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CPLATAM: El largo drama argelino Por Jamal Mechbal*

En noviembre  de  cada año el pueblo argelino conmemora  su heroica revolución proclamada en noviembre 1954. Sesenta y cinco  años  transcurridos  en el que el pueblo argelino proclamó su revolución  mediante  el célebre Manifiesto del Primero de Noviembre, en el que  reclamaba en su primer párrafo, como objetivo  “LA INDEPENDENCIA NACIONAL  EN EL MARCO  NORTE AFRICANO plena guerra, en total secreto  y en el corazón de Argelia, tuvo lugar el 20 de agosto 1956, el primer congreso del Frente de Liberación Nacional (FLN) en Soummam, una región  montañosa  de la Kabilia y en un pueblo de muy difícil acceso llamado Ifri. 

En ese primer congreso  los fundadores  del FLN adoptaron  como fundamentos de la revolución  el principio de “la primacía de lo político sobre  lo militar” y  otro principio, no menos importante, “la primacía del interior en relación al exterior”, respetando siempre  el principio  de que  el FLN es un órgano colegiado.  Es decir, en las decisiones prima la línea política sobre el aparato militar y  también en las decisiones tomadas priman las tomadas  por  los  combatientes  que están en el campo de batalla sobre el ejército de la vanguardia instalados en Marruecos y Túnez  conocido por el ejército de fronteras bajo el mando de Boumedian.

El secretario general de ese  primer  Congreso  del FLN, Abane Ramdane, fue  el cerebro y la dínamo de ese congreso en el que se acordaron  también las grandes líneas del nuevo Estado en gestación  basado en el pluralismo y democracia.  No es baladí  que  haya sido  considerado por muchos “el arquitecto de la revolución”, puesto que  tuvo éxito en unir dentro del FLN las diversas corrientes políticas en una convergencia sobre un objetivo principal; la lucha contra el colonialismo francés hasta lograr  la independencia  fundado un Estado democrático y plural dentro de un Magreb Unido.

Dsde el primer momento, esta línea política no fue de agrado por  parte del ala militar, especialmente Boussouf  y Haouari  Boumedian, además de su ahijado Abdelaziz Boutefleka. Boussouf   era el  responsable del servicio de Seguridad Militar, que  inspirado y ayudado por la KJB  se convirtió  mas tarde en la famosa DRS, mientras Boumedian encabezaba  un ejército de retaguardia argelino instalado en la región oriental de Marruecos, que junto a su protegido Boutefleka y otros subordinados  que formaban el llamado grupo de Oujda, asaltaron el poder  imponiendo la línea militar  sobre la civil, y el pensamiento único dictado por  los generales en detrimento  de la democracia y el pluralismo.

Pasados solo siete meses del primer congreso, en  marzo 1957 Ramdan Aban  criticó duramente a los “coroneles” y les reprochó  las ansias del poder  y una conducta dictatorial. Ésta crítica al ala militar  empujó  a los coroneles a preparar su eliminación física.

En efecto,  el 24 de diciembre 1957 Ramdan Aban, es asesinado con traición y alevosía en una finca a las afueras de Tetuán (Marruecos). Fue estrangulado a manos de Boussouf  ayudado por otros “compañeros” que consiguieron  atraerle al lugar  mediante  engaño. Con ello, la revolución argelina que  pretendía alcanzar  un  Estado democrático y plural  es estrangulada  en  plena  guerra y traicionada desde  dentro a manos  de los “coroneles “ abriendo camino  a un Estado gobernado, hasta hoy día, por  una casta militar. Casta que  utiliza, como  instrumento, el asesinato de los compañeros, la demagogia, el populismo  y  la mentira.

Después de éste vil asesinato,  el  periódico  Al Moudjahid, órgano oficial del FLN, bajo un gran titular anunciaba  al pueblo argelino, el 29 de mayo 1958, la gran  mentira: “Abane Ramdane  ha muerto en campo de honor”. La falsa  información aseguraba que el arquitecto de la revolución, su cerebro y dínamo,  ha muerto en combate, en un enfrentamiento contra  el ejército colonial  francés.

