Cronica desde TindufCrónicasFeatured

  La pregunta que hace la nomenclatura argelina: ¿Y si Marruecos hubiera tenido en 1975 la diplomacia actual?

Pertinente

 

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

Ante el callejón sin salida en que se encuentra la diplomacia y el aparato militar argelinos sobre la cuestión del Sahara marroquí que habían inventado (o, para algunos, heredado) los caciques de la política exterior de Argelia se preguntan, irónica y decepcionantemente, lo que hubiese sido su empresa contra la integridad territorial de Marruecos si Marruecos hubiera tenido en 1975 una diplomacia como la actual.

Evidentemente nadie en la cúpula argelina se atreve a responder, pero, como es habitual en parecidas circunstancias, siempre hay quien en algún rincón murmura de que Argelia se habría ahorrado tanto y tan inútil despilfarro en una cuestión perdida de antemano.

Argelia sin Polisario no era la Argelia con el Polisario. Sería insensato creer que con el Polisario en los hombros, el régimen militar argelino puede continuar la “carrera”.

En Argel, aunque el régimen militar se esfuerza en que no aparezca, los hay que saben (creen) que las verdaderas o justas causas no se inventan ni se crean.

Total: de haber sido así, el “problema” del Sahara habría sido abortado en su estado embrionario, lo que revela, lógicamente el carácter artificial y perverso de las milicias de Argel cuyo “presidente” viaja con falsas identidades y nacionalidad de su mentor y que no pueden sobrevivir mucho con argumentos prefabricados.

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