CrónicasFeaturedVela en la obscuridad

LA EXPRESION Elias D. Galati (Argentina)

Tribuna infomarruecos.ma

La expresión es la declaración de una cosa para entender o darla, también es la palabra o locución.

Pero la expresión corporal es la utilización del cuerpo, de sus actitudes y gestos para expresar un contenido intelectual o un afecto.

Hay un lenguaje del cuerpo que es muy importante, para el individuo, en especial para el niño, y también para la vida de relación, que suple y a veces supera a la verbalización.

La patentización de esta expresión, es la expresión del rostro.

El gesto del rostro de una persona nos indica su bondad, su bonhomía, su ternura, o se dureza o rencor.

Uno de los efectos secundarios de  estas normas sanitarias impuestas por la pandemia, es que se ha perdido la posibilidad de expresarse, tanto activa como pasivamente.

Cuando expresamos con nuestro rostro emociones o sensaciones, ellas no llegan al interlocutor porque tenemos el rostro tapado.

Igualmente cuando los otros nos hace llegar sus expresiones.

Hasta la voz ha cambiado, por el tapaboca.

Pero no queda allí, la expresión corporal ha perdido casi todas sus formas bellas y maravillosas de relacionarse.

Un beso, una caricia, un abrazo, un apretón de manos, han quedado en el camino del cuidado sanitario y de las normas impuestas en bien de la salud.

Es una pérdida, importante, sentida, doliente y dolida, imposible de suplir y sujeta a que en un futuro lejano o cercano se pueda volver a vivir sin el rostro tapado y sin el peligro de contagio.

Entonces el hombre busca atajos, busca nuevas formas, pretende encontrar vericuetos accesibles para poder por lo menos demostrar sus emociones y sus sensaciones.

Porque es básico y elemental que nos expresemos, que podamos relacionarnos con el otro y recibir de ellos.

La sonrisa, el beso. Cuántas sonrisas y cuántos besos han quedado bloqueados por el tapaboca.

El hombre debe imaginar, entender de otra forma si alguien está sonriendo o tiene un rictus adusto, si alguien desea besarlo o espetarlo.

Hemos aprendido a saludarnos con los puños, juntándolos, o con los codos, o de cualquier otra forma, que simule un contacto corporal.

Porque ese también es otro fallo importante en nuestra vida de relación.

El ser necesita el calor corporal, el contacto físico, no sólo en el amor, si no también en la amistad y en la vida misma.

Es indispensable para vivir bien.

Hablamos, hablamos más que de costumbre, pero no suple a nuestros gestos, y para colmo no estamos acostumbrados a expresarnos sólo con la palabra, en especial en nuestra cultura occidental.

Al contrario la palabra acompaña y completa al gesto, pero el gesto es lo principal en la trasmisión de emociones y sensaciones.

Pareciera una generación sin rostro, inexpresiva, lo cual puede significar sin emoción.

Más dentro nuestro hay sentimientos profundos que no podemos obviar, y que surgen como volcanes desde nuestro interior.

Por eso mientras tanto, debemos aprender a hablar. Desde otro lugar. No como vehículo de la palabra, sino como vehículo del sentimiento y de la emoción.

El gran desafío es emplear la palabra desde el corazón.

Perder el pudor, la vergüenza de mostrar lo que sentimos, y expresarlo.

Ya que no podemos con el gesto, que sea con la palabra.

También deberemos aprender la gestualización a distancia.

Como hacer nuestros gestos y recibir los ajenos aún estando lejos, y sin el contacto corporal.

Mover las manos con alegría, abrazarnos a nosotros mismos como dar un abrazo al prójimo.

Por ningún motivo debemos dejar de expresar lo que sentimos, lo que nos emociona, en especial en relación al otro.

Alguna vez volveremos a besarnos, acariciarnos, abrazarnos, a darnos la mano, a unirnos en un baile intenso, prolongado, casi infinito, por todo lo que adeudamos y nos adeudan de esta maravillosa gestualidad que tenemos como hombres y que debemos conservar.

Elias D. Galati

MUJER

Quien puede lograr la abnegación

que inunda el alma de bondad

desde lo profundo del corazón

entregar su vida, su piedad

Quien puede lograr la abnegación

buscar dar al otro felicidad

sentir que más allá de la pasión

hay un tributo al amor de la Deidad

Quien puede lograr la abnegación.

dar sin límite, dar y dar

sin importar cual es la condición

hay que ser mujer para pensar 

que es su tarea, su obligación

la paz y la armonía ha de lograr

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