Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Ghali-Gate y otros golpes bajos *“Ni discretos ni oportunos”

Cadena de errores

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

 

Hay cosas que no se pueden olvidar. En Marruecos, nadie hubiese pensado que el Presidente del gobierno español era así y, sobre todo, podía hacer lo que hizo.

Movilizar a un ejército de mercaderes de pluma (o teclado) para atacar de la manera más inaceptable a Marruecos y a sus valores sagrados no “es hacer más que nadie por Marruecos”.

A estas alturas España, gobierno, prensa y sociedad civil descubren a través de este innecesario episodio anti marroquí que el Polisario es Argelia y Ghali y la milicia que dirige su instrumento de desestabilización ni más ni menos.

Cadena de errores: de Ghali-Gate y lo que, tanto Pedro Sánchez como los que le aconsejaron este patinazo sabían-saben lo que puede representar a su “socio estratégico” marroquí se ha pasado a la velocidad superior confundiendo la integridad territorial propia con la profanación de la del vecino y tratando, no podía ser más mal honesto de desviar la atención interna y externa de lo que era-es un Ghali-Gate en una cuestión de inmigración

Cifras de apoyo, Marruecos ha desmantelado, a lo largo de 4 años, 8.000 células de trata de personas, 14.000 intentos de migración ilegal, incluidos 80 en el enclave de Sebta.

No hay cifras exactas de lo que ello ha costado al contribuyente marroquí, pero por los buenos gestos nada es costosos.

Pero, como se dice en Marruecos “quién te ha visto maquillada en la obscuridad”.

Sánchez se ha equivocado de “guerra”, de país y de enemigo y ha preferido persistir en el error y solucionarlo con otro peor. Nunca antes, ni siquiera durante la crisis del Perejil se ha conocido una ofensiva contra Marruecos y sus valores.

Entre Marlasca y Laya, la razón política aconsejaba seguir al primero. No fue así, llegando a una situación de casi no retorno en la que la justicia, la deontología de la prensa, la ética política y la buena vecindad que prevaleció entre los dos países desde hace decenios, salió mortalmente lesionadas.

 

*Expresión de « La Razón »

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