatamente a relacionarnos al reinado de Mohamed VI quien ha sido seguidor no solo de los filósofos occidentales sino que además de los filósofos árabes y defensor de Mahoma, lo cual le ha permitido saber cuál es su occidente y cuál es su oriente.

¿A dónde vamos con esto? La pandemia de la que hemos venido hablando, tiene en jaque a la humanidad; en especial, a la civilización occidental. Pero, gracias a Dios, la filosofía, la economía y la cultura, en general, tienen la posibilidad de renacer gracias a las acciones tomadas por Marruecos y en especial su Monarca. Por otro lado, Muhammad Abduh explica el alejamiento entre la sociedad musulmana y las ciencias por la mala política civil de sus dirigentes y por la ignorancia de la verdad religiosa entre sus intelectuales, siendo la gran excepción el Monarca marroquí y por eso se ha logrado que esa nación magrebí se haya transformado en la nación líder del Magreb y de casi todas las naciones mahometanas la cual está saliendo a salvo de la pandemia del Covid-19 gracias a las acciones tomadas por el gobierno de Mohamed VI, el Parlamento, las Fuerzas Armadas, los intelectuales y trabajadores de Marruecos.

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