Cronica desde TindufCrónicasFeatured

El Polisario y sus coletazos ¡Grotescos!

Sin màscaras

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

 

Demagogos en ciernes. Los plumeros a sueldo. Comunicación de pandereta. No saber quién es ni lo que fue y va a ser. Lenguas dilatadas. Insultos y descalificaciones a diestro y siniestro.

Sin embargo… los demás saben que esto no puede evitar que la función de los éxitos diplomáticos de Marruecos deje de ser creciente.

El Polisario sin máscaras, aunque los que aun giran en la órbita argelina intentaran presentar otra imagen deformada y surrealista de la realidad.

En los campamentos cunde la desconfianza y la parquedad. Nadie ignora que lo del Sahara marroquí es una realidad y las alucinaciones de Tinduf son una ficción.

En Marruecos, las poblaciones de los campamentos de Tinduf son hermanos secuestrados. Mañana o pasado volverán al país, al camino recto y hasta los descarriados encontraren el perdón y la reconciliación.

Mañana o pasado se recordarán los crímenes de Argelia como avatares del destino, como accidente del recorrido como una tentativa de ocultar el sol de la verdad con el tamiz de la impostura.

El prefabricado conflicto del Sahara ha entrado en su recta final. La verdad acaba siempre por prevalecer.

 

Afficher plus

Articles similaires

Laisser un commentaire

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée.

Bouton retour en haut de la page