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El rebuzno de las ranas Ahmed Elamraoui

Opinión

De noche, cuando todo el mundo se va a descansar, exhausto de tanto trabajo y tanta búsqueda de recursos, salen las ranas del agua sucia para rebuznar, salen saltando de modo ridículo para prosternarse ante la bestia.

Estas ranas intentan sobornar la historia para que les otorgue un glorioso pasado. Imaginan que han vencido, por eso, les viene a la cabeza la idea de que pueden escribirla como ellas desean.

 Los bastardos de la historia buscan un origen como sea para jactarse. Y por ello no escatiman esfuerzos para derribar a las civilizaciones de otros, y robar sus patrimonios y sus memorias históricas.

Si fijamos bien en el mapa mundial, encontramos que los Estados Unidos como un país recién fundado, sobre los cráneos de los indios rojos, animaba al estado sionista para que se pusiera de pies, machacando los huesos de los niños palestinos desde hace mucho tiempo.

Estos dos estados, que además de estar detrás de los grandes crímenes de la historia moderna, están buscando, con todos los medios, a aliados. Y por fin se  realizó su “great dream”, y encontraron a unos estados recién salidos de las tiendas del pelo animal. Estos estados tampoco tienen historia, el más joven de los olivos en Palestina tiene más edad que ellos, por esto facilitan y ayudan a  derrumbar a otros, que eran pilares de la civilización humana antiguamente por envidia y con malicia: Yemen, Irak, Siria…

Y si nos fijamos aun más, rebobinando la historia moderna, los países de tienda de pelo animal, no han dado nada a la humanidad, absolutamente nada: ni ciencia, ni literatura, ni crítica, ni deportes, ni democracia, ni aplicando la verdadera ley islámica que es la justicia: económica y social. Solamente edifican rascacielos y palacios, explotando a una pobre mano de obra extranjera bajo una ley de trabajo que iguala a la esclavitud: y aun así los capitalistas hipócritas les aplauden y les animan, pero miran al otro lado cuando se trata de los derechos humanos. Ahora sí que se puede darse cuenta de que esos mandatarios tienen unos vínculos muy estrechos con la derecha política haya donde haya: Europa, Asia, África, América: esos vínculos se unen en el blanqueo de dinero y en el soborno.

Y a decir la verdad, no se descarta la hipótesis de que esos gobernantes azuzan a la ultra derecha para que amargue la vida a los extranjeros en Europa.

Que caiga la maldición y la vergüenza ahora sobre quien tiende su mano para saludar a los sionistas.

Se entiende perfectamente que los pactos y los convenios de paz se firman entre dos países con fronteras comunes en estado de guerra, pero el caso ahora es muy raro como esos golfos del golfo. Luego no me extraña que se hable del encuentro y del dialogo entre dos  “grandes civilizaciones”: el sionismo y el golfo, ¡vaya lio! Es el casamiento de dos cosas: el dinero y el populismo, porque beben de la misma fuente que es la siguiente visión de la vida, o sea una dogma: sacar el máximo provecho de los bolsillos de la gente sin hacer esfuerzo, y que la gente trabaje por ellos, ¿par que no vamos a ensuciar nuestras manos? Eso sí, la idea sionista, y ahora se puede decir que el sionismo no tiene ni religión ni es limitado en una concreta raza, pues estamos viendo que hay sionistas árabes también, digo la idea sionista dice que los demás tienen que ser esclavos de esta manada de ladrones.

¡O golfos del golfo, que sepáis que no sois mejor que el profeta José, lo echaron en el jibe. Ya pasara la noche del desfloramiento rápidamente, ya pasaran los años de las siete vacas gordas, y volveréis a las tiendas del pelo animal.

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