Fotografía de Prensa Latina. El argelino Ahmed Ben Bella (izq.), se reune con el Che Guevara (centro), y Fidel Castro durante visita a Cuba en 1962

Fotografía de Prensa Latina. El argelino Ahmed Ben Bella (izq.), se reune con el Che Guevara (centro), y Fidel Castro durante visita a Cuba en 1962

En 1962, en vísperas del fin de la guerra y la proclamación de la Independencia, el  ala militar, encabezada por Haouari Boumedian, en su calidad de jefe del estado mayor, entra en conflicto con el gobierno provisional  que representa  la línea política  y la legitimidad  revolucionaria. El punto débil de la cúpula militar  frente al gobierno  provisional, es carecer de la legitimidad histórica. Ni el jefe de estado mayor Haouari Boumedian, ni su protegido Boutefleka, ni el resto de sus colaboradores  estuvieron  presentes  junto a los líderes históricos, en la noche del 1º de Noviembre  de1954, en la que mediante el Manifiesto anunciaban la Revolución. Por ello, Boumedian encargó a Boutefleka entrar en contacto con Ben Bella, uno de los cinco líderes históricos aun encarcelados en Francia, para proponerle una alianza  con el ejército y proclamarle como presidente de la república.  En los primeros días de enero 1962 el acuerdo ya estaba establecido. Además contaba con el  apoyo del presidente egipcio Nasser, de su ejército y de su servicio secreto.

En el verano del mismo año de 1962 el ejército de retaguardia, conocido por el ejército de fronteras, instado en la frontera de Marruecos entra  desde la ciudad marroquí de Oujda camino a tomar la capital  de Argelia. En el camino hubo enfrentamientos con los muyahidín y maquis, llegando el número de muertos en una de las batallas a mil muertos, según escribió el propio general  Khaled Nezar. También hubo la  intervención de dos aviones de fabricación rusa que bombardearon columnas  de blindados que  opusieron resistencia al ejército de Boumedian.

El  9 de septiembre  (1962) entra el ejército  de Boumedian a Argel,  tomando el poder  y  autoproclamándose  como  ejército popular   bajo la siglas (ANP) el Ejército Nacional  Popular

Solo cuatro días después, el 13 de septiembre  el bureau político presenta una lista con 196 nombres para formar el Consejo Constituyente  representando 16 wilayas o regiones  argelinas y en la cual se eliminó 50 notorios líderes que han jugado un papel esencial en la revolución. Algunos son  incluso históricos y fundadores del movimiento nacionalista argelino y magrebí. Una vez aprobada  la lista se inauguró el 25 de septiembre la primera sesión del Consejo Constituyente en la cual se proclamó la República Argelina, Democrática y Popular y el 28 del mismo mes Ben Bella es proclamado presidente de la república con 159 votos, un voto de abstención y 19 ausentes. Así nace una República y así emerge su primer Presidente.

Paso seguido fue formar gobierno. El ala militar, ya  articulada  en el Estado Mayor del ejército, propone  a su jefe  Haouari  Boumedian para ocupar  el cargo  de  ministro  de defensa y otros de sus leales oficiales para importantes carteras, como Ahmed Medeghri asuntos exteriores, el capitán Abdelaziz Boutefleka  ministro de juventudes y deporte, el capitán  Moussa Houssni Correos, teléfonos y telégrafos, el resto de las carteras han sido  cedidas para que  Ben Bella nombrara  sus ministros.

Con ello Boumedian, cuyo verdadero apellido es Bujarruba, estudiante de la universidad islámica El Azhar del Cairo, después de tomar las riendas del ejército, hace el asalto junto con sus oficiales al aparato del  Estado de Argelia y  a sus diferentes instituciones. Paralelamente  empezó una operación  de liquidación contra los líderes históricos de la Revolución. Algunos han sido asesinados a manos del servicio secreto montado por Boussouf, otros encarcelados y otros forzados a exiliarse fuera del territorio patrio.

Karim Belkazem, uno de los seis firmantes del Manifiesto de 1º de Noviembre 1954, quien negoció y firmó en marzo de 1962 los acuerdos de Evian  que  declaraba la independencia de Argelia, tuvo que salir precipitadamente  con su familia refugiándose en Marruecos. Pero más tarde, fue  estrangulado a manos de los agentes  del servicio secreto argelino de Boumedian- Boussouf  en un hotel de Frankfurt.

Mohamed Kheider, uno de los fundadores  también del movimiento nacionalista argelino (es también uno de los cinco líderes que han sido secuestrados, por  aviones cazas del ejercito de aire francés, cuando volaban  desde Marruecos a Túnez)  fue asesinado  en Madrid el 4 de enero 1967. La policía española pudo identificar  a los responsables. Se trataba  de  un sicario enviado por  los servicios secretos argelinos llamado Youcef  Dakhmouche  acompañado  de  un tal Rabah Boukhalfa, que formaba  parte del cuerpo diplomático argelino en España,  acreditado como agregado cultural.  A pesar de la identificación de los asesinos el régimen de Franco en buena armonía entonces con el régimen militar de Argel archivó el caso.

