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« Lo que se debe cambiar es el enfoque de la interlocución », Maysoun Douas, concejala de Más Madrid

En otros medios: islami.es

* “A día de hoy hay una organización que coordina e interlocuta con el Estado, mientras la población musulmana sigue acumulando situaciones injustas por una falta de representación”

* “El derecho a defunción ha sido, históricamente, obviado por los representantes de los musulmanes. Como ejemplo de ello vemos que cuando se implantaron las filiales marroquíes de banca el producto más comercializado fueron los seguros de repatriación en caso de fallecimiento…”

* “A día de hoy muy pocas personas musulmanas saben a quién acudir en caso de fallecimiento, cuales son los derechos que les amparan, a quién dirigirse o el protocolo que debería seguir la empresa o el servicio funerario cuando se acerque el momento”

“Existe una gran cantidad de irregularidades en la parte de defunciones y entierros de las que se están beneficiando unos pocos.  Toda nuestra vida estábamos pensando que nuestros derechos estaban siendo representados por estas entidades – Centro Cultural Islámico (mezquita de la M-30) y la Mezquita Central de Madrid, sede de la Comisión Islámica de España y de UCIDE-, que ellas eran las que estaban defendiéndolos, buscándolos, reclamándolos y haciéndolos posibles, cuando en realidad estaban secuestrando todos nuestros derechos en lugar de hacerlos posibles. Estaban entorpeciendo las conversaciones y estaban haciendo lo posible para que las cosas quedaran tal cual están. Ambas entidades aspiraban a negociar contratos millonarios con el municipio madrileño, lo que les habría servido para trasladar el ejemplo a sus redes regionales y provinciales”. Estas palabras son de Maysoun Douas Maadi, concejala de Más Madrid.

Si el  plan de la banda de CIE-UCIDE falló en Madrid, en Ceuta un proyecto de color y esencia parecida toma alas con el patrocinio del PSOE y PP. Uno de los últimos episodios protagonizados por esta horda de pusilánimes está directamente relacionada con el negocio de los muertos. El problema es aún mayor cuando surgen aspirantes dispuestos a copiar y a seguir a pies juntillas las lecciones que la marca CIE-UCIDE va dejando detrás de sí.

Luna Blanca, una ONG que pregona actividad benéfica, sin que así conste en la memoria de la mayoría de los ceutíes, recibió  este año 237.017 euros de subvención pública,  y 155.895 euros en 2021. Ahora pretende ceder unos terrenos para la construcción de un tanatorio musulmán, sin que nadie explique a cambio de qué, pues a coste cero y a fondo perdido no será. Imposible. Esta historia merece un artículo exclusivo que se publicará en los próximos días.

La pandilla de  CIE-UCIDE ha usado estos treinta años de interlocución con el Estado para montar una verdadera industria del dinero fácil, proveniente de las subvenciones que le llegan a cambio de su asentimiento a las directrices que le llegan desde distintos puntos de la Administración central. Alumnos no le faltan.

Gracias a  la lucha y a la constancia de Maysoun Douas Maadi, los musulmanes que viven en la Comunidad de Madrid no vieron secuestrados sus derechos a la hora de enfrentar situaciones de fallecimientos y enterramientos por la banda CIE-UCIDE.

La Administración debe perseguir la defensa del interés público sobre los intereses particulares que persiguen las empresas, por muy disfrazadas de ONG y perfil caritativo que quieran aparentar. Los cementerios son servicios públicos de inexcusable competencia municipal donde la gestión pública es una garantía intransferible para el bien de la sociedad, y no un coladero de amistades afines y compra de favores a cobrar en las próximas elecciones.

Islami.es ha entrevistado  Maysoun Douas Maadi, concejala de Más Madrid

Entrevista I Maysoun Douas Maadi

P.- ¿Cómo percibe la Administración las demandas ciudadanas de índole confesional y hasta qué punto es sensible a ellas?

R.- La administración pública mayormente es un reflejo de los debates públicos, en términos de aceptar o tramitar demandas ciudadanas. Tradicionalmente las demandas de índole confesional son relegadas a los espacios de representación confesional en el mejor de los casos, especialmente en el caso de las confesiones minoritarias. Sería deseable que pudiéramos atender las demandas ciudadanas por su carácter ciudadano, y remarcando los derechos civiles que son reconocidos en España.

P.- Transcurridos 30 años de la firma del Acuerdo de Cooperación del 92 entre el Estado y las organizaciones musulmanas, ¿Cuál es el grado de conciencia de las administraciones sobre los derechos que contempla y cómo afecta a sus competencias?

R.- No creo equivocarme si afirmo que el grado de conciencia de las Administraciones sobre los derechos que contempla el acuerdo de cooperación entre el Estado y las organizaciones musulmanas se ha desarrollado por otras organizaciones y otros agentes que velan por la inclusión y la pluralidad de la sociedad, y la democratización de los servicios hacia las libertades que ejercemos parte de la población con nuestra confesión.  Echo de menos que tras el Acuerdo de Cooperación se hubieran iniciado los diálogos necesarios para la concienciación y la posibilitación de nuestras prácticas religiosas en ámbitos como el educativo, las festividades, el laboral y otros tan relacionados con el día a día.

