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Hablando de participación social Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD. Docente-Chile

Opinión

 

Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD. Docente-Chile

Con gobernanza Marruecos está venciendo al virus letal que se ha expandido por el mundo y vence a la propaganda mal intencionada de los enemigos del reino.

La participación social es un valor intrínseco a la democracia, y este cobró especial importancia durante este siglo XXI en especial en los programas de gobierno de todo el mundo apoyados por organismos internacionales que ayudan a combatir la pobreza, las iniquidades y la falta de gobernanza de algunos gobiernos del mundo.

Lamentablemente, la participación social es vista por los dirigentes, quienes no siempre son líderes, solo para el uso en fines concretos. Abel Pérez Rojas[1] dice que “puede parecer a algunos que hablar de la participación de los individuos en sus múltiples modalidades, es hacerlo de un cadáver o de algo que no tiene sentido…”

En nuestros días, los más peligrosos del siglo XXI para la humanidad al parecer las decisiones de extremadas cuarentenas para salvar vidas han significado un desahucio a la participación popular en la toma de decisiones; ¿es esto realmente así? ¿Se ha dejado de mano el pensamiento colectivo? ¿Se ha perdido la democracia en pos del bien común? ¿Acaso la explosión del coronavirus en el mundo ha permitido que las dictaduras se aprovechen de la situación para reprimir más a los pueblos? Por ejemplo, en Venezuela, Maduro ha hecho encarcelar a médicos y diputados por denunciar la falta de equipos médicos para combatir el virus. En Cuba, ha sucedido algo similar; lo mismo en Nicaragua, en Argelia, en los campamentos del Tinduf, etcétera. En otras palabras hay que reconocer que quienes más dicen ser ejemplos de participación social, menos lo son.

Debemos recordar que la participación es parte del proceso histórico del ser humano. Hay que recordar que el hombre desde tiempo de las cavernas hasta el Palacio Real ha tenido que unirse para sortear problemas. Las grandes conquistas de la antigüedad necesitaron del acercamiento entre gobernantes y pueblo; asimismo sucedió durante la Segunda Guerra Mundial que unió no solamente a naciones sino que a los pueblos para que en el esfuerzo bélico se derrotara al fascismo. La Gran Marcha Verde se consiguió gracias al apoyo irrestricto del pueblo marroquí a su Corona para logar la unificación del país.

Los seres humanos ha desarrollado su potencialidad, instinto de supervivencia, de democracia, de libertad usando su intelecto y su espontaneidad la cual solo se obtuvo mediante la participación social que se motivaba de distintos valores: religiosos, militares, económicos y civiles, por destacar algunos. Debemos recordar que los grupos sociales siempre se han destacado por su fortaleza intelectual y física, lo cual es igual a inteligencia, ya que ha permitido a sus líderes seguir al pie de la letra las necesidades populares. ¡Por eso Don Simón Rodríguez Concha, 2001) decía “!  a pueblo bruto líderes y gobiernos brutos”.

Los pueblos que luchan unidos permanecen unidos y eso generalmente sucede gracias a sus líderes carismáticos. Esos líderes, como Mohamed VI de Marruecos demuestran entre otros valores morales capacidad para dialogar, capacidad para tomar decisiones en momentos difíciles como ahora lo ha hecho con la pandemia del coronavirus, genera confianza en sus interlocutores, tiene, además, capacidad para establecer escenarios y don de mando y/o la cualidad del manejo de grupo y esto lo ha demostrado el Monarca, en especial ante los grupos político-religiosos que en un principio lo adversaban.

Mohamed VI logró que en la nueva Constitución marroquí se insertaran capítulos que promocionaran la participación social, y esto fue un adelanto a las ideas de la llamada primavera árabe que finalmente no ha servido para democratizar a los países que la tuvieron. Su Majestad el Rey, ha logrado avances en la educación que han permitido a los marroquíes aumentar sus capacidades cerebrales en torno al rescate de su milenaria cultura.

Mohamed VI al conmemorar sus 20 años en el trono destacó la creación de una Comisión Especial para crear más participación entre sus ciudadanos. Manifestó: “Tal comisión no va a constituir un segundo Gobierno o una institución oficial paralela, sino más bien será una instancia consultiva con una misión temporalmente limitada”. Este es un ejemplo de la necesidad de crear y acatar ideas del pueblo para un mejor gobierno y gobernar sobre cuestiones vitales para el país como la enseñanza, la sanidad, la agricultura, la inversión y el sistema tributario, origen de las grandes desigualdades. Pero el rey siguió advirtiendo: “No se trata de marcar una ruptura con el pasado; nuestro objetivo consiste en añadir un nuevo elemento en nuestro proceso de desarrollo, en el seno de la continuidad”. Para esto, el Monarca, manifestó que era necesario escuchar y trabajar con todos los grupos sociales.

