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La última declaración de Christopher Ross traiciona su « profundo rencor » por Marruecos (Tamek)

reflexion

Rabat – Map

La última declaración de Christopher Ross, ex enviado personal del secretario general de las Naciones Unidas para el Sáhara, sobre la decisión estadounidense de reconocer la marroquidad del Sáhara traiciona el « profundo rencor » que siente por Marruecos, escribe Mohamed Salah Tamek, Sheikh de identificación.

Esta declaración publicada en Facebook el 13 de diciembre de 2020 confirma los reproches que Marruecos ha hecho en relación con la línea de conducta de Ross y la gestión de su misión, en particular su descarado e incomprensible sesgo a favor de la otra parte en detrimento del derecho del Reino a la soberanía sobre sus territorios, subraya Tamek en un artículo titulado « Cae la máscara ».

Christopher Ross ha dejado caer su máscara al revelar descaradamente sus agendas personales en el origen de su favoritismo, destaca el autor del artículo, señalando que su reacción indica una « falta de diplomacia » y de tacto en el lenguaje utilizado para comentar la decisión de la administración estadounidense de reconocer la plena soberanía de Marruecos sobre su Sáhara.

Tras largos procesos de negociación y sucesivas misiones de los enviados personales del SG de las Naciones Unidas, su país, los Estados Unidos, está ahora convencido de la realidad histórica y objetiva de las provincias del sur del Reino, de la dinámica económica y social de estas provincias, así como de la seriedad y legitimidad de la propuesta marroquí de autonomía como base de las negociaciones para encontrar una solución definitiva a la cuestión del Sáhara.

Todas estas son consideraciones pertinentes que llevaron a la decisión histórica de los Estados Unidos, estima Tamek.

Christopher Ross presentó falsos pretextos a su posición en cuanto a la decisión de su país, tratando de hacer entender a la clase política estadounidense que esta decisión no juega a favor de los intereses de los Estados Unidos en la región, que deben centrarse sólo en sus relaciones con Argelia, indicó, añadiendo que Ross pretende ignorar que Washington está vinculada por asociaciones estratégicas multisectoriales y multidimensionales con el Reino de Marruecos.

Ross intenta también hacer creer a la próxima administración estadounidense que la decisión del presidente Donald Trump podría provocar trastornos en la región del norte de África, mientras que él mismo es consciente de la realidad en esa parte del mundo. Sabe perfectamente que la creación de entidades sin historia ni legitimidad no hará sino exacerbar la situación, sabiendo que la entidad en cuestión no es más que una creación argelina al servicio de las veleidades expansionistas de Argel, prosigue Tamek.

Para cualquier observador, está claro que la declaración de Ross se focaliza sólo en los intereses económicos sin prestar la más mínima atención al compromiso constante de los Estados Unidos con la democracia, el Estado de derecho y de instituciones, y los derechos humanos y la dignidad humana, señala el autor del artículo, agregando que Ross sabe que « la junta, que secuestra y amordaza a los hermanos saharauis de los campamentos de Tinduf, sólo tiene ojos para lo que recibe de manos de sus comanditarios y lo que desvía de las ayudas humanitarias ».

Tamek subraya además que los hechos y las realidades confirman la legitimidad de la posición de Marruecos con respecto a Christopher Ross cuando el Reino le había retirado la confianza el 12 de mayo de 2012 en un contexto de posiciones desequilibradas y parciales y fuera de las grandes líneas trazadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como base de negociación.

Durante toda su misión como enviado personal del secretario general de las Naciones Unidas, velaba por vaciar de contenido la iniciativa marroquí de autonomía, mediante prácticas fraudulentas, haciendo caso omiso de las orientaciones contenidas en la resolución 1813 del 30 de abril de 2008, con el único fin de servir a los programas de las otras dos partes que siguen tratando de contrarrestar la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara », prosigue Tamek.

Y para concluir, Ross no ha logrado desprenderse de su « flagrante » simpatía por Argelia desde que fue embajador allí, ya que intentaba convencer a su país de que la asociación estratégica con Argel era más ventajosa que la concluida con el Reino de Marruecos.

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