La conciencia es la capacidad de percibir el entorno, de reconocer la propia existencia y de reflexionar sobre los pensamientos o los actos.
La humanidad es el conjunto de todos los seres humanos del mundo, la naturaleza propia de nuestra especie y la cualidad de compasión, empatía y bondad hacia los semejantes.
Es decir que la conciencia de la humanidad no es sólo la percepción del conjunto de hombres, sino también la actitud personal y social de compasión, empatía y bondad entre los hombres,
La humanidad es más que un conjunto de personas, más que un número, que la totalidad de quienes habitan la tierra.
El concepto de humanidad tiene un contenido más profundo y más complejo que el simple número.
Hay una condición que hace al hombre, que lo acompaña durante toda la vida y que da sentido y consistencia al concepto de humanidad.
Esa condición es la unidad de la especie, es el hombre, uno y todos, con la misma condición, con la misma dignidad.
Entonces mi hermano, soy yo, hay una simbiosis, una unión perfecta entre los seres humanos.
Esta condición está inserta en el corazón de la especie, a pesar de todo lo que sucede, pese a todas las circunstancias adversas, y a pesar del propio hombre que se empeña en negar la condición de igualdad de sus hermanos.
Esa capacidad de percibir el derredor, de reconocerse como propio y diferenciar lo ajeno, va acompañada de la impronta de la estirpe.
El hombre sabe quien es, pero también sabe quienes son sus hermanos, y la conciencia de la raza hace que dicha concepción sea estrecha y vinculante.
Por eso la conciencia de la humanidad debe ser compasiva, empática y bondadosa.
La compasión es el sentimiento de ternura y lástima que se tiene de alguna persona y para la psicología es una fuerza dinámica que nace de la riqueza y el vigor interior que insta a la actividad.
Es una actitud emotiva en que los males de los otros suscitan un sentimiento de tristeza y tierna solicitud.
La empatía es la comunicación afectiva con otros, la doctrina alemana ha sostenido que es sentirnos como si estuviéramos dentro del otro, señalando como el conocimiento y comprensión de las personas.
Es por ello la proyección imaginaria o mental de sí mismo en los demás o en un objeto.
La bondad es la condición de la persona caracterizada por su inclinación hacia el bien. Es la apacibilidad del genio.
Estas características hacen a la humanidad como un concepto existencial, dinámico, que tiene cuerpo y vida y fluye a través de la comunidad como un cuerpo social que a todos nos comprende.
Es la intención de entender que hay un hombre común a todos, con un nombre y una característica común, separado por las divergencias personales consecuencia del entorno, de la genesis, de la herencia, de la formación y educación y de la vida y del rol que ocupa.
Pero ello no obsta al concepto de humanidad que nos comprende.
Volvemos a los comienzos, a pesar del hombre mismo, que es quien ha olvidado sus orígenes y se sumerge en aguas turbulentas y perversas.
El hombre es amor, la vida es amor, la humanidad debe constituirse sobre este concepto y de allí surge la paz, la justicia, la solidaridad, la misericordia y todas las virtudes que deben adornar al hombre.
Amor y paz son los estandartes de la humanidad.
No hay posibilidad de vivir dignamente, no es posible la vida humana correcta y justa sino dentro de los parámetros del amor universal y de la paz entare los hombres.
No hay otra forma de vivir.
Sino tendremos una vida degradada, que desgraciadamente es la que permanece durante mucho tiempo en la historia humana.
El concepto de humanidad debe contener la bondad, la empatía, la compasión.
En realidad lo contiene-
El problema se plantea cuando se pasa a la acción, cuando entra a jugar las acciones de los hombres, y prevalece la soberbia, el orgullo, la discriminación, las diferencias y las perversiones.
Que nuestra acción esté impostada en el amor, y la comprensión del contenido de la humanidad con la bondad y la paz como banderas.

