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Esperanza Feliz Año nuevo Elias D. Galati (Argentina)

LA ESPERANZA

 

En el mito griego Pandora, es como Eva, la primera mujer, creada por Zeus y también como Eva quién desobedeció.

Prometeo, entre los dioses, era un Titán que ayudaba a los mortales y favorecía a los más débiles.

Engaño a Zeus con los sacrificios de los animales para favorecer a los hombres y él en castigo le arrebató el fuego.

Pero Prometeo robó el fuego de los dioses y se los dio a los hombres por lo que Zeus lo castigó encadenándolo a un monte por toda la eternidad, mientras un águila le comía el hígado de día, el cual se regenerada a la noche.

El castigo de Zeus para los hombres fue crear la primera mujer Pandora, y que ahora dependieran de la mujer para la procreación.

Hefesto modeló a Pandora semejante a los dioses, Afrodita le dio la belleza y la seducción, Atenea la sabiduría, Hermes la elocuencia y Apolo la música.

Le fue enviada a Epimeteo, hermano de Prometeo junto con una caja que tenía prohibido abrir.

Pero Pandora como Eva desobedeció; un día que Epimeteo dormía tomó la llave y abrió la caja.

Ignoraba que la caja contenía todos los males que pueden acaecer al hombre, guerra, vejez, enfermedad, vicios, locura, envidia y muchos más.

Al abrirla Pandora, todos los males se desparramaron por el mundo, pero al darse cuenta la cerró y quedó dentro de ella sólo la esperanza.

Por eso la esperanza aparece sobretodo cuando existen males.

Acordó así el destino de los hombres, que a partir de entonces padecieron todos los males, pero aún en medio de los mas terribles conservan la Esperanza.

El mito tiene varias aristas, por un lado y consecuente con la visión machista del mundo antiguo, la mujer era el castigo y como Eva desobedeció.

Pero por otro lado, era la enviada de los dioses, creada a semejanza de ellos y atribuida de todos sus dones.

Además fue quien preservó lo mas importante que tiene el hombre en la adversidad, la esperanza, cuando a tiempo cerró la caja.

Se puede decir también en este mito, como en muchos otros, que los dioses para hacer cumplir el destino de los hombres confían y encargan la misión a una mujer.

La esperanza es un estado de fe y de amor, es también un acto de la voluntad y un estado de  ánimo optimista a pesar de las dificultades.

Es confiar en eventos favorables, que se resuelvan nuestras cuestiones y se cumplan nuestros deseos.

El mito y la esperanza son creadores de imaginarios, afincados en la conciencia humana.

Estos imaginarios generan representaciones sociales, sistemas de valores, ideales, prácticas que nos dan los medios para orientarnos en el contexto social.

La sociedad configura sus referencias, surgen tradiciones y normas de convivencia, significaciones de carácter universal.

Es confiar que Dios  haga participes a los hombres de los bienes que ha prometido.

La esperanza da sentido y sostiene la vida.

Porque es fruto del amor y de la fe, de los dioses hacia los hombres y de los hombres entre sí.

La magia y el don de la vida se adornan con esta maravillosa virtud, que hace de nuestra existencia un lugar de felicidad, que nos permite ser dignos, de nuestra condición no sólo a nosotros, sino a todos los hombres por igual.

La esperanza es el sol que ilumina las tinieblas de nuestra finitud, de nuestra incapacidad, de nuestros males que nos aquejan y nos aquejarán mientras vivamos porque así es la condición humana.

Porque desde ella amamos y conservamos la pureza de corazón.

Sólo se pierde cuando dejamos de lado el amor y la fe.

Dante en la puerta del infierno, puso un cartel que decía “laciate ogni speranza voi ch´entrate”, abandonen toda esperanza los que aquí entran.

Por eso la esperanza sólo se pierde, cuando decidimos llegar a la puerta del Infierno, cuando nuestra soberbia, nuestro orgullo, nuestro odio, nuestra violencia y rencor obnubila la mente y el corazón.

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