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EL KAIROS UNIVERSAL Elias D. Galati (Argentina)

Tiempo

 

Los griegos tenían dos términos paras señalar el tiempo: Cronos que era el tiempo cronológico o secuencial y Kairos que era el momento adecuado u oportuno para realizar alguna cosa o proyecto.

El Kairos como concepto místico se ha señalado como el tiempo de Dios, en el sentido que hay un tiempo para cada cosa.

Esta concepción señala y establece en la palabra dos momentos, uno impredecible, que es el momento oportuno, que surge por contingencias ajenas a nosotros y otro elegible, la construcción que se haga desde la percepción de haber conocido y comprendido ese momento único.

El cronos puede ser el tiempo personal, el tiempo de un grupo o comunidad y el tiempo de la humanidad.

El kairos es un tiempo relacional que une al individuo con un grupo, o con los hombres, y a las comunidades con la humanidad.

Cómo se presenta y cuando se presenta, es una incógnita y constituye un misterio difícil de develar.

A posteriori, con el diario del lunes, como se dice vulgarmente, se entiende que la aparición de este momento oportuno fue provocada por situaciones para bien o para mal que distorsionaban y complicaban la vida social.

La aparición de la pandemia en este año 2020 surgió imprevistamente, casi de la nada, sin que se esperara, ni que se previera las consecuencias que traería.

Es evidente que en una proyección de futuro, cuando sea historia, y se estudie en dicha disciplina, se encuentren no una, sino innumerables distorsiones y complicaciones de la vida social pre pandemia, en los individuos, en las comunidades, en las naciones y en la humanidad.

Pero la oportunidad de la aparición será un misterio indescifrable.

Se podrán señalar conjeturas, aventurar hipótesis, pero porque ahora y así, eso no lo sabemos ni lo sabremos.

Pero si no podemos comprender la pre pandemia, en cambio sí podremos encauzar la post pandemia.

Qué seguirá a este momento. Como será el mundo después, dependerá en gran medida de la actitud y la capacidad que pongamos todos y cada uno de los hombres en la construcción de un tiempo distinto, un Kairos universal, es decir la oportunidad de realizar un proyecto común.

Para conseguirlo es necesario que haya un cambio en la mente y el corazón del hombre, de todos los hombres.

En primer lugar se debe tener en cuenta el distintivo común de la raza, todos somos hechos con el mismo molde, todos recorremos el mismo camino, las posiciones que ocupamos no son nuestras, son de la humanidad, nosotros las usamos como representantes del signo humano, y cualquiera puede reemplazarnos.

Luego el cuidado común, todos somos responsables de todos, cada hombre no sólo tiene que hacer que él y los que lo rodean sean felices, tengan una buena vida y sean mejores y progresen, sino que es su deber conseguir que toda la humanidad lo sea.

En tercer lugar el cuidado de la casa, el lugar donde vivimos, nuestro mundo al cual insensiblemente destruimos, por egoísmos o por intereses a veces espúreos.

Es el kairos, el momento oportuno, que nadie creía que sucedería, que nadie esperaba, que ni siquiera vaticinaba, pero llegó y es el momento.

La vida, el destino, el azar, la providencia, como queramos llamarlo, nos ha dado el momento y el lugar; la acción depende de nosotros.

¿Qué haremos? ¿Intentaremos ser mejores, solidarios, útiles, honestos, cuidadosos? ¿Tomaremos conciencia de la oportunidad y de la responsabilidad?

Quiero una humanidad feliz o sólo quiero mi felicidad. Aspiro a que todos vivan bien, progresen y sean mejores o lo quiero para mí.

El cronos de la pandemia, el tiempo cronológico, en el cual hemos estado casi detenidos, ocupados en situaciones que no eran las habituales, y que nos ha sobrado para reflexionar, meditar y proyectar, debe ser la catapulta que nos lleve al Kairos Universal, al cambio desde el corazón, a pensar en la Humanidad como concepto que contiene a Uno, no a Uno que quiere abarcar la humanidad.

¿Cuál será mi conducta de ahora en adelante? ¿cuáles serán mis prioridades? Donde pondré mi corazón en el futuro.

Soy el hombre, pero soy también todos los hombres, aquel de quien se espera que siembre, irradie, precise, que sea la luz que ilumine las tinieblas que han ensombrecido la humanidad, en la injusticia, la servidumbre, la pobreza, la inequidad, el egoísmo y el desprecio por el otro y por la tierra.

Kairos

Cronos marca la vida inexorable

la cual es nuestra responsabilidad

puede ser desgraciada o muy amable

de nuestra condición dependerá

Es el tiempo que transcurre inmutable

 nos señala cual es la realidad

para el ser estable o inestable

según lo que sienta es la verdad

Más hay un momento inefable

a nuestro despecho sucederá

el kairos aparece inmutable

cuando quiere, sin la posibilidad

de prever su llegada y solo es dable

ser buenos y poderlo aprovechar

 

Elias D. Galati

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