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Ghali-Gate: Después de la negación, las mentiras

El gobierno español ha intentado con mentiras y engaños calmar las tensiones en torno a la entrada ilegal del líder de las milicias separatistas del Polisario, Brahim Ghali, en el origen de la más grave crisis diplomática con Marruecos. Rabat ha llamado a consultas a su embajadora y la situación está empeorando.

Desde su recepción en el mayor secretismo y bajo una falsa identidad en España, por cuidados relacionados con una infección por el coronavirus, la diplomacia española ha ignorado deliberadamente las advertencias de Marruecos y las preguntas planteadas por Rabat.

Marruecos descubrió el trato entre el jefe de gobierno Pedro Sánchez y el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune a través de un artículo publicado por Jeune Afrique en el que relataba los detalles de esta operación ilegal destinada a proteger al líder separatista de varios procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad desde 2008.

Hasta la crisis migratoria de Ceuta, España insistió en reiterar que su acogida fue puramente humanitaria y no respondió a las solicitudes de explicaciones planteadas por Marruecos, que realizó dos notas de prensa en este asunto.

Ante la crisis diplomática que se ha convertido en escalada debido a varios traspiés acumulados por el gobierno de Sánchez, España ha optado por la mentira para intentar escapar de las acusaciones de Marruecos, porque este caso es muy grave en el plano diplomático y demuestra un doble juego de España hacia Marruecos.

Así, según la agencia Europa Press, una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores español habría declarado que Brahim Ghali no habría entrado en España con un pasaporte falso y su cambio de identidad solo se habría realizado en el momento de su entrada en en hospital de Logroño por razones de « privacidad ». La misma fuente ha desmentido la complicidad de las autoridades españolas, con el fin de encubrir la implicación del gobierno español en lo que resulta ser un abuso de poder.

Este despilfarro llega demasiado tarde en el caso porque ha comenzado la profunda crisis diplomática. Tanto más que estas explicaciones son falsas, según varios artículos de la prensa española que datan del 5 de mayo, fecha en la que los elementos policiales fueron enviados por orden del magistrado Santiago Pedraz para verificar la identidad de Brahim Ghali que había ingresado en el hospital bajo una identidad falsa.

“Brahim Ghali entró en nuestro país con una identidad falsa. Así lo confirmaron los dos policías nacionales que acudieron + urgentemente + al hospital riojano para comprobar si el « presidente » saharaui se había registrado en el centro de salud con un nombre que no era el suyo ”, adelantaba el diario español El Independiente el 5 de mayo.

El rotativo añade que el 18 de abril, « el paciente Mohamed Benbatouche, nacido el 19 de septiembre de 1950 de nacionalidad desconocida y número de pasaporte no verificado », llegó a las 22:48 horas procedente de Zaragoza en una ambulancia médica en San Millán-San Pedro de La Rioja, añade la publicación « según certifica el oficio elaborado por la Dirección General de Policía (DGP) el 5 de mayo al que tuvo acceso El Independiente », prosigue el diario.

“Ghali llegó a España con una identidad falsa. Fuentes del Ministerio del Interior aseguran que Fernando Grande-Marlaska (el ministro del Interior español, nota del editor) se ha opuesto en varias ocasiones a su recepción sin que se le escuche, informa Pedro Águeda (reportero de Eldiario). El gobierno regional de La Rioja tampoco ha sido informado oficialmente de la presencia del jefe de la milicia del Polisario en uno de los hospitales que dirige, informa Irene Castro (periodista del mismo medio) ”, indica por su parte Eldiario, conocido por sus primicias.

“La CGI (Comisión de Información General) informó al juez que agentes (policiales) acudieron al hospital de Logroño para identificar a Brahim Ghali. Según fuentes consultadas por LA RAZÓN, los médicos entregaron a la policía sus registros de ingreso y el último informe médico, así como su alta hospitalaria. Se confirma que ingresó sin ningún documento de identidad y acompañado de un médico argelino que aportó un documento, redactado en francés, en el que se declaraba la supuesta identidad argelina falsa ”, dijo La Razón.

Ahora la pregunta que surge es cómo Ghali ingresó a España, vía el aeropuerto de Zaragoza, en un avión médico procedente de Argel, y cómo pasó el control aduanero obligatorio, qué identidad mostró en ese momento allí, si es real o la proporcionada al hospital, que no parece ser un documento oficial. Las fuentes consultadas no pudieron aclarar nada al respecto y el caso se mantiene en el más absoluto secreto, informa La Razón, que demuestra que en ambos casos, España quiso ocultar voluntariamente esta información para proteger a Brahim Ghali, un hombre procesado por delitos contra humanidad.

Además, según el expediente judicial del caso al que tuvo acceso Hespress FR, y que lo opone a la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) que representa a varias víctimas de Brahim Ghali, no hay documento de identidad del imputado y no se presentó en los anexos, pero en su certificado de ingreso en el hospital de Logroño, a nombre de Mohamed Benbattouche, allí se indica un número de pasaporte, 300502551, y se le presenta de nacionalidad “DESCONOCIDA”.

Además, el expediente contiene no solo una, sino dos identidades falsas utilizadas por Brahim Ghali, la primera, conocida con el nombre de Mohamed Benbattouche y la otra es la de Abdella Mohamed, que aparece en sus análisis médicos realizados en Argelia en el hospital militar.

 

De Hespress

 

 

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