Hocine Aït Ahmed, uno de los principales  fundadores del FLN y firmantes del Manifiesto de Primero de Noviembre (fue también uno de los cinco líderes secuestrados por  aviones cazas del ejercito de aire francés cuando volaban  desde Marruecos a Túnez). Intentó en 1963 instaurar  en la joven Argelia  el pluralismo político y un sistema democrático. Para ello,  fundó el partido Frente de las Fuerzas  Socialistas (FFS). La iniciativa  caminaba en el sentido opuesto de los intereses de la casta militar,  y  la de Ben Bella, nuevo presidente que en esos años de su momentánea gloria  saboreaba los placeres de ser el líder  único de Argelia. Militares y Presidente, empeñados en que  no haya otra voz ni otras ideas que las que emanan  del FLN convertido en un partido único.  Ambos no vacilaron  en  arrestar  en 1964 a uno de los líderes emblemáticos de la revolución argelina y sentenciarle  a muerte. En 1966 logró huir  de la prisión refugiándose desde entonces en Suiza.

El régimen militar que asaltó el poder  en 1962 a manos de Haouari Boumedian, utilizando a Ben Bella como legitimidad  histórica de fachada, pronto le derrocaron. Fue en el 19 de junio 1965, mediante un golpe de estado militar, llevado a cabo por el entonces ministro de Defensa Haouari Boumedian, quien se hizo con el poder de forma directa, aplicando populistas políticas pseudo revolucionarias, como la revolución agraria, la revolución industrial, la revolución cultual y la revolución saharaui, todas desembocaron en un rotundo fracaso.

Ben Bella, quien fue hombre de paja de los militares, permaneció encarcelado sin juicio hasta después de la muerte de Boumedian. En 1980, fue liberado, exiliándose fuera de Argelia hasta septiembre de 1990  cuando pudo regresar,  asistiendo en 2009 a la ceremonia de toma de posesión de Abdelaziz  Boutefleka,  quien a manos de los militares, llegaba a la Presidencia de la República. Boutefleka fue uno  de los  que dieron el golpe de Estado contra Ben Bella en 1965. Ben Bella estuvo encarcelado  durante 15 años, además de su exilió que duró  10 años.

El general Chadli Benjedid, ministro de Defensa, hasta la muerte de Boumediane, enfermó de cáncer en diciembre de 1978, fue “elegido” como nuevo presidente el 7 de febrero 1979, en unas “elecciones” en las que fue el candidato único presentado por el ejército y el FLN.

En octubre 1988, el pueblo argelino salió en las principales calles de las ciudades de Argelia reclamando las libertades confiscadas por  los “coroneles” al hacerse con el  poder. Los manifestantes exigían el fin del régimen del partido único y la instauración de la democracia y el  pluripartidismo. Tas restablecerse la calma a mano militari del “ejército del pueblo” que no vaciló en disparar contra los hijos del pueblo con un balance alto de muertos y heridos, el general Chadli Benjedid introdujo las primeras  y limitadas reformas en las que el FLN dejó aparentemente de ser  el partido del Estado. La casta militar abandonó los puestos que ocupaba dentro del partido único, pero sin abandonar su control  del FLN, como su control de la vida política y de otros partidos que nacieron al amparo  a la aparente apertura y el pluralismo de fachada.

Benjedid introduce también una reforma constitucional, el 23 de febrero 1989 y celebra el 12 de junio 1990 elecciones municipales, en las que gana el Frente Islámico de Salvación (FIS) y seis meses después celebra, el 26 de diciembre 1991, las primeras elecciones legislativas en las que  también el FIS gana en la primera vuelta.

A raíz de estos resultados, el general Khaled Nezzar, ministro de Defensa, que en Argelia es el verdadero poder, apoyado por el  resto de los generales,  obligan al Presidente  a presentar su dimisión sometiéndole a un  arresto domiciliario que duró hasta 1999,  y al mismo tiempo anularon las elecciones  dando lugar a una guerra civil que duró una década, con un balance de 200 mil muertos y un millón de desplazados, decenas de miles de exiliados y más de 20 mil millones de dólares de pérdidas económicas.

