Cronica desde TindufCrónicasFeatured

La “diplomacia” del Polisario: La quiebra

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

Todos o casi todos los éxitos de la diplomacia de Argelia y su Polisario en el pasado llevaban la firma inconfundible de Hach Baricala.

Servidor ha trabajado con los tres miembros de la trilogía: los difuntos Bujari, Jaddad y Baricala. Los dos primeros hundieron la “causa” y el tercero la sacó a flote. No obstante, desde su ida, ha impostura ha vuelto a inscribirse en una tendencia vertiginosamente decreciente. Hoy el Polisario es evitado más por sus aliados de antaño que por sus enemigos de hoy. Los tiempos cambian y Brahim Ghali no es el prototipo que lo pueda identificar. Su garrote y sus mazmorras en el desierto han dejado de surtir el efecto intimidador de antes.

Tinduf hacia fuera, se toca fondo. Un albañil no puede hacer el trabajo del carpintero, ni éste del primero. En Rabuni, en el destino del Polisario, su cúpula del Polisario manda menos que nadie. Todo viene de Argel y el acceso a cargos de responsabilidad se hacen en función de pleitesía y lealtad a los servicios de inteligencia militar argelinos. Baricalah lo sabe mejor que yo. Las formación y las ideas marxistas leninistas de Jaddad ( machistas leninistas) le han servido para seducir al sector màs infljuyente de mentor argelino. Baricalah es otra cosa. En estos tristes campamentos la visión realista y realizable es sinónimo de traición y si tienes una potente familia y una imponente tribu, exclusión y hasta chantaje y persecución.

El Polisario es ayer. Hoy es otro día y esperar mañana, peor que un crimen, será un error.

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