La inteligencia artificial (IA) puede impulsar a largo plazo la productividad y el crecimiento en Oriente Medio y el Norte de África, aunque persisten importantes brechas estructurales, según el último boletín económico del Banco Mundial sobre la región de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán (MENAAP).

En su informe « Cerrar las brechas, aprovechar las oportunidades: inteligencia artificial, empleo y crecimiento », el Banco Mundial señala que la IA ya está transformando los mercados laborales, las empresas y los servicios públicos, por lo que el reto para la región consiste ahora en acelerar su adopción y garantizar que sus beneficios sean ampliamente compartidos.
La institución destaca que la capacidad para aprovechar las oportunidades que ofrece la IA varía considerablemente entre los países de la región, debido, entre otros factores, al dinamismo del sector privado, la calidad de la regulación y las brechas existentes en infraestructuras, uso de la tecnología y capital humano.

Según el informe, el limitado dinamismo del sector privado constituye uno de los principales obstáculos. Solo el 16% de las empresas de la región introdujo un nuevo producto o servicio en los últimos tres años, frente al 29% en otras economías emergentes y en desarrollo.
Pese a estas limitaciones, la IA podría aumentar la productividad de entre el 13% y el 20% de los empleos de la región, mientras que la automatización afectaría a menos del 10% de los puestos de trabajo a corto plazo.
El Banco Mundial subraya, asimismo, que la cooperación regional en materia de capacidad informática, datos, investigación y gobernanza constituye una importante oportunidad para acelerar el desarrollo y la adopción de soluciones de IA en la región. Map

