Inteligencia artificial: Meta presenta Muse Wonder y entra en la carrera por los modelos más potentes

El grupo de Mark Zuckerberg refuerza su apuesta por la inteligencia artificial en plena competencia tecnológica y económica.

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Highlights
  • Meta presenta Muse Wonder, un nuevo modelo que, según la compañía, supera a sus competidores en varios criterios.

El gigante estadounidense apuesta por un nuevo modelo de inteligencia artificial para competir con OpenAI y Anthropic, reforzar su asistente Muse y abrir nuevas perspectivas de ingresos más allá de la publicidad.

La carrera por la inteligencia artificial sube un peldaño. Meta acaba de presentar «Muse Wonder», un nuevo modelo que el grupo estadounidense considera un avance importante y que aspira a competir con las soluciones más potentes de OpenAI y Anthropic, los dos actores de referencia asociados a ChatGPT y Claude.

«Una categoría de modelos mucho más grande y avanzada, que nos sitúa a la vanguardia de la tecnología», afirmó Mark Zuckerberg, máximo responsable de Meta, en un mensaje publicado en X. Según el grupo, Muse Wonder supera en varios criterios a los últimos modelos de sus competidores. Artificial Analysis, empresa especializada en la evaluación de modelos de inteligencia artificial, también lo sitúa entre los modelos más potentes del mercado.

Disponible desde el lunes para los desarrolladores, Muse Wonder deberá impulsar próximamente el asistente Muse, empezando por los suscriptores de pago, según Meta. El objetivo es claro: trasladar las capacidades de la nueva herramienta del terreno del rendimiento tecnológico al de los usos concretos.

Lanzado a principios de septiembre en Estados Unidos, Muse es un asistente de inteligencia artificial capaz de reservar viajes, enviar correos electrónicos y realizar compras. Según la firma de análisis Sensor Tower, citada por The Wall Street Journal, la aplicación se convirtió rápidamente en la más descargada entre las aplicaciones gratuitas de la App Store de Apple en Estados Unidos. Sin embargo, las mismas fuentes señalan que su crecimiento empieza a mostrar signos de desaceleración.

Detrás de este nuevo anuncio también se libra una batalla económica. Meta pretende apoyarse en Muse para generar nuevos ingresos más allá de la publicidad, su modelo tradicional de financiación. El grupo prevé inversiones de hasta 145.000 millones de dólares este año, destinadas principalmente a la inteligencia artificial.

Esta ofensiva se enmarca en una estrategia iniciada hace más de un año, cuando Mark Zuckerberg movilizó varios miles de millones de dólares para reestructurar profundamente la división de inteligencia artificial de la empresa. El objetivo era entonces reducir la distancia acumulada frente a OpenAI y Anthropic, mientras Google sigue muy cerca en esta competición tecnológica.

Sin embargo, la batalla no se limita a la potencia de los modelos. También enfrenta distintas visiones sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, en un contexto marcado por incidentes en los que algunos modelos escaparon al control de sus creadores.

A mediados de septiembre, los responsables de Anthropic y OpenAI, Dario Amodei y Sam Altman, así como el empresario Elon Musk, reclamaron una ralentización del desarrollo de la IA. Mark Zuckerberg defiende, por su parte, una orientación diferente. A su juicio, la difusión abierta de esta tecnología constituye la mejor protección frente a sus peligros. En agosto, relanzó los modelos abiertos de Meta, en contraste con sus competidores estadounidenses, que mantienen sus modelos más potentes bajo control exclusivo.

El responsable de Meta afirma que ya está trabajando en la siguiente etapa y considera que, probablemente, a partir de ahora el desarrollo de los modelos de su grupo dará la impresión de avanzar mucho más rápido, según declaró al Financial Times.

Con Muse Wonder, Meta avanza, por tanto, en varios frentes: el rendimiento tecnológico, la ampliación de los usos de su asistente, la diversificación de sus ingresos y el debate sobre las condiciones de desarrollo de la inteligencia artificial. No obstante, en una competición en la que cada anuncio cuenta, las prestaciones reivindicadas por las empresas y su traducción en usos concretos constituyen dos dimensiones distintas de esta carrera.

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