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INMIGRANTES Y DERECHOS HUMANOS Reporte sobre migración en la frontera nor-africana de Marruecos y España, preparado para Derechos Humanos Sin Fronteras por el abogado, master en Cs. Políticas y experto en derechos humanos, Cristian Guzmán Z. publicado en: www.revista.elsiete.cl

Tribuna infomarruecos.ma

Cristian Guzman Zumaran
Abogado
Derechos Humanos de la Infancia y la Familia
Delitos de Alta Complejidad

El noviembre de 2014 fui invitado por el gobierno de Marruecos a participar, junto a  más 5.000 invitados, del Foro Mundial de Derechos Humanos en la ciudad de Marrakech.

En la oportunidad tuve la ocasión de conocer personalmente la situación de los derechos humanos en el Reino de Marruecos y desde entonces estar atento a la evolución favorable de los compromisos de la nación árabe, especialmente en cuanto las recomendaciones de diversas agencias y organizaciones internacionales de Derechos Humanos, muchas de las cuales han sido implementados en un catálogo de programas ministeriales, tanto de asistencia social, económica, así como la mejora sustantiva de los programas de migración, los que desde el 2015 se han ido adaptando a las nuevas circunstancias en la región del oeste de áfrica del norte que limita con el mediterráneo europeo, especialmente en lo que se refiere al aumento descontrolado de la migración africana hacia España, Francia e Italia.

Marruecos ha estado muy interesado y ha sido destacado por los organismos internacionales como uno de los países donde más se ha avanzado en materia de derechos humanos en el siglo XXI. El Rey Mohamed VI a quién se le presentó el informe del Consejo Nacional de Derechos Humanos en el año 2013, que hacía énfasis acerca de la vulnerabilidad de los grupos de migrantes y solicitantes de asilo.

El informe da recomendaciones sobre la adecuación de la legislación nacional a los estándares internacionales e insta a implementar una política de integración, atendido a que por el endurecimiento de las leyes migratorias en Europa, Marruecos había pasado, entre otros factores, de ser un país de paso a un país de destino de los migrantes del centro y sur de áfrica.

Fue precisamente por esas recomendaciones, que su majestad el Rey Mohamed VI instruyo a sus ministros, especialmente el de interior a que implementara programas de asistencia social y económica para las poblaciones rurales más pobres, programas que están en directa concordancia con las políticas públicas implementadas desde los años 90´s, con las que se logró eliminar la extrema pobreza en la población marroquí, especialmente en las zonas rurales y se implementaron asistencias económicas, de salud y de acceso vivencia a las poblaciones de migrantes, mejorando sustancialmente sus condiciones de vida en la última década. El informe en comento también recomendaba fortalecer la cooperación del reino con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), entre otras consideraciones para facilitar el dialogo y el intercambio de información inter agencial en materia de ayuda humanitaria, servicios básicos, inclusión, regularización migratoria y acceso al conocimiento jurídico.

Esas recomendaciones, ampliamente desarrolladas por el gobierno de marruecos en los últimos años dan cuenta de un nuevo y revolucionario enfoque de la política migratoria del reino árabe occidental y de su plena convicción de estar inserto en un modelo consciente de gobernabilidad moderno y acorde con los estándares de un país desarrollado, tanto en materias económicas, sociales como de derechos humanos.

Desde el 2013, el rey de marruecos instruyó a sus ministros dos campañas masivas de regulación migratoria. En la primera se dio visa de residencia formal a más de 18.000 migrantes de los 20.000 aproximados que existían hasta ese momento. Esta moderna política migratoria ha puesto a marruecos en un sitial de honor e incumbente en la Unión Africana desde el 2017.

El gobierno de marruecos ha sido igualmente muy responsable en materia migratoria, ya que no solo se trata de Derechos Humanos y poblaciones vulnerables, sino que también ha reforzado su política de fronteras, la seguridad pública y de control de grupos organizados que abusan de los vacíos legales o ciertas formas de utilización de los grupos más vulnerables para sus propósitos criminales, con estricto apego a las leyes internacionales. Se ha logrado mitigar la migración irregular, el tráfico y la trata de personas. La política de retorno y repatriación de ciudadanos, tanto nacionales como la asistencia a extranjeros que desean volver a sus países. Todas esas medidas están destinadas a prevenir y sancionar la delincuencia organizada transnacional en materia de trata de personas y tráfico de mujeres, niños, niñas y adolescentes, para lo cual se hizo profundas enmiendas al código penal. En materia de integración de la población migrante se puso especial enfoque en trabajo, educación y deportes, lo que permitió eliminar los índices de pobreza extrema y situación vulnerable de esos grupos de población. El muro de Melilla fue una construcción en colaboración entre la Unión Europea, España y Marruecos, que permitió controlar la migración desmedida de personas hacia Europa y la península ibérica. Extraoficialmente en el 2014 cruzaron ilegalmente 4.000 personas solo 600 lograron su cometido.

En el 2018, se estima más de 209 personas que cruzaron el muro en Melilla la frontera y llegaron a España y en el 2019 más de 2.500 personas saltaron el muro. Solo 700 fueron expulsados.

Muchos de los que logran saltar la valla de melilla son acogidos por el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde se les atiende en sus necesidades elementales, alimento y abrigo mientras se regulariza su situación migratoria y se tramita su expulsión como inmigrantes ilegales en la ciudad de Melilla, el proceso de extradición dura 60 días, periodo en el cual puedes ser traslados a Madrid, Barcelona o Murcia a la espera de la expulsión hacia sus países.

Mientras que por el lado marroquí en la ciudad de Nador, específicamente en los bosques, que aun cuando está a unos 15 kilómetros de Melilla y del muro, es donde se asienta la mayor cantidad de migrantes en tránsito esperando cruzar ilegalmente la frontera. Ahí se han creado espontáneamente asentamientos tolerados por las autoridades marroquís en los que periódicamente se hacen revisiones y redadas para controlar a los grupos que se juntan, los que por definición son vulnerables a los grupos de la delincuencia organizada transformándose un posible foco de población vulnerable.

Aunque hay refugiados en varias ciudades como Casablanca, Rabat, Kenitra, Skhirate/Témara, Marrakech, Uchda, la más relevante es la población de migrantes temporales de Nador por ser la ciudad fronteriza con Melilla España y que por las características especiales de la valla que permite ver al otro lado, los refugiados se sienten alentados a saltar el muro arriesgando ser atrapados en el intento.

En materia de derechos humanos de la infancia el reino de marruecos ha reconocido la transposición al derecho interno, poniéndose a la par de la convención internacional sobre el secuestro de niños, lo que permite dar seguridad jurídica a los padres y madres que por alguna razón han visto vulnerados los derechos de sus hijos en cuanto a la reunión familiar y cuando se han vulnerado resoluciones judiciales particulares en casos de tuición, cuidado personal y regímenes de visitas de los progenitores. En materia de extradición se avanzó en acuerdos bilaterales con otros países africanos y corresponde al Fiscal General del Tribunal de Casación aprobar o rechazar una solicitud de extradición sin que sea necesario un acuerdo previo entre los países involucrados.

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