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En voz alta: Sahara: Los perdedores saludaron su derrota en la ONU

 

 Argelia saludó el sábado su derrota en Naciones Unidas. Lo mismo hizo su engendro llamado Frente Polisario.

Los “dos por uno” acogieron con dudosa satisfacción la nueva resolución del Consejo de Seguridad sobre la cuestión del Sahara, aprobada el viernes 29 de abril. Argelia y los separatistas saharauis salieron de Nueva York con las manos vacías y el rabo entre las piernas. Sobre todo a raíz de una agresiva campaña mediática contra el Secretario General de la Organización, Antonio Guterres, y la medida de fuerza intentada días antes para torcerle el brazo con el incidente de Guerguerat, al Sur del Sahara.
La resolución 2351 del Consejo de Seguridad, adoptada por unanimidad de los Quince, recoge implícitamente la incitativa marroquí de una autonomía amplia para el Sahara bajo la soberanía del Reino de Marruecos y ni la menor referencia hace a las exigencias de la parte argelina.
Marruecos salió pues, ganando la partida porque optó por la paz, por la vía diplomacia para bajar la tensión y los miembros del CS valoraron su gesto al retirarse unilateralmente, el pasado 26 de febrero, de la zona tampón de Guerguerat, dejando en evidencia a la Argelia, que desde detrás de las bambalinas de las intrigas, manipula a los separatistas.
Ganó Marruecos porque respondió positivamente al llamamiento del SG de la ONU y perdió Argelia por optar por la confrontación, desoyendo el mismo llamado. Son otros tiempos y las componendas del pasado no volverán más. Ban KiMoon fue muy blando con Argelia y complaciente con su criatura, el Polisario. Pero el surcoreano ya no está.
En el caso Guerguerat, de donde Marruecos se retiró voluntaria y unilateralmente el 26 de febrero, las bandas separatistas, apoyadas por Argelia, intentaron lo imposible. Fue un gravísimo error de cálculo de los estrategas argelinos. El portugués Antonio Guterres, a diferencia de su antecesor Ban KiMoon, optó por tomar al toro por los cuernos.
Fueron en vano las medidas de fuerza intentadas por Argelia y su Polisario. Éstos, simplemente, perdieron la pulseada. También la perdieron las reliquias llamadas “asociaciones de solidaridad” en España y en algunos países de Europa y América Latina, conocidas por sus inclinaciones fascistoides, por ser gafes y por lamebotas de los argelinas.
 
El siguiente es solo un ejemplo. Un limeño, Ricardo Sánchez Serra, conocido agente permanente de la embajada de Argelia en Perú, se la había tomado con Antonio Guterres, porque a sus amos argelinos les molesta el Informe sobre el Sahara elevado por el portugués al Consejo de Seguridad.
Ni sobrio, cosa rara en él, Sánchez Serra puede negar que lo hizo por indicación de sus amos. Lo denuncia el entrecomillado insertado en el comentario divulgado en vísperas de la votación en el Consejo de seguridad: “Estamos en conclusión, ante un informe decepcionante, sí, pero revelador. Ahora ya sabemos que Antonio Guterres no es imparcial”.
Sus amos argelinos querían dejar constancia en Perú, lo mismo que en otros países, de que no les agradaba que el portugués “presione” al Polisario, “contente” a Marruecos y desdeñe a un organismo regional importante como la Unión Africana (UA)”. 
Y enseguida llegó la avalancha de apelativos denigrantes que el limeño le reservó al Secretario General, llamándole “novato”, “mediocre”, “miedoso”, “aterrado”, “timorato” y “sin agallas”.
Dice el refrán que “lo cortés no quita lo valiente”. Es cuestión de tener o no tener valores. Desde luego, eso no aplica a la conducta de un sinvergüenza que en su genuflexión se despacha con una agresividad que solo le puede infundir la voz del amo, atreviéndose a insultar a la máxima autoridad de la ONU y hasta intimarle a dejar el cargo: “Si le es difícil su trabajo, señor Guterres, mejor váyase”.
Criticar no es delito. Allá cada cual con su conciencia. La libertad de expresión y de opinión es un derecho constitucional reconocido. No es éste el caso, sin embargo, de quien actúa por obsecuente y sumiso. Nadie ignora que en el tema del Sahara el limeño solo puede hablar por boca de la honorable embajada de Argelia.
Por lo demás, todo el mundo sabe que este excéntrico personaje cambia de amigos como cambia de chaquetas y, si bien hoy corteja a Argelia, lo hace únicamente a cambio del cheque de fin de mes y no por convicción. De su primer amor, la OLP de Palestina, ya ni se acuerda. Y por razón, quién manda en el único medio que le publica sus inmundicias, todavía lo aguanta. Más le vale al limeño cuidar de la relación con aquellos que le ayudan a pagar sus deudas, adulando las dictaduras y agrediendo a Marruecos o a Turquía.
Fuente: Agencia Notilamar
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