Cronica desde TindufCrónicasFeatured

El Marruecos de las victorias: Un ridículo llamado prensa pública argelina

Al pan, pan y a la prensa estaliniana lo que es

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de argelinos de Tinduf y víctima de laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna pueda llegar.

 

 Nadie esperaba de la prensa de Chengriha comportarse mejor. Menos aún en Marruecos donde se da gracias a Dios que boicotea hasta el nombre del victorioso. En opinión general en Marruecos se prefiere que los medios de comunicación militarizados argelinos sigan boicoteando a Marruecos y sus éxitos, desvelando su naturaleza, su ínfima capacidad y su déficit de realismo y pragmatismo.

En Marruecos nadie siente complejo alguno de llamar Argelia, Changriha o sus centinelas políticos. A nadie le ocurriría llamar a Argelia el país verde y blanco y… otras chorradas.

Total, no hablemos del extranjero. Dentro de Argelia, el carácter polpotiano de la prensa Changriha hace reír y provoca situaciones de surrealismo.

A veces, por no decir, a menudo sucede esto: La misericordia divina evita a algunos que se mancillara su imagen con la deteriorada imagen del evocador.

Argelia y su manera de actuar es así… un ridículo.

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