Fin de trayecto El Parque Perdicaris de Tánger: El Lugar y la Historia

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Redacción de Tánger.-Infomarruecos/Conacentomarroqui

(Fotos: M.Gharbi)     

El Lugar

    Es el lugar donde la belleza de la naturaleza se mezcla con la maravilla de la historia de Perdicaris.
    Es un hermoso parque con vistas a la bahía de Tánger.

    Es uno de los más bellos de Marruecos. Un soplo real de aire fresco, una flora exótica y profusión mediterránea.
   Es un lugar mágico recomendado a todos los amantes de la naturaleza.
     Una de las figuras de principios del siglo 20 fue Sr. Ion Perdicaris, que eligió un lugar espectacular para su castillo, pero el aspecto más espectacular es la historia de su vida.
El parque Perdicaris se considera el Pulmón de Tánger y su corazón, en él, y su palacio, se une la historia, guerra, paz y el medio ambiente.
Un hermoso refugio histórico de un bosque con vistas increíbles e interesantes.

La Historia

    Pocos visitantes podrán imaginarse una historia de secuestro y conflicto diplomático. Antes, desde su abandono, casi llega a derribarse, pero, por instrucciones del Rey Mohamed VI, fue reconstruido, restaurado y rehabilitado de nuevo.

    La casa y el frondoso bosque donde se ubica, situados a 7 kilómetros del centro de Tánger, fueron testigos en 1904 de un rocambolesco asunto que implicó al mismo presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt. Fue lo que se conoció como el ‘affaire Perdicaris’, que llenaría cientos y cientos de páginas de los diarios de la época.

¿Quién era ese Ion Perdicaris?

     Parecer ser que tuvo tantas caras como aristas tiene su historia. Hijo de un griego que alcanzó fortuna en Estados Unidos, Ion encontró en Tánger la fascinación por la ciudad y el amor por una inglesa, Ellen Varley, por aquel entonces casada con un eminente ingeniero de telégrafos, al que a la postre acabaría abandonando.
    Tras el divorcio, Ellen se estableció en Tánger con Perdicaris y sus hijos. Para ella construyó su marido Villa Aidonia, rodeada de eucaliptos traídos directamente de Australia que ayudaban a paliar sus problemas respiratorios, probablemente los primeros que fueron plantados en Marruecos.
     Villa Aidonia dejó de ser idílica el 18 de mayo de 1904. Ese día, Ahmed al-Raisuli, bandolero para unos, héroe para otros, secuestró a Pericardis y a uno de sus hijastros, Cromwell, y exigió al sultán de Marruecos 70.000 dólares de rescate y el control de dos de los distritos más ricos del país. La respuesta estadounidense no se hizo esperar, y Roosevelt envió a Tánger siete buques de guerra de la U.S. Navy y varias compañías de marines con el plan de ocupar las aduanas de Marruecos, el principal ingreso del país, si el gobierno no hacía las concesiones necesarias para liberar a los secuestrados.
   La frase “Perdicaris vivo o el Raisuli muerto” ha pasado a la historia como resumen del conflicto. Conflicto que al final acabó con lo primero: satisfechas las demandas de Raisuli, Perdicaris y su hijastro fueron liberados el 24 de junio sin sufrir daños mayores.
      Pero la tranquilidad que habían ido buscando en Marruecos inevitablemente se esfumó con el secuestro. Villa Aidonia ya no era un remanso de paz, sino una casa demasiado alejada del centro de la ciudad y expuesta al peligro. Así que tras el affaire, Perdicaris y su familia se mudaron a Inglaterra, y Perdicaris moriría de hecho en Londres en 1925.
     Todo lo que había construido en Tánger no tardó demasiado tiempo en ser relegado al olvido: su casa del centro de la ciudad fue destruida y sobre ella se levanta hoy el lujoso hotel Minzah. En cuanto a Villa Aidonia, quedó relegada al olvido y finalmente paso a ser propiedad del Estado marroquí tras la independencia del país, en 1956.
Video:
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