P.- Su labor ha permitido sacar a la luz pública comportamientos irregulares por parte de algunas entidades musulmanas respecto a defunciones y enterramientos en la Comunidad de Madrid, ¿Qué puede contarnos al respecto y cómo se siente una vez que ha conseguido que esos servicios tan esenciales queden en manos de la administración?

R.- Hilando con la respuesta anterior, los acuerdos de cooperación no se han trabajado para la inclusión de la población musulmana en España, y como resultado de ello, la relación con lo público ha sido sacrificada, dejando esos acuerdos en derechos, y cuya aplicabilidad se deja para el ámbito privado y  no público. Muestra de ello son  los numerosos intentos de proyectos privados para la educación, la gestión de defunciones, las carnicerías y demás.

Esto también está relacionado con la ambición de retorno de la generación que firmó esos acuerdos, mayormente musulmana migrante y masculina, y que difícilmente se veían envejeciendo o viendo nacer a sus nietos en España, impactando directamente en la pobreza del desarrollo de un sentimiento de pertenencia y el desarrollo de una ciudadanía.

P.- “Existe una gran cantidad de irregularidades en la parte de defunciones y entierros de las que se están beneficiando unos pocos”, estas declaraciones son suyas, ¿Quiénes son esos “pocos” y qué rol puede jugar su partido para evitar parecidas y futuras acciones por parte de estos grupos?

R.- El derecho a defunción ha sido, históricamente, obviado por los representantes de los musulmanes. Como ejemplo de ello vemos que cuando se implantaron las filiales marroquíes de banca el producto más comercializado fueron los seguros de repatriación en caso de fallecimiento. Entre la poca concienciación o la educación en el derecho a recibir defunción digna según la confesión Islámica, hizo de estos productos bancarios un éxito para las aseguradoras.

A día de hoy muy pocas personas musulmanas saben a quién acudir en caso de fallecimiento, cuales son los derechos que les amparan, a quién dirigirse o el protocolo que debería seguir la empresa o el servicio funerario cuando se acerque el momento. La falta de información, de amparo, de acompañamiento lo convierte en el espacio de unos pocos, de los que de un modo u otro alivian el momento a los familiares pero que no operan en un espacio necesariamente regulado, o monitorizado por la legalidad.

P.- ¿Cuáles son las demandas ciudadanas más usuales que recibe Más Madrid?

R.- Ruidos de terrazas, suciedad, movilidad que reta la convivencia vecinal especialmente cerca de colegios y escuelas infantiles, falta de cobertura de servicios sociales, falta de empatía del ayuntamiento o de las juntas municipales de distrito con las demandas vecinales en distritos, entre otras. Lo que me llama la atención no es la diversidad de las demandas, si no el perfil de los demandantes. Normalmente me he encontrado con población homogénea, mayormente masculina, entre los 35 y los 60 años. Pocas veces me encuentro con musulmanes, judíos, evangélicos si he de hablar de diversidad religiosa, pero lo mismo me encuentro a nivel de migrantes y población local.

Más allá del derecho o no a voto, la participación ciudadana sigue siendo una asignatura pendiente en el entorno representativo y político. Añado una reflexión: Podremos considerar nuestra acción política satisfactoria cuando no podamos identificar las demandas por quién las haga.

P.- ¿Cómo percibe la situación de la comunidad musulmana en general?

R.- Me gustaría poder definirla con “Comunidad”, a día de hoy hay una organización que coordina e interlocuta con el Estado, mientras la población musulmana sigue acumulando situaciones injustas por una falta de representación. No creo que tenga que ver con unión o atomización, más bien de una falta de liderazgo y de comunicación y diálogo, tanto interno como externo. Creo que es necesario reestructurar todas esas relaciones.

P.- Muchas administraciones se niegan a escuchar las necesidades que plantean las familias y comunidades islámicas locales por considerar a la Comisión Islámica de España (CIE) como única interlocutora oficial, ¿Se debe cambiar el modelo de interlocución única?

R.- Lo que se debe cambiar es el enfoque de la interlocución, la interlocución en temas puramente ciudadanos, deberían acomodarse sin excusas ni dilaciones, De ello depende la relación de confianza y legitimidad de nuestro sistema de bienestar y sistema democrático. Las interlocuciones que deben reservarse para los representantes por parte de la Comisión Islámica de España (CIE) debería centrarse en protocolos para aterrizar las cuestiones de la fe a los servicios públicos, desgranando los acuerdos de cooperación del 92, para lo cual se echa en falta la composición de comisiones de trabajo para las cuestiones que han ido apareciendo desde esa firma a día de hoy, generando las respuestas y los contextos para atender las preocupaciones de la población musulmana en cuestiones que atañen a la práctica de su fe en España y Europa.

