Los ojos del planeta entero están puestos este jueves en Norteamérica, particularmente en Ciudad de México, donde se dará el puntapié inicial de la 23ª Copa Mundial de la FIFA en el mítico estadio Azteca a partir de las 13:00 hora local (19:00 GMT).
Esta edición XXL, coorganizada por México, Estados Unidos y Canadá, se inaugura con un cartel espectacular entre México y Sudáfrica, precedido por un espectáculo planetario.
Antes de que los tacos pisen el césped, la música tomará posesión del Azteca con la estrella colombiana Shakira y el gigante del Afrobeats, Burna Boy, quienes interpretarán en directo « Dai Dai », el tema principal de la competición.
El cantante colombiano J Balvin y el legendario grupo de rock mexicano Maná se unirán al escenario para encender las gradas. Más de 500 bailarines y músicos tradicionales (mariachis) orquestarán un cuadro visual único que pondrá de relieve la historia y la diversidad del país.
El primer puntapié oficial del torneo enfrentará a « El Tricolor » contra los Bafana Bafana. México, llevado por su volcánico público, busca comenzar perfectamente su competición como anfitrión, mientras que Sudáfrica, un temible equipo revelación del Grupo A, está decidido a arruinar la fiesta mexicana.
La elección del Estadio Azteca es altamente simbólica: se convierte en el primer recinto de la historia del fútbol en acoger el partido inaugural de tres Copas Mundiales diferentes, después de 1970 y 1986.
Por primera vez, la Copa Mundial reúne a 48 equipos y tres países anfitriones. Para honrar a cada nación, la FIFA ha implementado un dispositivo inédito con tres ceremonias de lanzamiento sucesivas durante el debut de cada país organizador.
Tras la apertura oficial en el estadio Azteca, el estadio de Toronto albergará el viernes la ceremonia de apertura canadiense con un espectáculo que celebrará la diversidad cultural de Canadá y el ascenso del soccer en el norte del continente. Este espectáculo, que promete ser muy colorido, precederá al duelo entre la selección canadiense y la de Bosnia-Herzegovina.
En el estadio de Los Ángeles (SoFi Stadium), en Estados Unidos, está previsto también para el viernes un concierto pop-rap excepcional con Katy Perry y el rapero Future para lanzar el torneo en suelo estadounidense. Este espectáculo, muy esperado, será seguido por una impresionante confrontación entre el Team USA y Paraguay.
El Mundial 2026 no será una simple edición más. Con el paso histórico a 48 equipos, frente a los 32 de las ediciones anteriores, y 104 partidos repartidos por toda Norteamérica, el fútbol entra en una nueva era.
La fase de grupos será inédita, ya que los equipos están repartidos en 12 grupos de cuatro. Los dos primeros de cada grupo, así como los 8 mejores terceros, se clasificarán para los dieciseisavos de final.
El volumen de los encuentros aumentará así vertiginosamente, creando un maratón televisivo y físico de 39 días, del 11 de junio al 19 de julio.
Este nuevo formato favorece una democratización del fútbol al permitir que naciones históricamente ausentes o raramente clasificadas prueben la escena mundial, abriéndola aún más a nuevos territorios (Asia, África, Norteamérica).
Uno de los carteles más esperados de la fase de grupos es, sin duda, el duelo entre Brasil y Marruecos previsto para el 13 de junio en el New York – New Jersey Stadium. Los Leones del Atlas, semifinalistas históricos en 2022, tendrán la oportunidad de medir sus ambiciones frente a la nación más laureada de la historia del Mundial.
Ubicado en el grupo C, el Once nacional disputará su segundo partido frente a Escocia en Boston el 19 de junio, antes de desafiar a Haití el 24 de junio en Atlanta.
Esta edición del Mundial se prepara para batir todos los récords de audiencia y de ingresos publicitarios, pero este éxito podría tener un coste social no desdeñable. La FIFA cuenta con beneficios económicos mundiales masivos y ganancias históricas gracias a los derechos televisivos y a los contratos de patrocinio de nueva generación.
Para evitar sorpresas desagradables, los organizadores se apoyan masivamente en la logística predictiva y la digitalización. Gracias a asociaciones tecnológicas de envergadura, sistemas de inteligencia artificial analizarán los datos en tiempo real.
Estas herramientas permiten recalcular instantáneamente los itinerarios de los convoyes, seguir el estado de los estadios y anticipar los retrasos antes de que ocurran. Esta visibilidad compartida resulta indispensable para sincronizar a los miles de proveedores de la cadena de suministro.
En el rectángulo verde, este Mundial valida profundas mutaciones tácticas y tecnológicas. La omnipresencia del VAR, la tecnología semiautomática del fuera de juego y los análisis de datos en tiempo real transformarán el ritmo de los partidos.
El Mundial 2026 ya no es solo una competición deportiva: es un laboratorio a cielo abierto de lo que será el entretenimiento globalizado del mañana.
Entre la emoción de ver brillar a nuevas naciones y el temor a un fútbol desvinculado de sus raíces, el torneo se prepara para escribir la página más compleja, pero también la más fascinante de la historia del deporte.
El éxito de esta manifestación planetaria no se jugará solo en el césped, sino también entre bastidores, en su logística y en la capacidad de las tres naciones anfitrionas para transformar un continente entero en una sola plataforma logística fluida, conectada y segura. Map

