La colusión demostrada entre el movimiento separatista del « polisario » y grupos terroristas que operan en la región sahelo-sahariana fue denunciada este miércoles ante la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas por varios peticionarios, quienes advirtieron de los crecientes riesgos que esta situación representa para la estabilidad y la seguridad regionales.
Ante la Comisión, el presidente del Instituto Saheliano de Investigación y Análisis para la Transformación de los Conflictos, Souleymane Satigui Sidibe, subrayó que la cuestión de las conexiones entre las milicias « polisarias » y los movimientos extremistas suscita una atención cada vez mayor en Estados Unidos, lo que refleja el « cambio cualitativo » en la manera en que la comunidad internacional percibe a las milicias del « polisario », cuyas « derivas terroristas ya no pueden ocultarse ».
Esta realidad, prosiguió el orador, puso en marcha un « proceso legislativo estructurado y bipartidista » en las dos cámaras del Congreso estadounidense, donde electos republicanos y demócratas presentaron proyectos de ley que « designan al polisario como organización terrorista ».
El peticionario recordó que estas iniciativas son promovidas por una veintena de miembros destacados de la Cámara de Representantes y del Senado de Estados Unidos, y subrayó que estas medidas, adoptadas en el seno del Congreso estadounidense, se basan en « pruebas tangibles » que acreditan la colusión y la implicación de las milicias del polisario en actos terroristas y desestabilizadores a nivel regional.
En la misma línea, Mohammad Ziyad Aljabari, de la Asociación de Amistad Marroquí-Palestina, afirmó que varios elementos acreditan el reclutamiento de miembros del polisario por parte de organizaciones terroristas que operan en el Sahel.
Citó, en particular, las actividades de Adnan Abou Walid Al-Sahraoui en el seno de grupos afiliados a Daesh, así como las informaciones que daban cuenta de la implicación de elementos separatistas en ataques perpetrados recientemente en la región de Oriente Medio.
A este respecto, el peticionario advirtió sobre el reclutamiento de jóvenes y niños en los campamentos de Tinduf al servicio de agendas extremistas.
Por su parte, Abdul Basith Pattinathar, representante de la organización World Humanitarian Drive, instó a la comunidad internacional a prestar una mayor atención a los vínculos entre separatismo, terrorismo y delincuencia transnacional en las zonas frágiles.
Asimismo, Aljabari subrayó la necesidad de preservar las zonas humanitarias de toda militarización, explotación o influencia extremista, y de velar por que la ayuda llegue efectivamente a las poblaciones a las que está destinada.
Por su parte, Amal Jbour, quien intervino en nombre de la « Jordanian Philosophical Society », señaló la creciente preocupación por los vínculos entre el movimiento separatista y las redes terroristas que operan en el Sahel, y destacó que estas inquietudes llevaron a algunos miembros del Congreso estadounidense a abogar por la designación del “polisario” como organización terrorista.
En este contexto, la oradora jordana consideró que la persistencia del statu quo en los campamentos de Tinduf, donde las poblaciones secuestradas desde hace varias décadas continúan sufriendo bajo la dictadura del polisario, contribuye a aumentar los riesgos para la seguridad en toda la región.
Otros intervinientes, como Mehmood Ur Rehman Anwar, de Africa Culture International, y Harald Troch, advirtieron sobre la falta de perspectivas para los jóvenes de los campamentos de Tinduf, la degradante situación humanitaria que padecen y el adoctrinamiento continuo al que los someten las milicias del « polisario ». Asimismo, alertaron de que esta situación ofrece un terreno fértil para la radicalización y el reclutamiento por parte de grupos extremistas. Map

