A partir del 12 de octubre de 2025, la Unión Europea comenzará a aplicar un nuevo sistema digital denominado Sistema de Entrada y Salida (EES), con el objetivo de reforzar el control de las fronteras exteriores del espacio Schengen mediante el uso de datos biométricos y tecnologías inteligentes. Esta iniciativa representa un paso hacia la modernización de los procedimientos de viaje y la mejora de la seguridad fronteriza.

El nuevo sistema, anunciado por la Comisión Europea, permitirá a las autoridades de los Estados miembros rastrear con mayor precisión los movimientos de los viajeros, así como registrar las fechas de entrada y salida, facilitando la detección de casos de estancia ilegal o intentos de entrada no autorizada.
El EES será obligatorio para todos los viajeros procedentes de países no pertenecientes a la UE, independientemente de si necesitan visado o no. A su llegada a los puntos de cruce fronterizo, deberán completar los siguientes pasos:
Introducir el número de pasaporte,
Registrar las huellas dactilares,
Tomarse una fotografía.
En esta fase inicial, Irlanda y Chipre estarán exentas del sistema, ya que no forman parte del espacio Schengen de manera plena.
En una declaración oficial, la Comisión Europea afirmó que este nuevo sistema « contribuirá a reforzar la seguridad del espacio Schengen, mejorar la detección temprana de estancias irregulares y garantizar una gestión más eficaz de las fronteras europeas ».
Además, añadió que esta medida representa « un avance concreto hacia la digitalización del control fronterizo, reduciendo la dependencia de procedimientos manuales como el sellado de pasaportes, en consonancia con los avances tecnológicos y aumentando la eficiencia del tránsito seguro ».
Esta iniciativa se enmarca en una estrategia integral europea para reforzar la seguridad fronteriza, equilibrando la facilitación de los viajes legales con la lucha contra la inmigración ilegal, y asegurando al mismo tiempo la fluidez del movimiento dentro de la Unión Europea.

