leido en Post (Italia) El súper agente marroquí que lucha contra el extremismo islamista

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Abdellatif Hammouchi (FADEL SENNA / AFP / Getty Images)

 

Su nombre es Abdellatif Hammouchi, es poderoso y respetado pero también muy controvertido: prácticamente un personaje de cine 

Abdellatif Hammouchi es uno de los hombres más poderosos de Marruecos. No es un político ni un rico empresario. Es el director general de la Direccion general de seguridad nacional y de la dirección general de vigilancia del territorio (de la agencia encargada de la lucha contra el terrorismo (DGST en sus siglas en francés). En los últimos años se ha hablado de Hammouchi como se hace con los personajes de las películas: la prensa marroquí lo describió como “el hombre que nunca duerme” y “el mejor agente informado de todo Marruecos”; un diplomático dijo al diario español El País que “es el hombre al que todo el mundo espera” durante las reuniones bilaterales con los países de Europa, que tiene una memoria extraordinaria y que es un gran conocedor del extremismo islamista; incluso Francia, que lo había acusado de violar los derechos humanos hace años, le dio un importante honor y lo elogió públicamente en varias circunstancias.
Hammouchi es un personaje muy controvertido, con una historia particular, pero durante algunos años se ha colaborado con él y la policía marroquí se ha convertido en el centro de la lucha contra el jihadismo en Europa. De Hammouchi, varios periódicos franceses han tratado en el pasado. Hace dos meses, además, Hammouchi se incluyó en la lista de los personajes africanos más poderosos elegidos por “Jeune Afrique”, un importante semanario que se publica en París que trata sobre temas africanos.
Hammouchi nació en Taza, en el norte de Marruecos, se graduó en leyes y hoy es padre de cuatro hijos. Se convirtió en jefe de contra-espionaje marroquí en el 2005, una posición que le permitió adquirir más conocimiento sobre el mundo del yihadismo y el Islam radical, pero comenzó a trabajar en la seguridad del Ministerio del Interior marroquí mucho antes, en 1991 entre sus obras destacadas en los últimos años figura la modernización de la policía marroquí, que tomó la iniciativa en el 2015, especialmente desde el punto de vista de la tecnología de las habilidades de sus agentes. Un agente europeo estacionado en Rabat le dijo al País que Hammouchi tenía varios hombres con títulos universitarios vinculados a la lucha antiterrorista que ingresaron a la fuerza policial. Hammouchi es a menudo descrito como un trabajador incansable, muy privado, “aquel que no llenan las páginas de Wikipedia” y habla tres idiomas con fluidez: además del árabe, el Inglés y francés (y entiende español).
Hasta comienzos del 2014, Hammouchi era un personaje prácticamente desconocido. Su notoriedad actual se remonta principalmente a un intenso enfrentamiento diplomático entre Marruecos y Francia que comenzó el 20 de febrero del 2014 y terminó un año después. Aquél día Hammouchi estaba en la residencia del embajador de Marruecos en París cuando irrumpieron cuatro agentes de la policía francesa que comenzaron a interrogarlo sobre varias denuncias de presunta tortura practicada por agentes de la DST,el marroquí contra el terrorismo, en la ciudad costera de Temara, cerca de la capital, Rabat. Hammouchi se negó a presentarse ante un juez francés y las relaciones entre Marruecos y Francia se hicieron muy tensas: entre otras cosas, los dos países congelaron su cooperación judicial, una medida que, a largo plazo mostró daños sobre todo en Francia.
Poco más de un año después, en junio del 2015, el Parlamento francés dio un paso atrás: aprobó un nuevo acuerdo de cooperación con Marruecos, que siemestpulaba que las denuncias presentadas en Francia contra ciudadanos marroquíes acusados ​​de haber llevado a cabo crímenes en Marruecos serán re direccionadas a La justicia marroquí, incluso en presencia de víctimas francesas. El acuerdo fue criticado por varias organizaciones de defensa de los derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que argumentaron que las nuevas normas no han hecho más que fomentar la impunidad de los funcionarios marroquíes acusados ​​de violaciones de derechos humanos. No solo eso: en febrero de 2015, a pesar de la oposición de varios comentaristas y franceses, el gobierno condecoró a Hammouchi con la Legión de Honor, el más alto honor otorgado por Francia.
Los cargos contra Hammouchi no han afectado sólo el presunto uso de la tortura en los interrogatorios llevados a cabo por la policía marroquí, sino también la dura represión de las manifestaciones que tuvieron lugar en 2017 en Al Hoceima en el norte de Marruecos.
Varios activistas hablaron de detenciones arbitrarias y violencia excesiva por parte de la policía controlada por Hammouchi: eran aproximadamente 400 personas que fueron arrestadas y un hombre fue asesinado. A pesar de las críticas, sin embargo, Hammouchi ha mantenido excelentes relaciones con sus contrapartes europeas, también porque a través de los años su colaboración en el campo de la lucha contra el terrorismo ha demostrado ser particularmente útil. Según varias reconstrucciones, después de los ataques de París de noviembre de 2015, fue Hammouchi quien puso a la policía francesa en el camino de Abdelhamid Abaaoud, el ciudadano belga de origen marroquí considerado responsable del diseño del ataque. Además, después de los ataques en Barcelona del 17 de agosto, 2017, entre otros perpetrados por hombres de nacionalidad marroquí, Hammouchi se puso en contacto con la cabeza de la lucha contra el terrorismo en España para poner a su disposición sus hombres para haefectuar investigaciones. Debido a su excelente reputación en el entorno de seguridad marroquí y europea, es poco probable que la posición Hammouchi debilitan en un futuro próximo y muchos expertos creen que el liderazgo de la lucha contra el terrorismo y la policía marroquí permanecerán aun sin cambios para mucho tiempo.