CrónicasEconomíaFeatured

Impacto de la COVID-19 en el sector agrícola en Marruecos (*) PRIMERA PARTE

Informe

Infomarruecos.ma/conacentomarroqui.blogspot.com

  1. Características generales del mercado:

   El Reino de Marruecos, con una población en aumento de 35,8 millones de personas, se caracteriza por poseer una economía tradicionalmente dominada por la agricultura. De este modo, constituye uno de los sectores estratégicos con gran importancia tanto social como económica. Es responsable de aproximadamente el 38 % del empleo del país, el 12,6 % del PIB, la utilización del 46 % de los activos del país y el 35 % de las exportaciones. Las principales exportaciones agrícolas incluyen productos cítricos, azúcar y aceite de oliva (1 Oxford Business Group, y Cornok, O. (2020). THE REPORT Morocco 2020 (ISBN 978-1-912518-50-0). Bloomberg Terminal Research Homepage: OBGR‹GO›. https://oxfordbusinessgroup.com/morocco-2020).

 

   La dependencia de este sector hace que la economía se encuentre, en parte, a merced de las condiciones climáticas y la lluvia. La agricultura es el principal usuario y administrador de recursos y entornos naturales, de entre los cuales el agua es esencial para el desarrollo de la actividad, siendo su gestión la clave del desarrollo del país.

   Aunque sigue siendo una parte vital de la economía, la contribución de la agricultura al PIB ha ido disminuyendo gradualmente, representando alrededor del 13 % a mediados de 2019. Al mismo tiempo, otros sectores han ido aumentando en importancia. El sector industrial y de servicios ha ganado protagonismo gracias al desarrollo de la fabricación de productos aeronáuticos y automovilísticos.

   Sin embargo, a pesar de su importancia estratégica y su progreso en los últimos años, el desempeño de la agricultura es aún insuficiente y su desarrollo sigue siendo incierto. La productividad por trabajador y por hectárea permanece entre las más bajas de la región.

El reto que afronta el país es el compromiso de una política de apertura como parte de su ambición de lograr la triple apuesta en la liberalización, la inserción más ventajosa para su crecimiento en las cadenas de valor internacionales y el desarrollo humano sostenible.

   En cuanto al efecto de la COVID-19 en la economía marroquí, ha supuesto un crecimiento del 0,1 % de la tasa de crecimiento durante el primer trimestre de 2020 frente al 2,8 % del año anterior. Una disminución del 5 % en las del sector agrícola, en un contexto de menor inflación y un aumento en el requerimiento de financiación de la economía nacional. De esta forma, el valor agregado del sector primario, ajustado por variaciones estacionales, registró una caída del 4 % en volumen durante el primer trimestre de este año, en lugar del aumento del 3,4 % alcanzado en el mismo período de 2019. Esta disminución se explica por la caída de la actividad agrícola un 5 % y el aumento de la actividad pesquera en un 5,2 %.

   En el segundo trimestre de 2020, la economía se contrajo en un 13,8 % debido a la caída en un 14,4 % en el valor agregado no agrícola y en un 6,1 % del sector agrícola. Esta evolución es el resultado de un aumento del 0,9 % en las actividades no agrícolas. Las previsiones para el tercer trimestre de 2020 son una disminución moderada del 4,1 % del valor agregado excluida la agricultura, que se verá compensada con la reanudación de las actividades de comercio, transporte y manufactura. Teniendo en cuenta una caída del 5,9 % en el valor agregado agrícola, la actividad económica debería disminuir un 4,6 %, en lugar del 2,4 % que registró de aumento en el tercer trimestre de 2019  (Maaroufi, Y. (2020b, junio). Point de conjoncture du deuxième trimestre 2020 et perspectives pour le troisième trimestre. Site institutionnel du Haut-Commissariat au Plan du Royaume du Maroc. https://www.hcp.ma/Point-de-conjoncture-du-deuxieme-trimestre- 2020-et-perspectives-pour-le-troisieme-trimestre_a2561.html).

 

  1. Impacto de la COVID-19:

 

  La crisis sanitaria de la COVID-19 ha tenido un gran impacto en la economía marroquí, que no afrontaba una crisis de igual calado desde la gran sequía de 1995. El 14 de abril de 2020, el Fondo Monetario Internacional, a través de la publicación World Economic Outlook, muestra el impacto y las perspectivas de crecimiento representadas en el siguiente gráfico.

  La disminución del PIB prevista por el FMI alcanza un 3,7 %, próxima a la reducción estimada del Banco Mundial (BM) del 4 % (3 Banco Mundial. (2020, Julio). Morocco Economic Monitor. https://n9.cl/3hj7). Por otro lado, según el Casablanca Finance Group Bank (CFG), uno de los mayores grupos financieros del país, se prevé que la recesión alcance entre un 3 % y un 6,5 % (Fondo Monetario Internacional. (2020, Julio). Morocco and the IMF. https://www.imf.org/en/Countries/MAR). Además, estima que la disminución del PIB podría ser parcialmente atenuada gracias al aumento de la banda de fluctuación del dírham.

   Tras esta recesión, la economía marroquí debería repuntar alcanzando un crecimiento del 4,8 %, en 2021, sustentado en la mejora del rendimiento de los sectores no agrícolas y la capacidad de recuperación del sector agrícola, que afronta un periodo de sequía durante el año 2020.

   La recuperación económica del país se verá condicionada por otros factores según el análisis realizado por el BM y la ONU (Rapport de l’UNDP, UNECA et la Banque Mondiale: Social & Economic Impact of the COVID-19 Crisis on Morocco. Marzo de 2020):

–  Alteración de la balanza de pagos con un riesgo de déficit del 7 % del PIB. Debido a la disminución de las exportaciones por el impacto de la pandemia en los flujos de intercambio internacional, reducción de los ingresos turísticos y el déficit de la balanza comercial.

