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España/Marruecos: Entre el hecho y el dicho hay mucho… Estrecho de Gibraltar

Antes de olvidar

 

Said Jedidi es escritor y periodista. es Embajador de la paz por el Circulo universal de embajadores de la paz y titular de la Medalla del Mérito Civil española

En efecto, el llorado Hasssan II tenía razón: “Entre países, se puede elegir todo… todo, menos al vecino”.

Sin embargo, entre España y Marruecos las relaciones conocen, de vez en cuando y de cuando en vez altibajos.

Actualmente, con las crisis del Ghali-Gate y del flujo migratorio en Ceuta, estamos asistiendo al surgimiento (en España), como gusanos de la putrefacción, a chapuceros de la pluma que, con su diarrea de incongruencias e inconciencia escupen sobre la deontología de la prensa y sus principios éticos y morales.

Afortunadamente en Marruecos, nadie franquea las líneas rojas, conocemos perfectamente nuestros legítimos derechos y, de ninguna manera, lesionamos los símbolos y los valores sagrados del vecino ni de nadie por más grave que sea la crisis que nos azota.

No quereos ni quisimos ni contemplamos “humillar” a nadie, pero dejémoslo buen claro: somos adultos y vacunados y no estamos expuestos a los deseos de un cantamañanas de que se nos humille.

En un artículo de opinión que publicó hace poco en respuesta a un columnista del Día de Canarias, un tal Pomares el primer secretario del MSP, Hay Ahmed Baricala se refirió a las razones que están detrás de la pretendida simpatía hacia el Polisario de algunos sectores en España.  « A veces en estas tierras africanas nos invade la sensación de que, en España, principalmente sectores de la vieja derecha cuya descendencia aun arrastra los traumas de Anual, tienen una especie de morbo porque los saharauis sigan toda la vida en pie de guerra, aunque terminen lanzando flechas y extinguidos como los mohicanos”.

Así piensan lo que reclaman humillar a un respetado, considerado y elogiado, Jefe de Estado de un país que, con el reconocimiento de las propias autoridades españolas, su desinteresada cooperación securitaria ha salvado miles de vidas de españoles.

¿Ceuta y Melilla?

A un ex alto cargo político español que me preguntaba hace años mi opinión le respondí:

  • Si los dos enclaves innegablemente en suelo africano, son españoles, yo les aconsejaría que exigieran la presidencia de la Unión africana porque en ella hay miembros sin ningún territorio y vosotros tenéis en vez de uno, dos.

Por lo demás, sin perder esperanza de que prevalezca el sentido común, creemos que estos “espontáneos” usurpadores de opinión se van a decepcionarse dentro de muy poco.

 

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