En voz alta Marruecos/Emigración: El ejemplo Said Jedidi

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Como anunciamos ayer, en aplicación de instrucciones reales, la comisión nacional encargada de la regularización e integración de los emigrantes en Marruecos anunciaba ayer el inmediato lanzamiento de la segunda fase de integración de las personas en situación irregular.

 

En el 2014, 25 000 personas, en su inmensa mayoría subsaharianas fueron  regularizadas y un numero igual o superior a éste va a sancionar la según da fase que debe comenzar hoy o mañana.

Todo un ejemplo: la verdadera percepción del alcance humanitario y solidario del rey Mohamed VI y su concepción de las relaciones con el resto del mundo, particularmente los africanos, objeto de una precariedad y de una escasez que  les obliga a abandonarlo todo en sus países y a emprender el camino de la aventura y de lo desconocido en busca del sustento y de la vida para ellos y los suyos.

“Una política soldaría auténtica para acoge a los emigrantes subsaharianos, según una concepción humana integrada que protege sus derechos y preserva su dignidad” como explicaba el soberano en su discurso con motivo de la ultima celebración de la Fiesta de la revolución del rey y del Pueblo.

Estamos ante una nueva y ejemplar visión de lo que debe ser el comportamiento ante estos flujos migratorios. Una visión nunca igualada por ningún país y que debe servir de ejemplo para todos.

De hecho la creación de  una comisión encargada de regularización e integración de los emigrantes constituye una primicia en un mundo donde la hipocresía roza los valores morales y donde la explotación política u otra del fenómeno migratorio prevalece a diestro y siniestro incluso entre los países del llamado primer mundo.

No obstante se debe constatar y apuntar ciertos celos de muchos para con esta política solidaria del rey de Marruecos, como si creara un precedente en los usos y costumbres de un mundo impermeable a la solidaridad y casi alérgico a la ayuda desinteresada.