CrónicasFeaturedFin de Trayecto

Extracto de: “Ahadih men bab merchan” (Conversaciones desde la Puerta de Marchan) de Dr. Messari Hamza (*)

   Tiempo de "kfiflate” y " Trarah "(p 151 a 153)

Al igual que Kouraich en su famoso viaje en caravana a Yemen en invierno y a Châm en verano, la abuela pasó su invierno preparando “Fkakes” y en su verano haciendo “Kfafel” o según la expresión de los tangerinos “Krichlat”, abreviatura de “Krachel” que se evita repetir porque la palabra se considera tabú. Pero mientras tanto, a veces preparaba “Rkaka”, a veces pan llamado “Derdouch” o “Ftitech” y otras delicias puramente de Tánger que siempre estaban presentes para acompañar la ceremonia del té o para tratar a un invitado que llegaba sin ser esperado.

Libro Messari Hamza

   “Rkaka” o pan sin levadura, fruto de la convivencia judeo-musulmana, estos son panqueques de masa sin levadura que se comen durante la Pascua en memoria de sus antepasados ​​que, según la tradición judía, se alimentaron de pan sin levadura en su prisa por irse de Egipto, donde fueron retenidos como esclavos.

  El pan “Derdouch” es un pan de maíz blanco al que se le agrega azúcar. Así, las mujeres encantaron su tiempo cuando la televisión transmitía solo por la noche a las 6 p.m. Luego viene la presentadora, que adopta el famoso peinado de Oum Kalthoum, termina su racha antes de la medianoche.

   La abuela tiene sus pretextos muy sabios. Los “Fkakes”, una especie de bollo tradicional en el norte de Marruecos, resisten la humedad del invierno. Y si alguna vez absorben toda la humedad y se secan, los corta en rodajas y los envía al horno tradicional para asarlos más. Una vez a la parrilla, les cambiamos el nombre. Se convierten en “Bejmate” o en rebanadas de pan que mojamos en café o té. Una vez empapados, ¡regresan a lo que eran antes!

   En cuanto a “Jbina” o “j’ben beldi” (queso fresco tradicional), preferimos probarlo por la mañana acompañado de café preparado en un “Ibrik”, una pequeña olla de cobre con un mango largo. ¡La presencia de este queso es como en el idioma de “Fkihs” una obligación y su ausencia invalida el desayuno!

   La ceremonia de amasado para los “Fkakes” fue anunciada por la abuela con dos semanas de anticipación.

   Ella invita a chicas solteras que son parte de nuestra familia. En otras palabras, y adoptando el discurso del difunto Gadafi, “¡Vírgenes amazónicas!”, Guardaespaldas del “Rey de los Reyes de África”

  Oh! Cómo unieron gracia y modestia. Admiraba la línea que separaba su cabello y sus mejillas sonrojadas revelaban una feminidad exquisita.

   La abuela pone los ingredientes en el “Gasaa”, un gran plato de amasado tradicional. Era harina, azúcar, agua de azahar, semillas de sésamo y anís, una pequeña cantidad de mantequilla rancia utilizada en la masa, así como la goma arábiga. Mejora el sabor del conjunto. Las diversas etapas de la ceremonia de amasado fueron acompañadas por canciones específicas. La abuela se arriesgaba a entrar en trance sufí. Ella invocó al profeta Mahoma “La oración y la salvación de Allah sean con él”, el ángel Jibril “que la salvación de Dios esté con él”, Ali “Bendito sea él” y sus hijos Hassan y Hussain, los compañeros prometidos en el paraíso también como ‘Sidna Boulane’, que significa Bilal para la abuela. Luego se lanzó a la mezcla de ingredientes, bendiciendo la terrina como lo hacen los pastores con sus seguidores. Las chicas, ellas mismas, fueron responsables de amasar el pan, bromear y hacer que el aire de sus alegres sonidos se oyera de vez en cuando. ¡La abuela dirige este enjambre de chicas, comparte sus emociones mientras preserva, como el capitán de un barco, su posesión territorial y su dignidad que inspiran respeto y consideración!

   Después del corte de la masa, su forma y su exhibición, les pide que traigan las tablas del horno tradicional de Maalem Hmidou. Además, ella lo había visitado el día anterior para recomendarlos. Y, por supuesto, ella no dejó de recordarle los viejos tiempos y la relación del vecindario que tanto lamentaba… Y para terminar, comparten el “Neffa” o el tabaco, como el caldo de la paz entre los indios!

