Cronica desde TindufFeatured

Layun/Can2019 Peor que un crimen, un error

La quinta columna sin mascara

No importa quién soy ni cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a poder llegar parte de ellas.

Antes incluso de jugarse la final de la CAN2019 entre Argelia y Senegal, se comentaba aquí entre algunos cercaos a los centros de “poder”, en estos tristes campamentos la preparación y preparativos de actos de vandalismo en la gran ciudad de Layun.

Se trataba de una “ocasión” para probar al mentor argelino la capacidad de dirigir la sub versión en el Sahara marroquí, que en los círculos oficiales argelinos se ha comenzado a perder la esperanza y, de paso, reiterarle su total esclavitud para satisfacer sus proyectos de desestabilización del vecino marroquí.

Entre la población se pregunta lo que podrían hacer Argelia y su Polisario a los detenidos, autores de aquella traición. “Lo que han hecho a los de Gdim Izik y a otros que han ejecutado los viles planes de Argelia en la zona”.

Aquí, en estos tristes campamentos nadie duda de que los autores van a ser detenidos y que para Argelia y su Polisario lo “esencial es que hayan servido para su propaganda subversiva. Los autores no son más que instrumentos cuyo estimo no interesa aquí”.

La fuerza de la ley no la ley de la fuerza. Tampoco faltan los que creen aquí que lo de Layun del sábado ha sido peor que un crimen, un error: “la quinta columna se ha quitado la máscara”.

 

Show More

Related Articles

Close
Close