En Marruecos, como en casi todas las naciones, las comisiones han tenido, en realidad, una gran leyenda negra por la ineficacia de ellas. Siendo esto así,  Monarca precisó: “No soy propenso a crear comisiones especiales, porque, para algunos, es el mejor medio para enterrar los expedientes y problemas”. Pero,  recordó que detrás de algunos de los proyectos más célebres de su reinado hubo comisiones cuyo trabajo siguió personalmente. Por ejemplo, el Código de Familia aprobado en 2004, que aportó importantes derechos a las mujeres, de la Instancia de Equidad y Reconciliación, que investigó los atentados contra los derechos humanos en el reinado de Hassan II.

El Monarca siendo el jefe del Estado y el líder espiritual del país preside además, el Consejo de Ministros y el  Poder Judicial. Es « Protector de la opción democrática y árbitro entre las instituciones del Estado », de acuerdo al texto constitucional. El Monarca es de formación Universitaria, con formación en Bruselas y en Paris, domina varios idiomas y su estilo de vida occidental contrasta con las tradiciones de un país islámico y esto le ha dificultado algunas veces avanzar rápido en la democratización nacional

Los medios de comunicación, son controlados por grupos editoriales con el fin de que estos se encarguen de difundir la verdad; pero, a pesar de eso, la alta abstención (más del 50%) en las elecciones confirma que aun se debe desplegar esfuerzos en Marruecos. « Se ha hecho lo esencial, pero queda profundizar », indicó Abdellatif Menouni, uno de los consejeros del rey, especializado en temas constitucionales. Por estos motivos Mohamed VI tiene que luchar denodadamente para llevar a cabo sus ideas democratizadoras, pues el  Estado se estructura  en torno a una serie de formas culturales excesivamente apegadas a ciertas tradiciones y costumbres e incluso a ciertas tradiciones de carácter religioso.

Marruecos no es una excepción dentro del mundo islámico pues sus problemas son parecidos y compartidos en distinto grado a los existentes en otros Estados de confesión islámica. Marcos Pérez González (2005) dice que “En este sentido, el grado de contestación y movilización social, los espacios para la disidencia, la participación política no convencional y el asociacionismo pueden servir para calibrar hasta qué punto se está produciendo un cambio social en Marruecos, imprescindible para permitir un cambio político, en especial frente al Majzén, excesivamente hermético”. La forma en que este último está reaccionando puede ser un punto de partida interesante para vislumbrar la voluntad real de cambio político de Mohamed VI. El Majzen es la antigua autoridad política y económica de Marruecos la cual quiere cambiar Mohamed VI y que al parecer ha logrado, poco a poco, en los últimos 20 años.

Los medios del Polisario y sus redes han enmudecido en Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, las dos Castillas, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia, el País Vasco. Santiago de Chile, Bogotá, Cuba, y otras importantes ciudades. Lo mismo sucede en Tinduf (Argelia), donde el mimado Frente Polisario permanece afónico. Parece que el coronavirus los ha enmudecido. Como dijo Hassan Achahbar experto marroquí en cuestiones latinoamericanas “les ha sacado la resaca”.

En Dajla existe una muy importante y amplia Comisión de los Derechos Humanos la cual tiene contacto con nosotros los latinoamericanos. Por cierto, es posible que algún burócrata se haya sobrepasado al aplicar las órdenes del gobierno de proteger a la gente. Por otra parte si estas publicaciones tienen oficinas e imprentas ¿cómo ellas pueden ser ilegales? Es obvio que aquí hay una fake-new por parte de los comunicadores, por parte de quienes lanzan la noticia en España y una actuación torpe por parte de las autoridades.

En algunas ciudades como Casablanca y Rabat, han sido detenidas algunas personas por hacer circular falsas noticias sobre el coronavirus. Por otra parte España y la Comunidad Europea han felicitado al gobierno de marruecos por su pronta reacción en contra de la pandemia. El gobierno de Mohamed VI decretó una virtual paralización del país con lo cual millones de personas están acatando una cuarentena que los protege de la transmisión del virus.

e-mail: [email protected]

[1] Abel Pérez Rojas es director general de Sabersinfin y catedrático del Centro Internacional de Prospectiva y Altos Estudios (CIPAE)

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