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INVOCANDO EL RUBICON Por Cristian Guzman Zumaran Abogado Master en Cs. Políticas y Seguridad del Estado.

Santiago de Chile: infomarruecos.ma/conacentomarroquiblogspot

Hernan Buchi, ex candidato presidencial de Chile en 1989 y que actualmente vive en Zurich, escribió una columna en el Diario El Mercurio de Chile (https://www.theclinic.cl/2016/06/19/hernan-buchi-reaparece-y-despliega-artilleria-pesada-contra-el-proceso-constituyente/) en la que invoca al Rubicon, sin embargo, lo hace de una forma errada o muy confusa, si entendemos que él, por el contenido de su columna y su historia personal, está del lado del establishment de ultraderecha.

De su “mensaje” publicado en el mercurio, se desprende que hace un llamado “a viva voz” a defender la actual Constitución y el Modelo Económico neoliberal y rechazar el proceso constituyente del próximo 20 de abril. Incorporándose, con este acto, de lleno a la campaña por el rechazo al proceso constituyente, con todas las implicancias económicas y políticas que conlleva adherirse a una campaña política.

Sin embargo, si seguimos con fidelidad el concepto de lo que significa la frase “Cruzar el Rubicon” cualquiera sea su contexto, esto quiere decir “traspasar el punto de no retorno” que era la línea geográfica que demarca el río Rubicon en Italia, (equivalente al río BIO BIO chileno) que daba cuenta de la frontera que nunca debían cruzar los ejércitos Romanos de vuelta de La guerra. Y que si lo hacían, era la declaración definida del estado de guerra y la confrontación final con Roma y todo su poderío. De modo que una vez cruzada la línea solo se podía sobrevivir a ese evento con indignidad o morir en la infamia de la historia por el fallido intento.

Esa línea fue cruzada por Julio César y sus legiones, después de conquistar Las Galias. Esa empresa bélica fue declarada ilegal por el senado Romano, ya que Julio César, después de dejar su cargo de cónsul reclutó un ejército ilegalmente y abandonó Roma con destino hacia el norte, invadiendo ilegalmente territorios extranjeros y conquistando unos 500.000 kms2 de territorio para Roma y acumulando una riqueza personal sin precedentes en la historia Romana. Lo hizo, y salió victorioso, tanto que volvió a Roma a usurpar el poder de las élites romanas, como un tirano, que en ese momento tenía como cónsul a Pompeyo Magno, su ex socio y miembro del triunvirato – Pompeyo – Crasso – Cesar.

Pompeyo, que fue su suegro, era casi igualmente rico y que cuya riqueza la había logrado con el comercio en las colonias del Mediterráneo y la fama militar con una dudosa victoria sobre la insurrección de los esclavos en el 73a.C, cuando Crasso con la ayuda de CESAR como su protegido, venció a Espartaco. 

Pompeyo Magno, ante la llegada de Cesar a Roma, escapa hacia Egipto, donde tenía muchas legiones y colonias, que le debían muchos préstamos comerciales. 

Quizá esa sea la única referencia histórica correcta en su invocación al contexto del Rubicon, una invocación a las fuerzas militares totales contra la insurrección chilena, a las que Büchi, considera en su mensaje similares a los ESCLAVOS de esa revolución y que están condenados a ser aplastados por las fuerzas militares en una época en que los DDHH ni siquiera eran un tema de la filosofía, a diferencia de hoy en día en que la línea del respeto a los DDHH es precisamente el Rubicon de la era moderna.

Sin embargo, el rey adolescente Ptolomeo, adelantándose compró los favores de las colonias de Pompeyo Magno, le mata decapitándolo (Muerte indigna de un general) y hace alianza con Cesar.

Por eso la referencia de Büchi, es pobre o incluso torpe, da cuenta del uso de una frase que aparenta no entender en su total magnitud, como no entienden nada en la ultraderecha y derecha política chilena. Si lo que él quiere es que se detenga a Cesar como sea, incluso por la fuerza, (En esta alegoría representada por la oposición chilena que está por la opción de APROBAR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN), entonces lo que quiere es que Pompeyo no muera y siga gobernando. Pero el problema es que Pompeyo, fue un cónsul corrupto y cansado, que no tiene visión de Estado, que ha gobernado por medio de la corrupción y el soborno a todos sus aliados, especialmente al Senado, que lo son precisa y únicamente por eso, porque están bien “engrasados”, sus aliados son aquellos que le deben dinero y muchísimo y en consecuencia esa es la peor de las situaciones posibles para un acreedor, que sus deudores se organicen y busquen a alguien que “compre” sus deudas, ya que su “lealtad” depende de la subsistencia de la deuda y la condescendencia del acreedor, en este caso, Pompeyo Magno.

Una lealtad que ahora puede ser comprada por otro que tenga más dinero que él y ese es precisamente CESAR, que supera por mucho su riqueza y tiene más y mejores aliados porque ha estado en campaña por 10 años y su maquinaria de guerra está reluciente y muy bien pulida.

Pompeyo Magno no tiene opción contra CESAR, ambos lo saben y por cierto Büchi también. A menos que haya reprobado el curso de historia.//

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