Inspectores generales de ministerios: Cuestión de prerrogativas…

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El tema, después de haber sido planteado por el letrado Saad Sahli aquí mismo en infomarrueco.ma y conacentomarroqui, comienza cobrar protagonismo y actualidad, protestando los interesados, eso sí, como afirma en sendos artículos consagrados a la cuestión el diario “Al Massa’e”, en silencio “después de encontrarse entre la espada de la aplicación de la ley y el muro del humor del ministro”.

De esta forma, los inspectores generales de los ministerios comienzan, hasta ahora, de manera tímida, en voz baja y en minúscula a protestar contra estas anomalías en la aplicación de una de las más espectaculares decisiones de la Constitución del 2011: la adopción por el gobierno del concepto de la vinculación de la responsabilidad con el rendimiento de cuentas a través de un decreto (2?11.112) sobre la creación de inspecciones generales en cada ministerio (2.11.112).
No obstante, como lo subrayaba el letrado Sahli en su artículo al respecto, “El cese de algunos inspectores generales de algunos ministerios, ha planteado una serie de controversias jurídicas y estructurales que habían sido objeto de reservas sobre el decreto de creación de dichas inspecciones”.
Se refería el autor del artículo a ola desacertada forma de vaciar el decreto de su esencia y de su espíritu, especialmente el alcance de la in dependencia de acción de estos inspectores generales, verdadera razón y motivo de su creación y su facultad de tomar decisiones independientes del titular del ministerio donde ejercen.
Lo que, según el letrado Sahli plantea una serie de consideraciones como:
·         El inspector general del ministerio se nombra por decreto del consejo de gobierno por propuesta del ministro concernido. Es decir que es dicho ministro quien elige a la persona para esta función
·         El inspector así nombrado obra en función de las orientaciones del ministro, lo que resta toda independencia en su acción.
·         Los resultados de la inspección general de un ministerio solo pueden ser efectivas si el ministro decide una acción disciplinaria.
·         La permanencia de un inspector general de un ministerio depende orgánicamente de la aceptación del ministro de tal manera que en caso de la implicación del ministro en algún  expediente elaborado por el in sector general, la victima suele ser el propio inspector y no el ministro recriminado.
·         Finalmente A la inspección general de un ministerio no le está permitido ampliar su labor fuera de su ministerio lo que, a su vez, constituye otra mala interpretación de sus prerrogativas preconizadas en el decreto de su creacion.