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P.- Se hace más sólida la percepción de que algunos partidos políticos admiten en sus listas a candidatos con determinados perfiles con el único fin de atraer a votantes de los grupos minoritarios, ¿En qué punto benefician o perjudican estas decisiones a la gestión de los asuntos de los ciudadanos en general?

R.- Nuestra democracia es un proyecto en desarrollo y debería reflejar la sociedad en su diversidad y complejidad. En este sentido, los espacios representativos gestionan lo público, lo común, lo que supone que nos implica y nos apela a todos y todas.

El vicio de introducir perfiles “diversos” suele venir acompañado de una apuesta por la diversidad y querer reducir las brechas sociales que generan desigualdad. No creo que tengan mayor impacto en la población el origen de ese perfil en cuestión, principalmente, porque no supone una escucha de las necesidades, problemáticas o de demandas. De hecho, apenas se aprecia la transformación cultural de estos espacios para ser más empáticos a esas demandas. Creo que no me equivoco al decir que muchos de esos perfiles aceptaron el reto para generar cambio y vivieron la frustración y el desengaño en sus experiencias.

P.- En los colegios de la Comunidad de Madrid no existe un denominador común a la hora de realizar ofertas de menús conforme a las creencias religiosas o menús alternativos, ¿Van ustedes a trabajar en esta dirección a fin de armonizar y homogeneizar esta situación?

R.- Como indica no hay un denominador común, y de hecho muchas veces la posibilidad de recibir menú Halal depende más de la conversación con la empresa que gestiona los comedores que con la dirección del colegio o los órganos colegiados para ello. Hay mucho camino por hacer, y de hecho me alegró ver la constitución de la Asociación de Consumidores Halal (ACOHA) por menús Halal en los colegios y la campaña que llevaron a cabo el pasado mes de Octubre. Cualquier avance en este sentido ha de ser desde el consenso, implicando a todas las fuerzas políticas y los sectores afectados.

P.- Un ayuntamiento es mucho más eficiente si cuenta con la implicación de los vecinos en el diseño del modelo de ciudad deseado, ¿En qué grado afecta la confrontación y crispación política a la voluntad de participación social y desafección ciudadana en los asuntos de los municipios?

R.- Si bien estamos viviendo una época muy convulsa en ese sentido, creo que la población musulmana tiene una desafección anterior por la poca escucha y poco respaldo que han tenido y por la obstaculización de sus demandas haciéndolas pasar por una organización poco sensible a la urgencia y la generación de confianza en  las instituciones públicas.

P.- Resultan preocupantes los discursos de odio y blanqueo de casos de racismo e islamofobia que se proyectan desde algunos grupos y movimientos de derechas, ¿Qué se puede hacer para rebatirlos?

R.- No dejar espacios sin representación. Hemos asumido que se hable de nosotros y nosotras, sin nosotras ni nosotros. En los últimos años hemos asumido la invisibilidad de la población diversa de los espacios de debate público, eso debería de pararse inmediatamente.

P.- “Ni todo lo que hace la derecha está mal, ni todo lo que hace la izquierda está bien”, decía Manuela Carmena, ¿Qué hace bien la derecha y qué hace mal la izquierda?

R.- Más que derecha e izquierda, en nuestros días quizá sea más apropiado hablar de corrientes conservadoras y corrientes progresistas. Si bien las corrientes conservadoras respetan el hecho religioso, especialmente a las religiones del libro, y con las cuales compartimos valores. Mientras que las corrientes progresistas pecan de estereotipos que retan el reconocimiento de ciudadanía. En ambos casos, se generan las políticas de la compasión, es algo que sólo se puede solucionar con diálogo, presencia y representación, para evitar ser el “otro”.

P.- ¿Qué mensaje daría a los jóvenes para alentar su participación en las instituciones sociales y políticas?

R.- Son vuestro espacio, se habla de vosotros, de vuestro día a día, de vuestro futuro, la mayoría de edad no es una fecha, si no la emancipación para tomar decisiones y asumir las consecuencias. Es momento de dejar de estar tutorizados, es momento de emanciparse y que vuestras voces se escuchen y sean tenidas en cuenta.

P.- Se están dando acciones políticas que buscan separar lo religioso del espacio público y relegarlo al ámbito privado, ¿Camina la sociedad española hacia el modelo laicista francés?

R.- A diferencia de la sociedad francesa, la sociedad española no ha tenido la oportunidad de abordar el debate de lo religioso, frecuentemente se habla de los privilegios de la Iglesia y de la necesidad de “hacer justicia” con algunos momentos de la historia y de las acciones a favor de la Iglesia como institución representativa de una fe, afectando por arrastre a los españoles cristianos católicos. Contando con este marco, es complejo abordar el hecho religioso tanto mayoritario como minoritario. Pendientes de ese debate y de su desarrollo desde la tolerancia y el respeto, nos queda seguir generando diálogos para acercar posturas y limar asperezas hacia una libertad que obedece a los derechos humanos y civiles.

De: islami.es

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