Las empresas estadounidenses estarán ahora autorizadas a invertir en el Sáhara marroquí

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Las empresas estadounidenses estarán ahora autorizadas a invertir en el Sáhara marroquí.

Las empresas estadounidenses estarán ahora autorizadas a invertir en el Sáhara marroquí. La administración estadounidense dio luz verde hace unas semanas, tras las investigaciones finales de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), dirigida por el teniente general William J. Hartman.

La NSA llevaba varios meses investigando a fondo los problemas de seguridad en el territorio en disputa, considerado no autónomo por las Naciones Unidas (ONU). Desde 2020, la situación de seguridad en la zona se ha deteriorado ligeramente, con ataques esporádicos con misiles por parte del Frente Polisario.

La agencia de inteligencia fue puesta en servicio a petición de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC) de Estados Unidos. Esta institución financiera para el desarrollo y agencia gubernamental tiene previsto inaugurar su oficina en Rabat entre finales de 2025 y principios de 2026, aunque la apertura estaba inicialmente prevista para enero de 2025.

Este retraso se debe a la suspensión de ciertas actividades de la agencia pública impuesta por la administración de Donald Trump al asumir el cargo en enero. La oficina de la DFC estará ubicada en la Embajada de Estados Unidos en la capital marroquí. Evaluación de Rentabilidad y Viabilidad
Los preparativos para permitir el acceso de las empresas estadounidenses al mercado del Sáhara marroquí comenzaron en noviembre de 2024, tras la elección de Donald Trump. Entre noviembre y diciembre se llevaron a cabo dos misiones de la DFC. Su objetivo era reunirse con los principales actores económicos privados activos en la región, así como evaluar la rentabilidad y viabilidad de los proyectos planificados.

Entre los contactos de los funcionarios estadounidenses se encontraban los bancos Banque Populaire (BCP) y Attijariwafa Bank, el gigante del fosfato OCP Group y la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE).

La DFC planea financiar proyectos por un total de 5.000 millones de dólares en la región del Sáhara marroquí. Se prevén dos formas de cooperación: la creación de empresas conjuntas con inversores y la financiación exclusiva de proyectos sin participación directa en la gobernanza o gestión de la empresa asociada.

Energías renovables, minerales, turismo
La región ofrece importantes ventajas en energías renovables, minerales (el Grupo OCP opera allí la mina de fosfato de Bou Craa), turismo y acuicultura, sectores que atraen a inversores estadounidenses. Estos últimos se encuentran muy por delante de los europeos, cuyas inversiones en esta región son siempre susceptibles de ser impugnadas ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Por ello, las empresas españolas, aunque atraídas por el potencial turístico de la costa saharaui, se muestran ahora reticentes. A principios de 2024, el grupo ibérico Senator Hotels & Resorts anunció la apertura del hotel Senator Babilonia en Dajla para mayo de 2024. Sin embargo, más de un año después, un modesto establecimiento sigue ocupando la ubicación elegida por el grupo español en la bahía. Senator Hotels & Resorts aún no ofrece el destino Dajla en su catálogo.

Esta reticencia no preocupa a París, a pesar de las amenazas de acciones legales por parte del Frente Polisario. La Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), dirigida por Rémy Rioux, está autorizada a financiar iniciativas en la zona (AI del 01/04/24), especialmente en infraestructuras sostenibles. Ha anunciado un plan de inversión de 150 millones de euros para 2025-2026.

Londres no está sujeto a las sentencias del TJUE
Londres también está en la contienda, especialmente tras la visita a Marruecos a principios de junio del ministro de Asuntos Exteriores británico, David Lammy, tras el reconocimiento por parte de su país del plan de autonomía marroquí. Al igual que los inversores estadounidenses, los del Reino Unido no están sujetos a las sentencias del TJUE.

La elección de Donald Trump ha permitido a Marruecos retomar la dinámica que prevalecía en el territorio antes del mandato de Joe Biden. Si bien este último no ha revertido los acuerdos entre Rabat y Washington sobre este tema, decidió no cumplir con varios puntos estipulados en el acuerdo, como la apertura de un consulado estadounidense en Dajla.

Sin embargo, es probable que Estados Unidos esté esperando que inversores de su país se instalen en la región para justificar la apertura de una oficina consular en el territorio.

Publicado por: Quid

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