Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Encuentro sin cita Mi amigo el “superministro” II

Las coincidencias

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

 

El insistente ruego de mi interlocutor de no revelar su identidad suscitó mi curiosidad, que llegó hasta preguntar por la estancia del “súper ministro” polisarista en Carabanchel y sus vicisitudes.

Parece que el alto responsable del Polisario no confía en la medicina cubana.

  • El personal médico y para médico cubano en los campamentos de Tinduf son para la población “de a pie”. La cúpula se cura en España o en otros países europeos e incluso en Estados Unidos

En vez de saciar mi curiosidad, la explicación de mi primo, buen conocedor de los “misterios” del Polisario sin haberlo frecuentado nunca, me ha permitido corroborar cosas que ya conocía antes.

En mi época “española” pasábamos gran parte de nuestro tiempo y de nuestra labor en este país haciendo admitir a altos cargos o sus familiares en los hospitales de España.

De hecho, en realidad los sucesivos gobiernos españoles seguían considerando el Sahara como protectorado

  • Pero las cosas se están cambiando, me dijo mi primo

En efecto, Madrid busca discretamente poner fin a su ambigüedad para con la cuestión del Sahara en la que solo la anacrónica posición de sus aliados en el gobierno obstaculiza el desenlace final.

España sabe que puede perderse el tren del Sahara…

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