La delegación marroquí (Sadani Maoulainine, Laila Miyara y la analista colombiana Clara Riveros), en compañía del activista de derechos humanos y presidente del Centro de Estudios del Magreb, Juan Carlos Moraga Duque, participaron también en el programa radial Visión de Futuro —de la Fundación Clotario Blest— en Radio Universidad de Chile, espacio en el que tuvieron ocasión de comentar los diferentes procesos políticos que han tenido lugar en Marruecos para la modernización y democratización del país, así como el papel desempeñado por la Instancia Equidad y Reconciliación (IER) para la reparación de las víctimas de los años de plomo; y, la coyuntura actual de transición social; el empoderamiento de la mujer marroquí y la revolución femenina que está teniendo lugar en Marruecos; los avances legislativos, la voluntad política y las resistencias y reticencias (políticas y sociales) para avanzar en la igualdad de género, las barreras y limitaciones de sectores machistas y retardatarios que pretenden obstruir el desarrollo económico, profesional e individual de las mujeres marroquíes.
En este espacio radial también fue posible abordar y profundizar en algunos aspectos desconocidos —en América Latina— en relación con el conflicto del Sahara y el papel que ha desempeñado Argelia en la pervivencia del diferendo; asimismo, en el apoyo que le ha suministrado al Frente Polisario, una guerrilla que fue creada en Mauritania por jóvenes revolucionarios, algunos formados en las universidades marroquíes que militaban en la extrema izquierda marroquí. El movimiento guerrillero fue auspiciado en sus orígenes por los regímenes argelino y libio (Muamar el Gadafi). De hecho, el Frente Polisario fue acogido en territorio argelino al poco tiempo de su creación y, posteriormente, absorbido por el régimen argelino. Una parte de la cúpula del Polisario permanece en territorio argelino, otros líderes de ese movimiento han muerto o se desmovilizaron y retornaron a Marruecos, reintegrándose o incorporándose al sistema político marroquí y a la sociedad marroquí. El conflicto del Sahara es un conflicto lejano que no afecta —ni directa, ni indirectamente— a América Latina y, por lo mismo, genera inquietudes e interrogantes la implicación de Cuba y de los países del ALBA que han brindado apoyos a esa estructura separatista que impuso un régimen de corte totalitario en los campamentos argelinos y cuyos líderes suman múltiples denuncias —de saharauis— por crímenes y violaciones de los derechos humanos.