   “El maestro impío” era un apodo despectivo dado por el “Trarah” o los ayudantes del horno del maàlem  Hmidou Begdouri porque era severo y despiadado. Eran niños del éxodo rural. Nunca usaron zapatos. Acostumbrados a caminar descalzos por su pueblo, arrojaban piedras con destreza y hasta donde alcanzaba la vista, parecía una pelota de fútbol…

Nadie puede negar que los “Trarah” fueran buenos futbolistas. A veces, uno de ellos deja el tablero a un lado y juega con nosotros para aliviar el estrés y eliminar la tensión del ritmo de vida del horno. El pan sube y la masa se extiende. El vecino llega de repente y se siente abrumado por los insultos.

   Que Dios nos perdone! Cuando estos pobres niños jugaban con nosotros, ¡repetimos que era un partido entre “musulmanes” y “Trarah”!

  Cuando llega al horno, escuchamos repetidas oraciones sobre el profeta. El “Terrah” pasa el tablero al aprendiz y este último al maestro del horno. ¡Parece que oramos por el profeta más a menudo en los hornos tradicionales que en la mezquita Al Quaraouiyine o en el Consejo Científico Regional o Supremo de Rabat! …

   Cuando el “Tarrah” entrega el pan horneado a su dueño, este último le da unos centavos y un pan de pequeño volumen llamado “Pioua” al “Terrah” para venderlo por la noche a los jóvenes solteros que vivían en los barrios populares.

   Donde hay pan, hay vida y espiritualidad. Igualmente hay amor y pasión. Los jóvenes compran la “pioua” en un momento de alegría e intoxicación. Están enamorados de la criada que lo preparó. Para ellos, el olor de este pan tiene un poder erótico para despertar el deseo de amor y le da el espacio legítimo para el ensueño. ¡Es como los héroes de las novelas románticas que tienen este deseo de mantener los mechones de cabello de sus amantes como un recuerdo precioso!

  El olor es uno de nuestros cinco sentidos más sutiles. Es un regalo del cielo. Si no, ¿qué podría contener la túnica del profeta Youssef que les pidió a sus hermanos que la aplicaran en la cara de su padre para que pudiera recuperar la vista?

(*) Traducido del árabe por Fátima Irifi

(*) Traducido del francés por Mokhtar Gharbi

(*) Original de Dr. Hamza Messari

La gran obra “Conversaciones de la Puerta de Marchan” del Dr. Hamza Messari

Por Mokhtar Gharbi

  El libro “Conversaciones de Bab Marshan” es el primer trabajo del escritor publicado en 2015.

    Dr. Hamza Al-Masari nació en 1964 en Tánger y tiene un doctorado de la Facultad de Artes y Filosofía de la Universidad de Berno, División de literatura  mundial y ciencia de narrativa. Actualmente es docente en la Facultad de Relaciones Internacionales, Departamento de Idiomas y Culturas en la  Universidad de Mindeloba, Brno, República Checa, es profesor supervisor de tesis en la misma facultad.  Autor de una serie de libros de texto para enseñar español e tiene investigaciones en Literatura española antigua y diálogo de civilizaciones.

A través de la discusión sobre el libro se le puede abordar desde dos ángulos básicos: literario e histórico.

    Estas conversaciones fueron escritas con un bello lenguaje de alto nivel literario, una obra de creación que comienza por el mismo título “conversaciones de la puerta Marchán”, observando que no fue elegido al azar. Además ha reducido la esencia del texto; “puerta Marchán” es la puerta principal de la Kasbah de Tánger y de la ciudad, y es una de las puertas más antiguas de la ocupación portuguesa.

 Esta obra se considera como un texto histórico, donde el autor se limitó a jugar el papel del narrador y alejado de ser el héroe, y que también utiliza los nombres de figuras  conocidos y realistas, algunos de ellos todavía están vivos, esta personalidad histórica y real se convierte en un indicador de la historia, añadiendo a esto los nombres de lugares y los detalles con que se describen, y como el autor experto en la geografía de la antigua ciudad de Tánger y sus personajes, ha sido capaz de citar los sitios y el hombre, y revivir palabras de Tangerinas que desaparecieron o casi.

   Dr. Messari se lanzó en su obra del factor de memoria  en primer lugar, por lo que la alienación era un generador de la obra literaria que evocó el lugar de residencia en su infancia y su juventud y se llevó con él en su corazón y la conciencia donde quiera que se desplace.

 

 

   

 

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Mokhtar Gharbi

Mokhtar Gharbi المختـــار الغربـــي Periodista صحافـــــــــي Tánger طنجــــــة Tel. mobil 00212 676743345 الهاتف Tel fijo 00212 539308362 www.infomarruecos.ma

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