Lisboa/Sahara Entre Marruecos y la ONU

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Letrado Saad Sahli del Colegio de abogados de Rabat

 

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Nasser Bourita  al frente de una delegación  compuesta por el representante permanente del Reino ante Naciones Unidas, Omar Hilal y, por primera vez dos notables sahrauies: Sidi Hamdi Ould Errachid, presidente de la región Laayún-Sakia El Hamra y Ynja Khattat, presidente de la región Dajla-Oued Eddahab se reunió ayer en Lisboa con Horst Köhler enviado personal del Secretario General de la ONU para el Sahara.
La delegación marroquí comprendía, a Nasser Bourita, a Omar Hilale, representante permanente del Reino ante Naciones Unidas, Sidi Hamdi Ould Errachid, presidente de la región Laayún-Sakia El Hamra y Ynja Khattat, presidente de la región Dajla-Oued Eddahab.
Nuevo Enviado personal del SG para el Sahara y nueva metodología para que no se repita el caos de
Christopher Ross con sus 9 e infructuosas reuniones que no han avanzado un ápice en la vía de la solución o de su predecesor, asimismo estadounidense el ex secretario de Estado James Baker.
Una reunión-inflexión que se inspira de las líneas maestras de las orientaciones reales para este prefabricado expediente, en el discurso de la Marcha verde el 6 de noviembre pasado. O sea: lo que Marruecos pueda aceptar y lo que nunca podría aceptar. Recordémoslo brevemente:
– En primer lugar: no hay solución posible de la cuestión del Sahara fuera de la plena soberanía de Marruecos sobre el Sahara, ni de la Iniciativa de Autonomía que la comunidad internacional reconoció la seriedad y credibilidad
– Segundo: las experiencias pasadas deben permitir reflexionar sobre lo que es obvio: el problema no es encontrar una solución a este caso, sino llegar a establecer el proceso para llegar allí. Incumbe pues a los responsables de este conflicto prefabricado a asumir plenamente su responsabilidad en la búsqueda de una solución definitiva.
– Tercero: el pleno respeto de los principios fundamentales adoptados por el Consejo de Seguridad para tratar este conflicto regional artificial; el organismo de la ONU es, de hecho, el único organismo internacional responsable de supervisar el proceso de arreglo; y
– En cuarto lugar, el rechazo de cualquier exceso, cualquier intento de socavar los derechos legítimos de Marruecos y sus intereses superiores, en cualquier propuesta obsoleta para excluir el plan de arreglo de los parámetros de referencia seleccionados, la inserción inadecuada de otros temas, que son tratados por las instituciones competentes.
Las cosas claras
Para despejar todas las incógnitas y disipar todos los posibles equívocos  o interpretaciones tendenciosas, así lo había resumido el soberano en aquél histórico discurso con las palabras del rey:
No habrá ningún proceso, no habrá inicio, si no conocemos el punto de llegada. El proceso no es un fin en sí mismo.
-Argelia debe estar presente en la mesa redonda de cualquier proceso.
-El caso concierne solo a la ONU, ni a la UE ni a la UA. No habrá ningún proceso si la ONU intente involucrar a otros actores. La ONU no tiene el liderazgo de este tema, posee la responsabilidad exclusiva.
-Köhler solo está buscando una solución política justa, duradera y aceptable. En ningún caso puede haber interferencia en áreas tales como recursos naturales o monitoreo de derechos humanos.
Por lo tanto, Marruecos se distancia de cualquier proceso descontrolado.
Más clara, el agua…