Dos grandes citas nacionales convergen este 20 de agosto: la Fiesta de la Juventud, que coincide este año con el 63º aniversario de Su Majestad el Rey Mohammed VI, y la conmemoración del 73º aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo. Dos celebraciones y dos dimensiones, pero un mismo hilo conductor: la juventud como fuerza de la Nación y la memoria como fuente de patriotismo, ciudadanía y apego a la unidad del Reino.
La Fiesta de la Juventud ofrece así la oportunidad de poner de relieve el compromiso constante de Su Majestad el Rey Mohammed VI con el fortalecimiento del papel de los jóvenes en la dinámica social y con su participación política y económica al servicio de un Marruecos emergente, fuerte y resiliente.
Esta celebración permite asimismo hacer balance de las iniciativas emprendidas en favor de los jóvenes y reflexionar sobre las acciones susceptibles de reforzar su contribución al desarrollo político, económico y social del Reino. Los jóvenes, que representan cerca de un tercio de la población, reciben una atención particular en ámbitos como la educación, el empleo, la salud, la formación y el desarrollo social y cultural.
Desde Su acceso al Trono de Sus Gloriosos Antepasados, el Soberano ha multiplicado las iniciativas destinadas a ofrecer a los jóvenes condiciones de vida dignas y prósperas, proteger su salud física y mental, prevenir las conductas de riesgo y permitirles adquirir cualificaciones adaptadas a las actividades productivas y al desarrollo de su sociedad.
Esta política se apoya, en particular, en centros de formación, cualificación e inserción para jóvenes, centros socioeducativos, complejos sociodeportivos, espacios de atención a jóvenes que sufren conductas adictivas, espacios dedicados a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como en la promoción de actividades generadoras de ingresos y programas de apoyo al acceso a la financiación para jóvenes emprendedores.
La educación ocupa, en este marco, un lugar particular mediante diversas oportunidades de aprendizaje destinadas a facilitar la inserción profesional, el desarrollo cognitivo y la promoción social de los jóvenes.
La participación política de los jóvenes constituye asimismo un componente de esta Alta Solicitud Real. Durante el Consejo de Ministros celebrado el 19 de octubre de 2025 bajo la Presidencia de Su Majestad el Rey, fueron adoptados dos proyectos de ley orgánica. El primero, relativo a la Cámara de Representantes, tiene como objetivo, entre otros, fomentar la participación de los menores de 35 años en la vida política, simplificando las condiciones de candidatura, con o sin el respaldo de un partido, y previendo una ayuda financiera que cubra el 75% de los gastos de sus campañas electorales.
El segundo proyecto de ley orgánica, relativo a los partidos políticos, tiene como finalidad modernizar el marco jurídico que los regula, reforzar la participación de las mujeres y los jóvenes en su creación, mejorar su gobernanza y regular su financiación y contabilidad.
El deporte constituye igualmente un ámbito prioritario de la acción en favor de la juventud, mediante el apoyo a los jóvenes talentos deportivos y los estímulos para que alcancen mayores éxitos internacionales y eleven los colores nacionales.
Formar una juventud realizada y responsable aparece así como un desafío fundamental para permitir al Reino afrontar los retos del futuro y consolidar su posición como actor influyente, escuchado, respetado y activo en su entorno regional e internacional.
Pero una Nación no construye su futuro sin mirar su historia.
En Rabat, el Alto Comisionado para los Antiguos Resistentes y Antiguos Miembros del Ejército de Liberación organizó el jueves, en el Espacio Nacional de la Memoria Histórica de la Resistencia y la Liberación, un encuentro y un coloquio científico con motivo del 73º aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo.
El Alto Comisionado para los Antiguos Resistentes y Antiguos Miembros del Ejército de Liberación, Mustapha El Ktiri, presentó esta epopeya como una expresión de la simbiosis entre el Trono alauí y el pueblo marroquí en defensa de la libertad, la independencia y la unidad del Reino.
La conmemoración constituye también, según M. El Ktiri, una oportunidad para que las jóvenes generaciones extraigan las enseñanzas de esta epopeya nacional, refuercen su amor a la patria y el orgullo de pertenecer a ella, y consoliden los valores patrióticos y ciudadanos, al tiempo que se preparan para afrontar los desafíos presentes y futuros.
La celebración fue asimismo una ocasión para poner de relieve «la cuestión sagrada de la integridad territorial», así como la movilización constante de la familia de la resistencia y del ejército de liberación, junto con todos los componentes de la sociedad marroquí, y el consenso nacional detrás de Su Majestad el Rey Mohammed VI para defender la integridad territorial del Reino y consolidar los logros nacionales.
En este contexto, Mustapha El Ktiri recordó que el 31 de octubre de 2025 constituyó, según sus palabras, una victoria histórica tras la adopción por el Consejo de Seguridad de la resolución 2797, que respalda los esfuerzos del Secretario General de la ONU y de su Enviado Personal para facilitar y conducir las negociaciones sobre la base del plan de autonomía propuesto por Marruecos, presentado como «única base y única referencia para toda negociación», con vistas a alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable.
También saludó el creciente apoyo internacional a la iniciativa marroquí de autonomía y la evolución de las posiciones de varios países a favor de una solución política realista, seria y creíble en el marco de la soberanía marroquí.
M. El Ktiri recordó asimismo que varios países de los cinco continentes han anunciado la retirada de su reconocimiento a la «pseudoentidad separatista» y su apoyo a la iniciativa de autonomía como base seria y creíble para la solución del diferendo calificado de artificial.
La conmemoración celebrada en Rabat estuvo marcada por intervenciones, exposiciones y testimonios dedicados a este importante acontecimiento histórico. También incluyó un homenaje a doce antiguos resistentes y antiguos miembros del ejército de liberación, así como la entrega de ayudas financieras y sociales a varios antiguos resistentes y antiguos miembros del ejército de liberación y a las viudas de los fallecidos entre ellos, procedentes de las prefecturas de Rabat y Salé.
Entre la celebración de la juventud y la transmisión de la memoria, el 20 de agosto reúne así dos dimensiones de la vida nacional: preparar a las generaciones futuras y recordar los valores extraídos de la historia del Reino. Una juventud llamada a participar en el desarrollo político, económico y social, y una memoria movilizada para transmitir las enseñanzas de la lucha nacional, los valores de ciudadanía y el apego a la unidad del Reino.

