Las inclemencias meteorológicas y las fuertes precipitaciones que afectan desde hace varios días a la región de Souss-Massa han provocado una movilización excepcional en múltiples provincias, donde las autoridades locales refuerzan los dispositivos de vigilancia, prevención y protección de la población.
En Tiznit, la Dirección Provincial del Ministerio de Educación Nacional anunció la suspensión preventiva de las clases el lunes en todos los establecimientos escolares de la provincia, tras el último boletín de alerta de la Dirección General de Meteorología. La medida se inscribe en las acciones de seguridad destinadas a proteger a los alumnos y al personal pedagógico, en coordinación con el Comité Provincial de Vigilancia.
En la provincia de Tarudant, las autoridades locales llevaron a cabo el sábado una operación de evacuación preventiva de más de 265 habitantes de varios douars cercanos a la presa de Sidi Abdellah, cuyo nivel de agua aumentó considerablemente tras las fuertes lluvias. Los evacuados fueron trasladados a zonas seguras y ubicados en internados escolares habilitados especialmente para este fin, en coordinación con la Gendarmería Real y las Fuerzas Auxiliares. Las autoridades mantienen un nivel de alerta elevado ante la crecida de los oueds y las intensas precipitaciones en las zonas montañosas.
En Esauira, la Dirección Provincial decidió mantener la suspensión de las clases el lunes, debido a las precipitaciones abundantes y a los fuertes vientos anunciados por la Meteorología Nacional. La medida se adoptó siguiendo las recomendaciones del Comité Provincial de Vigilancia y en coordinación con las autoridades locales para garantizar la seguridad de los alumnos y del personal educativo.
En Agadir, la Comuna Urbana reforzó su dispositivo operativo para hacer frente a las lluvias importantes que afectan a la ciudad. Un total de 96 agentes de terreno y 12 jefes de equipo fueron movilizados para asegurar el drenaje de aguas pluviales, liberar puntos obstruidos y proteger las zonas sensibles. Las intervenciones abarcan varios barrios, ejes viales y la zona turística.
En Chtouka Aït Baha, los comités locales de vigilancia prosiguen las intervenciones sobre el terreno para reducir los riesgos de inundación. En la comuna de Aït Amira, se realizaron operaciones para proteger las zonas residenciales y los bienes ante el fuerte caudal del oued Takad, incluyendo desvíos de cursos de agua y la instalación de barreras de protección. La zona, que registra un fuerte dinamismo socioeconómico y más de 113.000 habitantes, alberga importantes proyectos agrícolas estratégicos para la provincia.
En paralelo, el Comité Provincial de Vigilancia de Chtouka Aït Baha también anunció la suspensión de las clases el lunes en todos los establecimientos públicos y privados, tras el boletín de alerta meteorológica.
En Tarudant ciudad, las autoridades educativas confirmaron la reanudación de las clases el lunes, tras dos días de suspensión, siguiendo las recomendaciones del Comité Provincial de Vigilancia y movilizando a todos los actores educativos para garantizar un retorno seguro a las aulas.
En todas estas provincias, las autoridades locales continúan el seguimiento permanente de la situación meteorológica y mantienen dispositivos de alerta, sensibilización y protección destinados a evitar riesgos para la población, en un contexto marcado por precipitaciones intensas y la crecida de varias presas y oueds de la región.

