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LA POLÍTICA Y LOS NUEVOS MODELOS COMUNICACIONALES Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD – Docente –Chile –

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Dr. Mario H. Concha Vergara, Ph.D. – Docente, Chile

La revolución comunicacional iniciada en el siglo XX con motivo de la Segunda Guerra Mundial, ha sido, en cierta forma, ignorada por los académicos, las masas y los gobiernos pues,  ella se hizo costumbre en el avatar de la vida. (Ver: Concha, M.H.  Teorías de la Comunicación, EAE, 2014, Alemania).

Los medios digitales crearon una verdadera revolución comunicacional, revolución  que logró afianzarse en el siglo XXI, cambios que fueron fundamentales en educación, en el afianzamiento de la globalización y en la política, en otras palabras, la comunicación virtual se encargó de hacer profundos cambios culturales.

En la actualidad, en una época en la cual los políticos así como los activistas de Derechos Humanos (DD.HH.), los activistas de ONG’s, usan lo que llamamos medios digitales[1] Estos son fundamentales en el activismo contemporáneo teniendo, a través del clicktivismo[2] de poco o bajo esfuerzo consecuencias políticas o sociales contribuyendo a la participación fuera de línea. Los medios digitales san sido de gran ayuda y avance y les llamamos TIC[3]. En la actualidad miles de periódicos y revistas usan Internet para producir sus mensajes.

En Estados Unidos de América (EE.UU.) , en Occidente, Asia, África, Oceanía y Latinoamérica, países industrializados o no, los activistas de izquierdas y derechas usan los medios digitales y tradicionales de manera, obviamente diferente para lograr sus objetivos políticos. Aunque, los actores de izquierda operan principalmente a través del “activismo de hashtag[4] y protestas fuera de línea; en realidad prefieren seguir pisando calle.

Los  activistas políticos de derecha como los de izquierda manipulan los medios. Hay estudios académicos que sugieren que la derecha ha abrazado la desinformación estratégica y las teorías de la conspiración más que la izquierda. Pero, es necesario tener más información para revelar la magnitud y el carácter de la desinformación de la izquierda. Lo mismo pasa con organizaciones de DD.HH. por ejemplo la desinformación de Amnesty International en contra de Marruecos. Esas asimetrías ideológicas entre dichos activismos tienen implicaciones críticas para la práctica democrática, la gobernanza de las redes sociales y el estudio de la política digital en el ámbito interdisciplinario.

El activismo es parte fija de la política contemporánea, tanto democrática como de otro tipo, considerando que activismo es una actitud o comportamiento de las personas que participan en movimientos, especialmente de tipo político o social. Este, el activismo,  está el impulsado para prevenir o promulgar  cambios políticos, culturales y sociales por una variedad de medios. Pero, aunque los ciudadanos que no son miembros de la élite han presentado reclamos y han protestado por medio del activismo contra los poderes establecidos durante milenios en el siglo XXI, es por vez primera que  los medios, al ser digitales, ofrecen herramientas nunca antes vistas y usadas para que en  todo el mundo los activistas puedan hacer realidad sus visiones sociopolíticas.

La participación de bajo costo que ofrecen los medios digitales para llegar a públicos potencialmente simpatizantes es usada potencialmente por la izquierda y la derecha. Pero, lamentablemente, ahora, con la pandemia del Covis-19 las TIC se han transformado en una herramienta de desinformación, de uso ilícito y de estafas políticas. Por otro lado, pareciera que el asunto nos lleva a quiénes mienten más o menos; a pesar de las  similitudes, algunas investigaciones indican que la izquierda y la derecha difieren marcadamente en cómo usan los medios digitales.

La izquierda acostumbra a combinar sus acciones de protesta en línea y fuera de línea con un enfoque conocido como « activismo de hashtag« , la derecha tiende a evitar la protesta fuera de línea con algunas excepciones, prefiriendo una combinación de « trolling« [5] o manipular los principales medios de comunicación, de los cuales, al menos, en los países en vías de desarrollo, son dueños y usan la cooperación con medios de comunicación ideológicamente amigables pues generalmente les defienden los intereses corporativos.

Además, según estudios de comunicación por parte de académicos hay evidencia disponible que sugiere que la derecha ha invertido mucho más que la izquierda en teorías de desinformación y conspiración como componentes centrales de su repertorio activista, “aunque la falta de investigaciones similares en la izquierda dificulta las comparaciones”.(Ver:https://www.opendemocracy.net/es/coronavirus-y-derecha-radical-conspiraci%C3%B3n-desinformaci%C3%B3n-y-xenofobia/). Estas tendencias asimétricas tienen implicaciones importantes tanto para la academia como para la democracia.

Desde el comienzo de la difusión de las redes sociales en las sociedades occidentales, se han planteado preocupaciones sobre su eficacia para la participación política. Una objeción al inicio de la discusión fue que el « slacktivism[6] » o « clicktivism« , acciones simbólicas de bajo costo como compartir, « gustar », cambiar la imagen de perfil y, en general, publicar contenido activista en las redes sociales, proyecta una impresión de eficacia sin ser realmente efectivo. Esto se ve mucho en Facebook y en Twitter, entre otros.

El problema filosófico de todo esto es que al final del día, como dicen los británicos, muchas de las ideas planteadas son engañosas. Tratan de convencer a los ciudadanos a través de ideas, ejemplos banales, mentiras, informes falsos, etcétera, de políticas con ofertas inexistentes. Si bien la comunicación ha logrado grandes avances en lo que va del 2020, es también cierto, como se dice desde la antigüedad que no todo lo que brilla es oro. Las TIC son un gran avance pero a la vez hay que cuidarse de ellas…

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[1] Los medios digitales son cualquier medio codificado en un formato legible para una máquina. Los medios digitales se pueden crear, visualizar, distribuir, modificar y preservar en dispositivos electrónicos digitales…

[2] El clicktivismo es una forma controvertida de activismo digital. Los defensores creen que la aplicación de principios publicitarios, aumenta el impacto de un mensaje al aprovechar Internet para promover su alcance. Los opositores creen que el clicktivismo reduce el activismo a un simple clicl del ratón, produciendo números con poco o ningún compromiso real con la causa.

[3] Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son todos aquellos recursos, herramientas y programas que se utilizan para procesar, administrar y compartir la información mediante diversos soportes tecnológicos, tales como: computadoras, teléfonos móviles, televisores, reproductores portátiles de audio y otros…

[4] Un hashtag es una palabra clave clicable. Técnicamente, es una cadena de caracteres formada por una o varias palabras concatenadas y precedidas por una almohadilla o numera.l

[5] La palabra trol proviene del inglés moderno, el verbo troll (denominada pesca al curricán en español) es una técnica de pesca que consiste en arrastrar lentamente un señuelo o un anzuelo con cebo desde un bote en movimiento.

[6] “Slacktivismo” es un neologismo de dos palabras en ingles: “slack“, que significa “holgazán”, y “activism“, que se traduce como “activismo”. La palabra se ha creado para describir el acto de mostrar apoyo a una causa en redes sociales, pero que no suele tener ninguna repercusión real, más allá de ser beneficioso para el ego de la persona que está participando.

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