Mohamed Boudiaf, fundador  del Frente de Liberación Nacional  (FLN) y redactor  del Manifiesto del 1º de Noviembre 1954 (fue también uno de los cinco líderes que fueron secuestrados por cazas del ejercito de aire francés, volando  desde Marruecos a Túnez). Estando en la prisión francesa fue nombrado en 1958, ministro de estado en el gobierno provisional de la república argelina (GPRA) y vicepresidente en 1961. Liberado el18 de marzo 1962. Tras la independencia en julio 1962, entró en desacuerdo con su compañero de cautiverio Ben Bella y los coroneles. Tras la toma de Argel por  el ejercito de fronteras encabezados por Haouari Boumediane y  Ben Bella se hizo Presidente. En  un intento de instaurar el pluralismo Boudiaf fundó el Partido Revolucionario Socialista (PRS), el 20 septiembre 1962 y en junio 1963 fue detenido bajo la acusación de conspirar  contra la seguridad de Estado. Excarcelado en octubre y en vistas de los malos augurios se refugió en Marruecos hasta 1992.

En enero de 1992, a raíz  de la dimisión de Chadli Bendjedid y la anulación de las elecciones, los generales buscan a un líder  histórico y carismático  para figurar como presidente de Argelia. Boudaif  que se encontraba  refugiado en la ciudad de Kenitra (Marruecos) desde los años sesenta, fue contactado y convencido de las buenas intenciones del ejército que pretende que solo se  opone que gobierne el islamismo radical.  Al aceptar  el engañoso ofrecimiento, el histórico líder argelino  aceptó que su suerte, sea la del caso humanamente trágico y  maquiavélicamente repugnante.

En efecto, Mohamed Boudiaf, confiado en exceso, intentó introducir  reformas y sanear  el país en contra de los intereses de la casta militar y la nomenclatura. Solo cinco meses después fue  asesinado el 29 de junio 1992, acribillado a balazos durante una conferencia  televisada en directo desde la ciudad  de Annaba.

Después de ese asesinato y durante la sangrienta década de guerra civil, los generales han hecho desfilar  por  la  presidencia  de la República tres presidentes (Ali Kafi, Yamin Zeroual y Abdelaziz Boutefleka). El último de ellos es Abdelaziz Boutefleka, fue el ahijado de Boumedian  y su favorito en las instigaciones y artimañas a nivel nacional como internacional.

Abdelaziz Boutefleka nació el 2 marzo 1937 en Oujda, (Marruecos). Durante la guerra de liberación formó parte del clan de Oujda, siendo en 1958 el secretario de Haouari Boumedian llegando a ser  miembro del Estado Mayor. Es el hombre  de su confianza que asumió  misiones especiales. En 1961 le encomendó encontrar  apoyos entre los jefes históricos aun detenidos en Château d’Aunoy (Francia) jugando un papel decisivo en atraer a Ben Bella al plan militar, alcanzando la alianza con Boumedian. En 1962  fue ministro de las juventudes y deportes  en el primer gobierno de Ben Bella hasta 1963 y desde 1963 hasta la muerte de Boumedian en 1979 fue ministro de asuntos exteriores. Ha sido uno de los principales participantes  en el golpe de Estado de 1965. Formó parte en  los cuatro gobiernos de Boumedian ocupando la cartera de asuntos exteriores.

Con la desaparición de Boumedian y la ascensión de Benjedid fue acusado por el Tribunal de cuentas de desviar  dinero desde  varias embajadas (unos  60 millones de francos) depositadas en su cuenta en bancos suizos.  A raíz de ésta acusación se exilió fuera de Argelia dedicándose a jugosos negocios. En las elecciones presidenciales  anticipadas de 1999, Boutefleka fue presentado por la trama militar como candidato “independiente” en unas elecciones en las que todos sus adversarios se retiraron en protesta de las condiciones en las que las campañas y las manipulaciones en vísperas del  escrutinio.

En abril 2009, tras introducir  una modificación, anulando la limitación en dos mandatos consecutivos prevista en la Constitución argelina y aplicándola  de manera retroactiva a su favor, se presentó a las elecciones presidenciales  y fue elegido por tercera vez  con  la increíble cifra de votos de 90, 24%. Desde 2013 la salud de Boutefleka,  ha sido precaria y su estado de salud ha ido agravándose. En silla de ruedas equipada con un desfibrilador aquejado de afasia y a pesar  de esta incapacidad manifiesta fue presentado por el conjunto de los generales y su camarilla  a unas elecciones en las que  sin hacer campaña resultó reelegido el 17 de abril 2014 con 81,5% de  votos por la  cuarta vez. Durante todo su cuarto mandato el Presidente,  política y físicamente, estuvo en un estado vegetativo.  A pesar de ello, ante la ausencia de otro candidato a la medida de los intereses de la casta militar, la trama civil y su camarilla, se anunció  el 10  de febrero 2019 su presentación  de nuevo a unas elecciones cuyos resultados se conocían de antemano. De hecho, su director de campaña presentó oficialmente la candidatura estando Boutefleka hospitalizado en Suiza a sabiendas que la Ley electoral exige la presentación en persona del candidato.