–  Aumento del déficit presupuestario debido a la reducción de ingresos procedentes de impuestos debido a la disminución de la actividad empresarial. El déficit fiscal se estima que será superior al 6 % del PIB en 2020. Sus principales causas se consideran los gastos sociales y económicos que afectarán a la deuda gubernamental, aumentando a más de un 70 % del PIB.

– Aumento del desempleo a causa del cese de la actividad de sectores como el turismo y el canal informal que le rodea y la sequía que amenaza el sector agrícola, con una pérdida de 85.000 empleos con respecto a 2019.

– Deterioro de las perspectivas empresariales y de consumo propiciado por la reducción de la demanda local y la disminución de ingresos per cápita debido a la pérdida de empleo.

– Medidas de contención del número de contagios ocasionando la imposibilidad de apertura de numerosas empresas de servicios con riesgo sanitario en su puesto de trabajo y cuya actividad no pueda ser sustituida por teletrabajo. El sector informal se ha visto gravemente afectado, ya que numerosas cooperativas y microiniciativas han cesado su actividad debido a las restricciones impuestas al comercio.

2.1. Sector agrícola

La agricultura es uno de los sectores más importantes de la economía marroquí, ya que contribuye al PIB del país en un 12,6 %. Asimismo, emplea al 38 % de la fuerza laboral nacional. La temporada 2020 está amenazada, además de por la pandemia de la COVID-19, por una fuerte sequía con impacto directo en la producción de cereales y otros cultivos.

   El mayor impacto se prevé en zonas rurales donde prima el canal informal y existe mayor dependencia del sector agrícola (Bouhia, H. (2020, abril). « Le Maroc face au Covid-19: Agilité, cohésion et innovation » (PB 20-36). Policy Center for the New South. https://n9.cl/cn7l).

2.1.1. Evolución de los principales indicadores durante la pandemia:

   A continuación, se procede a analizar diferentes indicadores del sector agrícola en el mercado durante la pandemia.

Producción

  La dependencia de las condiciones climáticas ocasiona una producción irregular, siendo de suma importancia la administración de los recursos hídricos, escasos en Marruecos. La cosecha 2020 está siendo severamente afectada por la sequía, pues el 50 % de las lluvias se concentraron entre septiembre y diciembre de 2019; posteriormente en 55 días no hubo precipitaciones y la temperatura fue elevada para dicha época del año.

   Las precipitaciones se han reducido en un 28 % de promedio en los últimos 30 años. La producción de cereales se ha visto gravemente comprometida con una disminución del 42 % en comparación con la campaña de 2019 y del 62,3 % en comparación con el promedio de los últimos cinco años.

   La producción de cereales ocupa el 59 % de la superficie cultivable del país. Sin embargo, la aportación de las diferentes variedades de trigo y maíz a la producción total del sector es reducida debido a su escaso rendimiento. En cifras, la agricultura tiene un peso de 125.000 millones de dírhams de los cuales la producción de cereales en un buen año equivale a 25.000 millones de dírhams, un 20 % del total, mientras que la superficie cultivada asciende al 59 %. Además, si a este hecho se le suma una cosecha poco fructífera debido a la falta de agua, sus rendimientos se pueden ver comprometidos.

   Por tanto, Marruecos es un país principalmente importador de cereales. Como el siguiente gráfico muestra, los principales países proveedores de cereales, destacando el trigo, son Italia, Francia y España. Ante la situación ocasionada por la COVID-19, Marruecos ha tomado una serie de medidas con el objetivo de asegurar su aprovisionamiento tanto a nivel alimentario como ganadero. Entre estas medias se encuentra la supresión de los derechos de importación del trigo, así como de sus derivados hasta finales de 2020.

   En cuanto al resto de productos agrícolas, su producción no se ha visto afectada por la pandemia, ya que el curso de la cosecha ha continuado con normalidad. El sector mantiene sus actividades y abastece regularmente al mercado. De hecho, los profesionales del sector han demostrado una gran movilización para garantizar un equilibrio en toda la cadena de valor. Estos operadores han tomado medidas sanitarias estrictas dentro de las unidades de producción para la seguridad de sus empleados agrícolas.

   La plantación de cultivos de primavera continúa su curso, alcanzando el 105 % del programa, con un desbordamiento de las áreas programadas para ciertos cultivos, y en particular: patata (112 %), tomate (127 %), cebolla (106 %), calabaza y calabacín (147 %) y judías verdes (209 %).

Los logros de otros cultivos exceden el 90 % del área programada. Con respecto al programa de rotación adoptado para los principales cultivos de hortalizas para la temporada de verano, en particular 19,000 hectáreas, comenzará a ser implantado a partir de junio. La producción planificada de cultivos de primavera y verano debería permitir cubrir las necesidades de consumo de estos productos para el período de junio a diciembre de 2020.8

Un aspecto que destacar es la dificultad de desplazamiento de los temporeros a lo largo del territorio marroquí debido a las medidas de contención de la COVID-19, ocasionando dificultades a los pequeños agricultores. De este modo, la producción de dicho colectivo podría verse reducida por la falta de mano de obra.

(*) (13 de agosto de 2020 Casablanca)

Este estudio ha sido realizado por Lucía Muñoz Rodríguez

Bajo la supervisión de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Casablanca

http://Marruecos.oficinascomerciales.es

Editado por ICEX España Exportación e Inversiones, E.P.E., M.P.

Afficher plus

Mokhtar Gharbi

Mokhtar Gharbi المختـــار الغربـــي Periodista صحافـــــــــي Tánger طنجــــــة Tel. mobil 00212 676743345 الهاتف Tel fijo 00212 539308362 www.infomarruecos.ma

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page