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Infomarruecos/Conacentomarroqui Esta mañana publicamos aquí, en infomarruecos, la noticia sobre el estado de preocupación y tensión en el puerto de Tánger Med, las victimas, la mayoría, son los inmigrantes marroquíes que regresan a sus países de residencia en Europa. Las causas de esta preocupación y tensión son las subidas de los precios de los billetes, que coinciden con la etapa de regreso de los marroquíes residentes en el extranjero entre el 15 y el 30 de agosto. Pues, en la misma línea se repite en cada fiesta religiosa el calvario de la subida y manipulación de los precios de billetes de los autobuses que unen las ciudades marroquíes. Esto pasa siempre y cuando se desplazan los marroquíes para pasar los días de las fiestas con sus familias. Nadie, absolutamente nadie logra saber y entender el caos de los precios en estas ocasiones. Además, nadie logra saber y entender el silencio de tumbas por parte de las autoridades que no intervienen para la aplicación de las leyes vigentes y hacer orden en este sector que se convierte en una selva, donde los propietarios y los corredores imponen sus propias leyes y reglas (precios). En este contexto, el secretario de Estado encargado de transporte, en vez de armarse de las leyes y aplicarlas en este sector sobre el terreno, escribe sus opiniones en medios ajenos de los intereses de los usuarios de transporte, porque no es suficiente escribir que “los precios de los billetes de transporte estàn determinados por la ley, y las empresas de transporte estàn obligados a declararlas y que no tienen derecho de imponer precios ilegales”. Pues, lo que pasa es que en realidad y sobre el terreno hay otros precios aplicados fuera de la ley de cualquiera autoridad. Otro medio en donde se vive la mala y peor manipulación de los precios es de los taxis que unen los alrededores de las ciudades en los perímetros de 50 a 100 km. Aquí donde no se aplica ninguna ley, excepto la de los propietarios o de los conductores, y donde los precios pueden subir al doble o incluso al triple, segun las circunstancias y segun la demanda.
Infomarruecos/Conacentomarroqui
Esta mañana publicamos aquí, en infomarruecos, la noticia sobre el estado de preocupación y tensión en el puerto de Tánger Med, las victimas, la mayoría, son los inmigrantes marroquíes que regresan a sus países de residencia en Europa.
Las causas de esta preocupación y tensión son las subidas de los precios de los billetes, que coinciden con la etapa de regreso de los marroquíes residentes en el extranjero entre el 15 y el 30 de agosto.
Pues, en la misma línea se repite en cada fiesta religiosa el calvario de la subida y manipulación de los precios de billetes de los autobuses que unen las ciudades marroquíes. Esto pasa siempre y cuando se desplazan los marroquíes para pasar los días de las fiestas con sus familias. Nadie, absolutamente nadie logra saber y entender el caos de los precios en estas ocasiones.
Además, nadie logra saber y entender el silencio de tumbas por parte de las autoridades que no intervienen para la aplicación de las leyes vigentes y hacer orden en este sector que se convierte en una selva, donde los propietarios y los corredores imponen sus propias leyes y reglas (precios).
En este contexto, el secretario de Estado encargado de transporte, en vez de armarse de las leyes y aplicarlas en este sector sobre el terreno, escribe sus opiniones en medios ajenos de los intereses de los usuarios de transporte, porque no es suficiente escribir que “los precios de los billetes de transporte estàn determinados por la ley, y las empresas de transporte estàn obligados a declararlas y que no tienen derecho de imponer precios ilegales”. Pues, lo que pasa es que en realidad y sobre el terreno hay otros precios aplicados fuera de la ley de cualquiera autoridad.
Otro medio en donde se vive la mala y peor manipulación de los precios es de los taxis que unen los alrededores de las ciudades en los perímetros de 50 a 100 km. Aquí donde no se aplica ninguna ley, excepto la de los propietarios o de los conductores, y donde los precios pueden subir al doble o incluso al triple, segun las circunstancias y segun la demanda.
!Vergonzoso!