Manifestaciones en Argelia 2019

Esta situación ha sido insultante con la ciudadanía argelina. Cientos de miles de personas salieron en unas manifestaciones sin precedentes, volcándose a las principales calles de todas las ciudades en rechazo al eventual nuevo mandato de Boutefleka. A raíz de ello y a su vuelta   de Suiza, Abdelaziz Boutefleka, en una nueva maniobra, renunció el 11 de marzo (2019)  a su candidatura aplazando las elecciones  presidenciales indicando que se mantendría en el poder  después de la expiración de su mandato (el 27 de abril 2019), con la intención de introducir  reformas  en el sistema político. Reformas que no introdujo  durante  tantos años en sus cuatro mandatos.

Las manifestaciones de protesta continuaron  y el general Ahmed Gaid Salah, jefe de Estado Mayor y vice ministro de Defensa, después de una reunión con los miembros de estado mayor,  interviene exigiendo el respeto de la  voluntad  del pueblo argelino, fuente de toda Soberanía contemplada en la misma Constitución. El 2 de abril Boutefleka dimite  y es remplazado por  el  presidente del Consejo de la nación como presidente interino. Éste como el resto de los responsables argelinos son considerados por el pueblo parte integrante de la banda mafiosa que ostenta el poder.

El drama del pueblo argelino remonta a los primeros años  de  su revolución. Desde el momento en que fue asaltada, por la trama militar  y el Frente de Liberación Nacional (FLN) controlado por  los coroneles, dirigiendo a las masas en nombre de la revolución del pueblo. Desde el primer año de la independencia, cuando logró utilizar  organizaciones conexas, como el sindicato único (UGTA) , la Organización de antiguos Mudjahidin (ONM) para encauzar a las masas  a nivel interno y  mediante la sección internacional  del FLN prestando ayudas y apoyo a organizaciones, como el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario   (MPAIAC) de Antonio Cubillo, la ETA, el Frente Polisario y otros más, que utilizaba como medio de presión y chantaje en su política exterior.

El pueblo argelino dejó más de un millón de mártires con la promesa de la independencia del colonialismo francés y de la libertad que no termina de llegar. Ha estado privado de las libertades fundamentales por el régimen populista y demagogo que se instauró y que en la práctica ha resultado peor que el colonialismo francés. Este régimen de los coroneles del  FLN, cuyo líder Housein Ait Ahmed no dudó  de calificar de colonialismo interno, generó que Francia, la antigua potencia colonial de la que se liberó Argelia, se convirtiera en refugio y amparo de muchos argelinos que no comulgan con el pensamiento único de la casta militar argelina.

La trama militar en Argelia pretende continuar con su política, usurpando el poder que ella misma reconoce al pueblo. Acepta celebrar unas elecciones presidenciales en las que cambian solo los nombres pero sin cambiar  nada en lo sustancial. El pueblo argelino, consciente de su drama parecido a Sísifo, evita enfrentamientos violentos con la casta militar, mostrando madurez y civismo, exigiendo la verdadera independencia nacional en el marco norte africano que proclamaba en su Manifiesto de Primero de Noviembre de 1954 y una auténtica democracia basada en  el verdadero pluralismo en donde la institución militar esté bajo el mando del gobierno civil, tal como fue adoptado en el primer Congreso de Summam, antes de que el arquitecto de la revolución Chaban Remdan sea estrangulado a mano de los coroneles.

Esa “independencia nacional en el marco norte africano” es la aspiración, no solo de todo el pueblo argelino, sino la de todos los pueblos del Magreb; en primer lugar, la del pueblo marroquí, cuyas fronteras con Argelia llevan, además, décadas cerradas por el régimen militar de Argelia que insiste en proclamar a su imagen una república virtual fallida. Los pueblos del Magreb, del mismo modo que lo fueron en los años cincuenta, durante la época colonial, solidarios con el pueblo argelino se sienten hoy solidarios más que nunca con el pueblo argelino.

*Jamal Mechbal es jurista, ex diplomático marroquí y columnista en medios de España y Marruecos.

Artículo para CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©

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