América LatinaCrónicasFeatured

Enviado de la ONU en el Sahara confirma violaciones a los DDHH del polisario y uso de niños preparados para matar María Cristina Larraín. www.revista.elsiete.cl

María Cristina Larraín
Directora: www.elsiete.cl

El enviado del secretario general de la ONU para el Sahara, Stefan de Mistura, durante sus primeras horas en terreno ha podido confirmar que los interlocutores para resolver en forma seria esta crisis tienen distintos valores y legitimidad para sentarse en una mesa  donde se busquen caminos de paz, donde deben quedar excluidos quienes forman parte del grupo armado polisario que, por todos los medios, busca extender el conflicto que, a todas luces, es más artificial que real por la sencilla razón de que vive de esta crisis, alimentada y financiada por un país con intereses geopolíticos, como Argelia que, para seguir alimentando sus aspiraciones expansionistas, permite en su territorio que el polisario  viole los derechos humanos, mantenga cárceles secretas, se robe la ayuda humanitaria para los refugiados e ignore que, en el terreno político, el mismo Polisario carece de legitimidad para representar a los saharauis, puesto que, desde el interior de este grupo, ha surgido una nueva estructura, el Movimiento Saharaui por la Paz, formado inicialmente por más de 100 cuadros dirigentes del Polisario que han levantado una propuesta de solución realista, pacifica, viable y digna para resolver el conflicto.

El primer día el enviado de la ONU se reunió en Rabat con el ministro de exteriores y otras autoridades que reiteraron su voluntad de encontrar una solución política y pacífica al conflicto donde la propuesta de autonomía regional presentada por Marruecos en Naciones Unidas cada día es más valorada y reconocida por la mayoría de países del mundo.

Al día siguiente el enviado, teniendo muy claro las acusaciones en contra del polisario por violaciones a los derechos humanos, visitó los campamentos que mantiene en Argelia, donde pudo constatar personalmente que este grupo, en lugar de tener los niños estudiando, los tiene recibiendo instrucción militar para que aprendan a matar, cuestión que Naciones Unidas ha condenado expresamente este tipo de abusos en menores. Los niños soldados fueron parte de la escolta que tuvo el enviado, sobre lo cual ahora la ONU y su alta comisionada debieran opinar. Observadores internacionales piensan que esta “misa en escena”, con niños soldados y armados al costado del enviado de la ONU es groseramente una provocación para que Stefan de Mistura tenga claro que los caminos de paz que busca el Polisario no son los mismos de la ONU.

Porque sus intereses y temores no se encuentran en una mesa de negociaciones donde se busque en serio la paz, y ello porque la misma orgánica vive del conflicto que, además, enriquece a sus dirigentes, los que son simples empleados que dependen de la voluntad política, las armas, el dinero y las decisiones de Argelia, en cuyo contexto, si se lograra un acuerdo de paz, necesitan desesperadamente tener garantías de impunidad para el futuro por los crímenes de los cuales se le acusa en tribunales internacionales, donde solo hace unos días, el 11 de enero de 2022, la Asociación Saharaui para la defensa de los derechos humanos, además de tener procesados en España a 28 altos dirigentes del polisario acusados por crímenes de lesa humanidad, ha denunciado los ataques a una familia española en los campamentos que controla este grupo.

Hay Ahmed Baricala, Primer secretario del MSP

Simultáneamente, el Movimiento Saharaui por la Paz, a través de su primer secretario,  Hach Ahmed, ha dirigido una carta al enviado de la ONU solicitando que en esta gira,  “priorice que se vuelva a respetar el alto el fuego y cesar el derramamiento de sangre en un territorio, “en teoría bajo supervisión de cascos azules”. Y agrega: “No podemos permitir que nuestra gente siga sangrada y pereciendo en una guerra asimétrica imposible y en tiempos en los que el diálogo, los medios pacíficos y la legalidad internacional son instrumentos poderosos e insustituibles para dirimir las controversias”. Y concluye: “Desde el MSP expresamos nuestro firme compromiso con la vía pacífica, no podemos sino reafirmar nuestra confianza en Usted y a la vez, exhortarle a hacer uso de toda su capacidad persuasiva y autoridad moral para que, en esta primera gira, logre hacer respetar el alto el fuego y poner fin a la pérdida de vidas humanas. Sin duda, será la más afortunada y loable acción con la que podrá estrenar su nueva misión en el noroeste africano”.

La experiencia enseña y lo recuerdan las organizaciones de los DDHH que, en las negociaciones, lo primero es que quienes concurren tengan un firme compromiso con la paz y los derechos humanos, cuestión que, en el Sahara, exige un pronunciamiento de Argelia y la exclusión del Polisario por haberse probado sus crímenes de lesa humanidad, exigencia  que recae en el enviado de la ONU para lograr una paz digna, en lo cual se incluya a todos los saharauis y sus representantes, donde los interlocutores principales son países reales; Argelia y Marruecos.  Por los saharauis deben estar las nuevas expresiones surgidas desde el mismo Polisario y los miembros de este grupo libres de delitos, lo que se inscribe en el mandato de la ONU.  Hacer lo contrario y validar la presencia de no demócratas o delincuentes es dar legitimidad  a quienes siguen los dictados de Pol Pot y el partido único, lo que está muy lejos de cualquier posición política o democracia seria en el siglo XXI.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page