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El Polisario y su falta de moral para usar personas, organismos y estados. Isabel Castro M. Dirigente social.

Valoración

 

Isabel Castro Molina.
Dirigente sindical.
Fundación Chile Marruecos.

En los últimos meses la persona que representa al frente Polisario en Chile se ha esforzado en llamar la atención de diversos medios y parlamentarios con informaciones manipuladas sobre el Sahara, especialmente referentes a enfrentamientos y una guerra entre el frente Polisario y Marruecos que, a su vez, es descalificada por los amigos de este país, quienes afirman que se trata de una “guerra mediática, pero no real”, opinión compartida por observadores internacionales que, con datos independientes, no atribuyen mayor importancia a las declaraciones o “comunicados” que regularmente se emiten, concluyendo que se trata “de propaganda dirigida a sus partidarios, que son cada vez más escasos y algunos  parlamentarios mal informados, pero sin ninguna influencia en el poder político real de nuestro continente”.

La última de estas declaraciones, fechada en Caracas el 25 de febrero de 2021, dice:  “Reconocemos y acompañamos la justa lucha del pueblo saharaui por su descolonización, autodeterminación e independencia, encabezada por su organización y único representante legítimo, el Frente POLISARIO”, la que aparece suscrita por 317 personas o instituciones que, al ser chequeadas, no solo dejan ver quién está detrás del comunicado, sino también que muchas de las firmas corresponde a organismos inexistentes, sin presencia real ni legal, como también la escasa representatividad de quienes suscriben, como es el caso de “Leonardo Mendoza”, cuyo mérito para estar entre los mencionados es que se trata de un ESTUDIANTE PARA CHEF. Mendoza es uno de los 69 nombres que aparecen de Venezuela. También se encuentran 55 nombres de Argelia que corresponden a miembros de una organización (CNASPS) difícil de chequear, pero en ningún caso a fuerzas vivas de ese país que, en su mayoría, son instituciones opositoras al régimen militar de Argel.

De Chile, por supuesto Esteban Silva que, sin ningún pudor, aparece varias veces y a nombre de distintas organizaciones, como de amigos de la RASD, una fundación constitucional inexistente, analista y otras, confirmando que el mencionado manifiesto, en su mayoría con personas de ninguna relevancia política o social, donde el caso del estudiante para chef es un buen ejemplo, confirma que se trata de una mera suma de timbres y chapas. Pero en medio de esta verdadera ensalada de oportunismo, también es interesante constatar que entre sus firmantes aparezca el partido comunista de Chile con su presidente, el secretario general y algunos parlamentarios que, como se sabe, desde tiempos de Stalin, responden a una coordinación internacional, lo que sería confirmado en esta declaración fechada en Caracas y al parecer coordinada con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) de Cuba, organismo dependiente del partido comunista en ese país y del gobierno que encabeza Díaz Canel. Lo extraño es que La Habana suscribe este verdadero ataque a Marruecos en momentos que, de acuerdo a lo que informa Prensa Latina, la Isla hace esfuerzos por mejorar sus relaciones con Rabat y, a través de un documento que huele a provocación,  mezcla su nombre junto al de verdaderos aventureros y mercenarios.

Es sabido que los representantes del Polisario, sin pudor ni moral, recurren a cualquier medio para esconder su derrota política y diplomática en América Latina, además de ocultar que sus principales dirigentes se encuentran procesados en España por crímenes de lesa humanidad, robo der ayuda humanitaria, secuestro de personas y violaciones, además de mentir, al mejor estilo de las dictaduras de Pinochet y Videla, que tienen detenidos desaparecidos y que son ex dirigentes de sus propias filas las víctimas, donde han sido, precisamente, los familiares de estas quienes los han denunciado en tribunales internacionales. No es menor que la primera demanda contra este grupo la acoge el juez Baltazar Garzón. Estos antecedentes, dados a conocer por Derechos Humanos Sin Fronteras y la Asociación Saharaui para la defensa de los derechos Humanos, son públicos y merecen respuesta.

No es categórico que el estado cubano avale estos ataques, pero claramente hay una situación incómoda que Cuba debe aclarar con la cancillería de Rabat, pues el gobierno de La Habana no es independiente de los organismos que su estado financia y controla, como es el ICAP, donde no es menor que su país aparezca con el nombre de una de sus instituciones más respetables (por su solidaridad en el pasado con los perseguidos de nuestro continente) mezclado con organismos inexistentes y mercenarios que se ofrecen al mejor postor, lo que nos recuerda la transparencia de La Habana en la causa número 1 del general Ochoa, donde el estado no vacilo en castigar a quienes cometían delitos que perjudicaran su imagen. El caso es comparable y ahora, además, de los graves delitos porque se acusa al Polisario en tribunales internacionales, aparece firmando junto al estudiante de cocina. Realmente bochornoso.

En cuanto al Polisario, no es cuestión de desenmascarar de nuevo a su representante, porque es claro para todos, incluido el partido comunista, que Esteban Silva no representa a nadie, vive de esto y se desprestigia solo, sino de la responsabilidad de quienes aparecen junto a él y que, al hacerlo, no respetan políticas de estado entre países que mantienen relaciones cordiales y una posición clara frente a la violación de los derechos humanos. No hacer nada y seguir firmando declaraciones sin sentido ni respaldo, es volver a un pasado que los propios comunistas condenaron en su autocritica del XX congreso del PCUS. Los firmantes, en Chile y otros países, como el mismo estudiante de cocina, deben tener claro que, al hacerlo, están dando apoyo a un grupo que, como dice la declaración que suscriben, se declara “único representante del pueblo saharaui”, condenando con ello a la muerte a sus disidentes. También significa avalar la existencia de cárceles clandestinas y el asesinato o hacer desaparecer a sus opositores.

Al final del día, esto ha servido para distinguir a quienes están realmente por la transparencia en la política, el respeto a los derechos humanos y la condena cuando se violan estos derechos en cualquier lugar del mundo.  La urgencia de esta claridad reside en que son vidas las que están en juego, hay detenidos desaparecidos que el frente Polisario mantiene en cárceles secretas desde hace más de 10 años y sus familiares sufren en campamentos miserables ubicados dentro del territorio de Argelia. Esto dejó de ser un tema político para convertirse en una demanda de la mayor urgencia humana.

Al conmemorarse a nivel mundial el día internacional de la mujer, desde Chile rendimos homenaje a las mujeres que han sido víctimas de atropellos, especialmente a las esposas, hijas y familiares de quienes el Polisario ha hecho sufrir en estos años. Para ellos nuestro reconocimiento y saludo.

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