CrónicasFeaturedMarruecos, Aquí, Ahora

El milagro del “Buraq” Pasar unas horas en Martil

El resplandor recuperado

En “Grito Primal” se puede leer: “Martin recién reconvertida en Martil presentaba, en aquellos primeros días de septiembre la imagen de una amante abandonada…”.

El relato narraba la situación del bello balneario a comienzos de los años 60.

En el 2019 (casi al final) Martil brilla y se viste de seda durante todo el año. Hoy, más que nunca con una hora del Burak de Rabat a Tánger y unos minutos desde ésta a Tetuán, la costa tetuaní cobra una inesperada frescura y todo el protagonismo tan anhelado por sus habitantes.

Los Efines de semana (como el que acabamos de vivir) y los días festivos, gracias, como antes dicho del tren de alta velocidad no son pocos los que deciden efectuar una ida y vuelta en menos de cuatro horas.

El milagro de las buenas obras…

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