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Lo que está en juego en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y las relaciones entre Washington y Rabat: cuatro preguntas al experto Uri Dadush del CNPS (Omar Achy- MAP)

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El experto Uri Dadush del Policy Center for the New South (CNPS)

A pesar del anuncio de la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales, Donald Trump no ha admitido la derrota y está anunciando soluciones legales. La transición corre el riesgo de verse tensa en un Estados Unidos extremadamente dividido.

El experto Uri Dadush del Policy Center for the New South (CNPS) descifra, en esta entrevista con laMAP en Washington, lo que está en juego en esta elección, los desafíos que le esperan al futuro inquilino de la Casa Blanca a nivel nacional e internacional, así como como las perspectivas de la asociación entre Washington y Rabat.

Sobre este último aspecto, el ex alto funcionario del Banco Mundial y presidente de The Economist Intelligence Unit, no espera « ningún cambio significativo en las relaciones entre Estados Unidos y Marruecos, que seguirán siendo cordiales y mutuamente beneficiosas ».

Para Estados Unidos, Marruecos es tanto « un ejemplo de políticas moderadas como un país estable en una región inestable », señala este profesor universitario y consultor de Mckinsey and Co.

– ¿Cuáles son, según usted, las principales lecciones que se pueden sacar de una carrera presidencial estadounidense tan tensa como apretada?

La polarización del electorado es extrema, pero la victoria de Biden es en última instancia clara. Ganó el voto popular por más de 4 millones y el Colegio Electoral por un amplio margen (aunque los resultados en Georgia y Carolina del Norte aún no se han anunciado).

– El presidente Donald Trump aún se niega a ceder, mientras que el presidente electo Joe Biden ya lanzó su plan de transición para detener la pandemia y abordar los desafíos económicos. ¿Cómo ve la dinámica que viene a Washington?

Biden prestará juramento en enero, ya sea que Trump reconozca la derrota o no, ya que los recursos legales seguramente fracasarán en ausencia de evidencia física de fraude. Sin embargo, la transición será más complicada dada la falta de colaboración. Más importante aún, Trump está socavando la confianza de sus partidarios en las elecciones y las instituciones al argumentar que la elección fue robada. Su posición también podría ser una señal de que tiene la intención de desempeñar un papel asfixiante como líder de facto de la base republicana incluso después de dejar la presidencia. Las implicaciones para el mandato de Biden y, de hecho, para la cohesión del Partido Republicano podrían resultar significativas, lo que complicaría todos los aspectos del gobierno estadounidense. Actualmente es difícil predecir cómo se desarrollará la situación.

– En política exterior, ¿espera diferencias sustanciales entre las administraciones de Trump y Biden?

Si. Biden buscará revitalizar las alianzas con Europa y Japón, volver a una posición de apoyo a las instituciones multilaterales, reducir las tensiones comerciales, unirse al Acuerdo de París, etc. Será intransigente con China, considerada el principal rival geopolítico de Estados Unidos, pero no querrá tratar a China como un enemigo. Más bien, verá a China como un competidor con el que se pueden, o incluso se deben, hacer tratos. Biden es realista y comprende que China no se va a ir. Intentará llegar a un acuerdo con Irán y, al tiempo que apoya a Israel y al proceso de paz con los países árabes que ha promovido Trump, adoptará una postura más equidistante sobre el conflicto palestino-israelí.

– Finalmente, la estrecha relación entre Marruecos y Estados Unidos se extiende a todos los niveles, desde el económico al social y al cultural. ¿Cómo ve las perspectivas de esta asociación bajo la administración de Biden?

No anticipo ningún cambio significativo en las relaciones entre Estados Unidos y Marruecos, que continuarán siendo cordiales y mutuamente beneficiosas bajo Biden. Estados Unidos ve a Marruecos como un ejemplo de política moderada, y un país estable en una región inestable, que avanza hacia instituciones pluralistas y representativas. El tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Marruecos es un pilar importante de la relación, pero hasta ahora sus resultados no han cumplido las expectativas. La nueva administración ofrece una gran oportunidad para que ambas partes reconsideren cómo su asociación comercial puede ser más productiva. Esto ayudaría a Marruecos a consolidar su amistad con Estados Unidos. Cabe señalar también que, al desarrollar su presencia comercial en Estados Unidos, Marruecos reduciría su excesiva dependencia de los mercados europeos que, hay que admitirlo, tienen la tasa de crecimiento más lenta del mundo. MAP

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